La bailarina Alicia Alonso sigue sorprendiendo a sus 91 años

Por el Manisero

La bailarina cubana Alicia Alonso, que está a punto de cumplir 92 años, sigue actuando en los escenarios y sorprendiendo al público

La célebre bailarina y coreógrafa cubana Alicia Alonso, que tiene 91 años,  sorprendió al público hace unos días en el 23º Festival Internacional de Ballet de La Habana al aparecer en escena para bailar una breve pieza. Acompañada de figuras clásicas del ballet cubano como Jorge Vega y Lázaro Carreño, y a pesar de su avanzada edad,  Alonso interpretó ‘Retrato para el recuerdo’. En la gala inaugural del festival dedicada al músico y compositor cubano Ernesto Lecuona, la legendaria y mítica bailarina estrenó la citada coreografía, con música de este  gran artista. Esta pieza, que es un ‘solo’ de piano interpretado por el pianista Leonardo Milanés y con vestuario ambientado en los años veinte, va dando entrada en escena a viejas glorias del ballet nacional de Cuba ya retiradas: Orlando Salgado, Marta García, Osmani Molina y María Elena Llorente. Estos artistas  ejecutaron breves ‘solos’ y ‘Pas de deux’, y exhibieron con dignidad  un esbozo de sus pasados llenos de glorias, evocándolos como un recuerdo en el presente. Lo insólito y lo inesperado es que al final de esta representación aparece en escena la mismísima Alicia Alonso, que a punto de cumplir 92 años y acompañada de sus antiguos partenaire, Lázaro Carreño y Jorge Vega, hace gala de sus excelentes dotes interpretativas y artísticas, ejecutando una breve actuación, que termina junto al grupo de bailarines que la observan junto al piano, formando así  ese ‘Retrato para el Recuerdo’. Solamente una grande de la danza internacional con la trayectoria de Alicia Alonso, que desde su juventud ha recorrido los escenarios mas importantes de todo el mundo y ha creado escuela, puede  atreverse a hacer esta coreográfica y  representación, evocando en el espectador toda la ternura, admiración y respeto por su figura. Una figura que es fiel a su lema “Un bailarín no deja de bailar jamás. Yo ahora lo hago con fantasía”. Así lo declaró recientemente la bailarina. Como era de esperar de un publico entendido, “las ovaciones fueron incesantes desde que hizo su aparición Alicia”, según revelaron fuentes oficiales cubanas.

Ideas políticas

Podrían ser interminables los calificativos de la obra y la vida de esta excepcional, única e irrepetible mujer, que convirtió su lucha por la danza en su revolución y en su objetivo de vida. Esta mujer creó  y ha dejado un legado de incalculable valor que va desde sus miles de representaciones nacionales e internacionales como primera figura, sin dejar de destacar su inigualable interpretación de Giselle, que estreno hace 69 años, hasta la creación de la prestigiosa Escuela Nacional e Internacional de Ballet de Cuba y la compañía que lleva su nombre. Como directora de la compañía del Ballet Nacional de Cuba, como coreógrafa y como bailarina esta leyenda viva ha ido creando grandes admiradores,  y los mejores críticos internacionales del teatro y de la danza se han rendido a sus pies. También ha creado grandes detractores en su larga  carrera y estos últimos, en muchas ocasiones condicionados por el posicionamiento de la artista con la revolución cubana  y su líder, son críticos y  no son capaces de desligar el arte indiscutible de Alonso de sus ideas políticas y sus filias. Estos críticos hacen  valoraciones desde la intolerancia y a veces desde la ignorancia que en ocasiones son injustas.

La magia de la danza

Un joven de 15 años que fue al teatro García Lorca de La Habana, en una de esas salidas informales con los amigos del instituto para ver lo que era un ballet, se encontró que  esa noche bailaba Alicia Alonso, esa enigmática bailarina casi ciega de quién se hablaba tanto,  y al verla salir elevada en los brazos de su partenaire Jorge Ezquivel y ejecutar el ‘Pas de deux’ y ‘El Corsario’, quedó completamente sorprendido por haber  descubierto y experimentado un sentimiento nuevo y placentero en todo su ser.  Posteriormente, comprendió que se trataba de una respuesta orgásmica corporal, muy poco frecuente y que al parecer sólo se logra ante una creación artística del talento de los grandes como  Alonso. Desde ese momento en que el joven descubrió esa magia, comenzó a indagar en el mundo del arte y la creación con absoluto respeto y devoción para los creadores. Hoy, yo ya no soy ese joven, y quiero dar las gracias a esta artista por introducirme en esa nueva dimensión, donde empecé a  apreciar la realidad desde múltiples lecturas con  la magia y la fantasía como protagonistas y donde comencé mi acercamiento al arte y a la creación. Como yo somos miles los cubanos que hemos tenido el privilegio de haber aprendido con su arte. Gracias,  Alicia Alonso.