África se convierte en una potencia económica emergente

Clara García-Rabat

África se está convirtiendo en una potencia económica emergente. En la foto, la ciudad de Luanda, capital de Angola, un país que simboliza el crecimiento económico y el desarrollo urbanístico

África no es sólo el continente que más sufre la pobreza y las desigualdades en el planeta, sino un inmenso territorio lleno de posibilidades y donde algunos países, poco a poco y con muchas dificultades, abandonan la miseria con un objetivo: salir del subdesarrollo y convertirse en naciones económicamente avanzadas en las próximas décadas. O quizá antes. Un total de 11 países africanos están en esta lista: África del Sur, Argelia, Angola, Egipto, Ghana, Kenya, Marruecos, Nigeria, Sudán y Túnez. Etiopía se posiciona en el número 11 de la lista. Los 10 primeros países citados concentran el 81% del consumo privado en África.  En el futuro, este grupo de países podría convertirse en un nuevo El Dorado económico. Es lo que afirma la oficina de estudios  económicos y asesoramiento de empresas Mc Kinsey. A pesar de la persistencia de la pobreza y el paro, una clase media africana se está formando, señala el informe, y de aquí al año 2020,  más de la mitad de las familias africanas tendrán unos ingresos medios suficientes para disfrutar de un nivel de vida adecuado. Es por ese motivo que los negocios relacionados con los servicios y el consumo aumentarán de 410.000 millones de dólares hasta 2020. Las industrias del consumo serán en la citada fecha el motor del crecimiento en el continente africano, con un aumento de 45%  en el mercado de la alimentación y otros bienes. En 2016, más de 500 millones de africanos vivirán en centros urbanos y el continente dispondrá de unas 60 ciudades con más de un millón de habitantes. Los consumidores africanos son en la actualidad esencialmente jóvenes y urbanos, entre 16 y 34 años, están conectados a Internet y buscan los mismos productos que los jóvenes de su misma naturaleza de todo el mundo.

Europa en declive

Mientras algunas países africanos aspiran a abandonar para siempre el atraso, la opulenta Europa no consigue superar la grave crisis económica y los países del sur de la zona euro, como España, Italia, Portugal y Grecia, no levantan cabeza. Pero la zona euro no es la única que sufre la crisis económica: la antigua Europa comunista, que está mucho más atrasada que la parte occidental del Viejo Continente, también atraviesa  serias dificultades. Tanto es así que en 2012 y 2013 muchos países de esa región experimentarán un retroceso importante en su crecimiento. Según informa Piotr Kowalski desde Varsovia, para ayudarles a capear de la mejor manera posible el temporal que se avecina, el Banco Mundial (BM) y el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo (BERD) de la Unión Europea (UE) decidieron dar una ayuda financiera de 30.000 millones de euros por un periodo de 10 años a esos países. Son 17 los países beneficiados por este plan de ayuda. En 2012, dos de estos países, Hungría y Serbia, entrarán en recesión y sufrirán un aumento considerable del paro, sobre todo entre los jóvenes. La crisis de la zona euro es una de las causas de este retroceso económico en Europa del Este, porque los problemas de deuda que atraviesan ciertos Estados del Oeste tienen repercusiones sobre las exportaciones de las naciones poscomunistas.