El conflicto del Sáhara mantiene inalterados los equilibrios geopolíticos entre las partes enfrentadas

Paco Soto-Rabat

En el conflicto del Sáhara occidental, las partes enfrentadas mantienen sus propios equilibrios e intereses geopolíticos. En la foto, el líder del Frente Polisario y presidente de la RASD, Mohamed Abdelaziz, que cuenta con el apoyo de Argelia

En el conflicto del Sáhara occidental que opone desde hace más de 35 años a Marruecos con el Frente Polisario, los equilibrios geopolíticos y los apoyos a las partes enfrentadas no se han visto alterados sustancialmente en los últimos tiempos. Francia y Estados Unidos apoyan a Marruecos. Argelia, al Frente Polisario, y España, la antigua potencia colonial del territorio, oficialmente, se pronuncia a favor de una solución política negociada en el marco de la ONU que tenga en cuenta las aspiraciones de la población saharaui. Pero en la práctica, España, que tiene muchos intereses económicos y geoestratégicos en Marruecos y el norte de África, se está acercando paulatinamente a la posición de Marruecos, que ofrece para el Sáhara occidental una amplia autonomía bajo soberanía marroquí. Esta opción es rechazada sin contemplaciones por el Frente Polisario y Argelia, que se decantan por un referéndum de autodeterminación que tenga en cuenta la opción independentista. Los cambios políticos en Francia, el principal valedor de Marruecos, no han cambiado la posición de este país respecto al conflicto saharaui, aunque el presidente François Hollande apueste por construir un eje estratégico París-Argel que deje a Rabat en un segundo plano en la política francesa en el Magreb. París reiteró su apoyo al plan marroquí de autonomía saharaui de 2007, porque es “la base seria y creíble para  una  solución negociada” al conflicto. Así lo declaró el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores galo, Philippe Lalliot, poco antes de que Christopher Ross, el enviado especial del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, para el conflicto saharaui, se reuniera con altas autoridades francesas en París. Francia “recuerda su apoyo en busca de una solución política justa, duradera y mutuamente aceptada, bajo la égida de las Naciones Unidas y conforme a las resoluciones del Consejo de Seguridad” y “apoya los esfuerzos del enviado especial para continuar las negociaciones”, manifestó Philippe Lalliot. Antes de París, Ross visitó Madrid en el marco de su gira por varios países de África del Norte y Europa, iniciada el pasado 27 de octubre en Marruecos. Además de con España y Francia, Ross se reunió con las autoridades marroquíes, argelinas y mauritanas y con representantes del Frente Polisario y de saharauis independentistas y favorables a Marruecos. A finales de este mes Ross presentará ante el Consejo de Seguridad de la ONU un informe sobre el estado de las negociaciones entre las diversas partes del conflicto.

Statu quo peligroso

Durante su entrevista con el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, Ross hizo saber que la permanencia del statu quo en el conflicto del Sáhara occidental sería “insostenible y “peligrosa” en una zona como el Sahel donde el auge del terrorismo yihadista y del crimen organizado es una amenaza para la estabiliadd de África del Norte y Europa. “El conflicro sobre el estatuto final del Sáhara occidental dura desde hace 37 años, y dura ya demasiado”, destacó el emisario de la ONU. “Si la situación se pudre, las violencias podrían aparecer de nuevo con  consecuencias trágicas para el pueblo saharaui y el conjunto de África del Norte”, advirtió Ross. Por todo ello, el enviado especial de Ban Ki-moon puso sobre la mesa la proposición de que “el conflicto tiene que resolverse y eso es posible si existe una voluntad real de iniciar el diálogo y demostrar un compromiso para encontrar una solución aceptable para todos. Exhorto a todas las partes implicadas a iniciar cuanto antes negociaciones serias”. Diversas fuentes consultadas por Correo Diplomático expresaron su pesimismo sobre la gira de Ross porque entienden que las partes enfrentadas están demasiado alejadas de un mínimo punto de encuentro. Según fuentes diplomáticas europeas, “Marruecos y el Frente Polisario, pero también sus valedores políticos, defienden posiciones inamovibles e inaceptables para el adversario, y los intereses políticos, económicos y militares  creados a raíz del conflicto son un freno objetivo a su resolución”.

Relator sobre la libertad de opinión

Así las cosas, el próximo 22 de noviembre, un nuevo relator de la ONU sobre la promoción y protección de la  libertad de opinión, el guatemalteco Frank La Rue, visitará El Aaiún para reunirse con representantes de la sociedad civil. Antes de esa visita, se reunirá en Rabat con diversas autoridades. Durante su visita al Sáhara occidental, mantendrá contactos con representantes  y asociaciones cercanas al Frente Polisario. En abril de 2011, Frank La Rue encabezó una misión de observadores en Argelia que se reunió con responsables del Gobierno, los periodistas y la sociedad civil. En junio de ese mismo año, La Rue presentó un informe ante el Consejo de los Derechos Humanos de la ONU en el que acusó a las autoridades argelinas de socavar la libertad de expresión. Dos semanas después de la visita del relator de la ONU, una ONG estadounidense, la Fundación Internacional de Mujeres en los Medios (IWMF), si Rabat se lo permite, viajará al Sáhara occidental.

Conflicto palestino-israelí

Lejos del Sáhara occidental, en Nueva York, el Consejo de Seguridad de la ONU decidió celebrar una reunión de urgencia para analizar la situación de tensión entre Israel y los palestinos de la Franja de Gaza, después de que la Fuerza Aérea israelí  matara al jefe del brazo armado del grupo islamista Hamas, Ahmad Jabari. El lanzamiento de cohetes contra el sur de Israel por parte de Hamas desde Gaza y la ofensiva militar israelí a guisa de respuesta han aumentado la tensión en la región. El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, expresó al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, su preocupación por la “alarmante” escalada de violencia en la Franja de Gaza y el sur de Israel, tensiones sobre las que también conversó con el presidente egipcio, Mohamed Morsi. La preocupación por la situación en la zona también llegó  a la Casa Blanca. Barack Obama pidió a  Netanyahu que se hagan “todos los esfuerzos posibles para evitar más víctimas civiles”, pero al mismo tiempo reconoció  el derecho israelí a defenderse. Por su parte, Hamas aseguró que “el enemigo sionista pagará muy caro su cobarde ataque contra nuestro hermano, el martir Jabari”.