Un dirigente del MLNA acusa a Argelia de ser un país “diabólico”

Ahmed Chabi-Rabat

Mossa Ag Attaher, el coordinador de Acción Diplomático del Movimiento Nacional de Liberación del Azawad (MLNA), acusa a Argelia de ser un país “diabólico” que manipula a grupos terroristas como Ansar Dine

Mossa Ag Attaher,  el coordinador de Acción Diplomático del Movimiento Nacional de Liberación del Azawad (MLNA) -una organización de tuaregs independentistas que quiere liberar el norte de Mali de la dominación de Bamako-, en declaraciones a la televisión Berbère TV, afirma que Argelia es un país “diabólico” que apoya a un “grupo terrorista” como Ansar Dine. Según este dirigente independentista tuareg, el régimen argelino  intenta por todos los medios que Ansar Dine, que hace pocos días se mostró dispuesto a abandonar la violencia, sustituya al MLNA como “interlocutor” ante una intervención militar occidental y africana en el norte de Mali. “Las maniobras de Argelia están claras”, señala Mossa Ag Attaher. El dirigente del MLNA se pregunta de qué manera la CEDEAO (Comunidad Económica de Estados de África del Oeste) y Francia “pueden pretender ir a la ‘reconquista’ del Azawad asociando a uno de los grupos terroristas como los que, en principio, tendrían que combatir, grupos que aplican la Sharia y rechazan combatir a sus ‘hermanos’ de AQMI (Al Qaeda del Magreb Islámico)”. Mossa Ag Attaher recuerda que “desde hace una decena de años, el territorio del Azawad, como el de la Cabilia, son presa del terrorismo y de la delincuencia impulsados por los Estados de los cuales dependen (todavía) estos territorios”. Este dirigente del MNLA pone de manifiesto que “el Gobierno argelino, con la perversidad que lo caracteriza, intenta colocar un grupo terrorista como Ansar Dine como interlocutor tuareg”, pero está convencido de que tanto los tuaregs del Azawad como los cabilas en Argelia, que, a su juicio, son “el único bastión de la democracia y la laicidad” en ese país, sabrán “combatir la confusión” y esclarecer el panorama político ante la comunidad internacional. Mossa Ag Attaher denuncia que el régimen argelino se inspira de “Machiavelo”.

La “década negra”

Por otra parte, un militante de los derechos humanos argelino, Mohamed Smaïn, intenta por todos los medios que las autoridades aclaren lo que ocurrió en Relizane (suroeste del país) durante la denominada “década negra”, en los años 90 del siglo XX. En aquel periodo, el Estado argelino, tras la disolución del Frente Islámico de Salvación (FIS),  llevó a cabo una lucha a muerte contra los grupos terroristas yihadistas. Esa confrontación degeneró en conflicto civil armado y murieron, según diversas fuentes, unas 200.000 personas. La oposición al régimen argelino y algunos ex agentes  secretos arrepentidos acusaron a los servicios de inteligencia militar de haber manipulado una parte de las matanzas y atentados terroristas de los grupos yihadistas. El poder utilizó milicias armadas para combatir a los terroristas, pero esos grupos también sembraron el terror entre la población. En Relizane, las milicias armadas estaban dirigidas por dos hermanos: Abdelkader Mohamed y Hocine Mohamed.

Protegidos por el poder

En 1998, el militante pro-derechos humanos Mohamed Smaïn descubrió varias fosas comunes donde los milicianos enterraron a los cuerpos de las personas que habían asesinados, y denunció a los dos hermanos presuntamente responsables de esas matanzas. Abdelkader Mohamed y Hocine Mohamed huyeron a la ciudad francesa de Nîmes para escapar de la justicia. Pero no lo consiguieron y fueron procesados por actos de tortura y barbarie, en 2004. Pero desde entonces el proceso está bloqueado y la Liga Argelina de los Derechos del Hombre denuncia la implicación del poder político en esa paralización del caso. Este colectivo detectó 220 casos de desaparecidos en Relizane. « Es una milicia que contaba con el apoyo del poder », afirma Mohamed Smaïn a la emisora Radio France International (RFI). Algunas víctimas del terrorismo de Estado acusaron directamente a los hermanos Mohamed de ser los responsables de las matanzas y desapariciones en Relizane. « Hacemos todo lo posible para que estos dos milicianos comparezcan ante la justicia argelina, pero, desgraciadamente, esta gente está protegida por el poder », cree Mohamed Smaïn. El proceso judicial sigue su curso en Francia, pero de momento a paso de tortuga.