Mijail Gorbachov presenta su último libro en Moscú

Evgueni Medvédev-Moscú

Mijail Gorbachov (en la foto, durante la presentación de su último libro en Moscú), padre de la Perestroika, se arrepiente de no haber podido reformar a tiempo la URSS y el Partido Comunista

Mijail Gorbachov tiene 81 años, pero no ha perdido las ganas de pelear en el terreno intelectual y político. El padre de la Perestroika intentó cambiar la URSS, pero se dio cuenta que ese objetivo era imposible de llevar a cabo, porque el imperio soviético que nació con la Revolución de Octubre de 1917 no tenía solución de reforma. La URSS se desmoronó hace dos décadas. Lo que vino después, un capitalismo de corte mafioso, no fue maravilloso. La democracia deja mucho que desear en la Rusia de 2012 y Vladimir Putin, que es una herencia de todo lo malo del sistema soviético, dirige el país como un antiguo aparatchik comunista que se formó en la KGB. Gorbachov, que desempeñó un papel clave en el desmantelamiento de la URSS y se transformó en socialdemócrata tras haber sido comunista durante décadas, es un duro opositor a Putin. Tiene muchos detractores en Rusia, tanto en la derecha como en la izquierda, pero también amigos y seguidores. En su nuevo libro de 600 páginas, ‘Hablando conmigo mismo’, que aún no ha sido traducido al español, el ex dirigente soviético repasa su vida y los acontecimientos que han marcado su actividad política. Gorbachov dedica ese libro a su esposa, Raïsa, que murió hace varios años de cáncer. El padre de la Perestroika presentó su obra en una librería de Moscú que fue ‘asaltada’ por sus admiradores. Decenas de personas siguieron con atención la presentación del libro y muchas de ellas le pidieron a Gorbachov que les dedicara el ejemplar que habían comprado. Fue un acto emotivo que puso de manifiesto que Gorbachov sigue teniendo la mente muy clara.

“Echo de menos a Raïsa”

Mijail Gorbachov habló de aspectos muy personales de su vida. No se comportó como los viejos burócratas del régimen soviético, que en sus comparecencias públicas eran incapaces de expresar el menor sentimiento y se dedicaban a leer plúmbeos informes políticos llenos de datos fríos y trufados de frases estereotipadas de los clásicos del marxismo leninismo. “Hay muchas cosas que echo de menos. En primer lugar, echo de menos que Raïsa nos haya dejado. Fue un duro golpe para mí. En segundo lugar, echo de menos que no pude llevar a cabo la Perestroika y aplicar sus ideas”, dijo Gorbachov. El antiguo dirigente comunista reconoció que “no fuimos capaces de reformar a tiempo la Unión Soviética ni el Partido Comunista en un partido democrático moderno”. En esta misma línea, admitió que “fueron los dos principales errores que cometí”. Gorbachov informó a los asistentes de que en “los últimos 18 meses he pasado mucho tiempo en los hospitales”. No obstante, Gorbachov no es pesimista sobre su estado de salud, y por eso invitó a sus lectores a que celebren con él su 90 cumpleaños.