“El Gobierno de Chávez apuesta a ser aún más autoritario”

Paco Soto-Rabat

Cristina Prieto Tovar es una conocida periodista venezolana opositora al régimen de Hugo Chávez. Miembro de la organización Un Mundo sin Mordaza, la periodista lucha en su país contra la censura y el control político que ejerce el poder sobre los medios de comunicación. En esta entrevista realizada a través de un cuestionario, Cristina Prieto Tovar dice que en su país lo más terrible no es “el gobierno populista” de Chávez, sino  “pasar de una de las democracias más estables y seguras a un parapeto de comunismo disfrazado de gobierno populista o democracia socialista”.

La periodista opositora venezolana Cristina Prieto Tovar está convencida de que Hugo Chávez va a ser más autoritario tras su victoria electoral de octubre. En la foto, una manifestación de opositores a Chávez en las calles de Caracas

Pregunta: ¿Cuál es su opinión sobre la situación política en Venezuela tras la última victoria electoral de Hugo Chávez?

Respuesta: “Mi opinión sobre esta situación es que sigue siendo una lucha de David contra Goliat y lamentablemente el CNE (ente electoral) está del lado de Goliat. Ahora, si el calor y la emoción que sentimos de parte de los venezolanos durante los tres meses de campaña siguen estando presentes, seguiremos avanzando, esa motivación no debe perderse y se seguirá trabajando por Venezuela”.

P: ¿Cómo valora el estado de ánimo y la unidad de la oposición tras haber perdido los comicios?

R: “El estado de ánimo de un país es algo difícil de medir, pero sólo bastaba pasearse por cualquier calle de Venezuela el 8 de octubre para percibir la falta de alegría. No había celebración ni siquiera de parte de los ganadores, y no lo digo hipotéticamente. De muchos lados hemos recibido el mismo sentimiento. Entonces, saque usted  mismo sus conclusiones. Ahora, por el lado de la unidad de la oposición, ahí hay muchas cosas que revisar desde los trabajos en el tema de voluntariado, hasta la manera de cómo debe afrontarse desde ahora el capturar al elector, pues la gente está desmotivada y sin creencia en el CNE”.

P: ¿Venezuela corre el riesgo de deslizarse aún más hacia el autoritarismo con oropeles parlamentarios?

R: “Eso es algo que viene pasando, y  lamentablemente no se hizo lo necesario para detenerlo con estas elecciones. Basta analizar la situación de ubicación en puestos estratégicos de todo el alto Gobierno, además de otras dependencias de alto poder, Fiscalía, Ministerios, Empresa Petrolera,  para saber que el Gobierno de Chávez  apuesta a ser aún más autoritario, disfrazado o no, lo tenemos al frente”.

P:  ¿Qué opinión le merece el nombramiento de un nuevo ministro de Defensa por Chávez? ¿Podría haber ruido de sables en su país?

R: “No creo que exista ruido de sables. Lo que sí considero es que Chávez necesita controlar aún mucho más el tema militar en Venezuela; no es por desacierto que esté colocando como candidato a gobernador de Aragua a uno de los ministros más leales y que hasta ayer manejó la seguridad del país. No olvidemos que en Maracay, la capital del Estado, está concentrado el poder militar y es la base de reservas de armas y equipamiento militar más importante de Venezuela”.

P: ¿De qué manera se puede articular una alternativa democrática al chavismo?

R: “Para comenzar,  ellos mismos, los chavistas, como grupo, como organización, como partido, deberían buscar esa alternativa. Es cuesta arriba construir un puente si del otro lado del acantilado no te devuelven la soga para tensar la cuerda y comenzar hacer patria juntos por la vía democrática. No somos nosotros los que NO buscamos las vías legales, justas y por supuesto democráticas. Todo es de parte y parte y hasta ahora ellos no han puesto su cuota”.

P: ¿No cree que la existencia de otros gobiernos populistas en América Latina hace más difícil el cambio en Venezuela?

R: “Todo tiene un tiempo en la vida y nada es eterno. La situación política en el continente latinoamericano tiene variantes muy específicas para cada país, pero en cada casa se llevan las cosas de manera muy distinta. En la nuestra debemos aprender a escuchar aún mucho más. Debemos madurar tras más golpes y debemos empezar a reconciliarnos….Pero ese camino no lo veo en este momento. El gobierno populista no es lo mas descabellado, lo terrible es pasar de una de las democracias más estables y seguras a un parapeto de comunismo disfrazado de gobierno populista o democracia socialista. Eso sí es difícil de cambiar y entender”.