El Movimiento del 20 de Febrero llama a los marroquíes a manifestarse por todo el país

Ahmed Chabi-Rabat

El Movimiento del 20 de Febrero hace un llamamiento a los marroquíes para que se manifiesten pacíficamente en todo el país y pidan cambios sociales, económicos y políticos. En la foto, un grupo de policías cargan contra manifestantes de este colectivo

El Consejo Nacional de Apoyo al Movimiento del 20 de Febrero (CNAM20) –un colectivo opositor que se creó en Marruecos al calor de la Primavera Árabe que sacudió hace casi dos años el mundo árabe- hizo un llamamiento a los marroquíes para que se manifiesten pacíficamente en todo el país y pidan cambios sociales, económicos y políticos. En Marruecos, el Movimiento del 20 de Febrero reúne en sus filas a muchos jóvenes descontentos con la situación social y política del país y también a numerosos militantes del movimiento islamista Al Adl Wal Ihssane (Justicia y Espiritualidad) del jeque Abdesalam Yasine y de la izquierda radical. Una parte de este movimiento está a favor de una monarquía parlamentaria, pero los sectores más radicales cuestionan la institución monárquica, porque piensan que en Marruecos es incompatible con la democracia. El CNAM20 pide a los marroquíes que sigan llevando a cabo el “combate contra el despotismo, la prevaricación, la injusticia y la opresión y para la satisfacción de sus objetivos: dignidad, libertad, igualdad, democracia, justicia social y respeto de los derechos humanos para el conjunto de las ciudadanas y los ciudadanos”. La organización de estas marchas interviene justo después de la prohibición de una manifestación delante del Parlamento, en Rabat, cuyo objetivo era pedir a la Cámra, que está debatiendo la ley de finanzas de 2013, que reduzca el presupuesto anual otorgado a la monarquía. Esta manifestación fue organizada por el Movimiento del 20 de Febrero y la Asociación Marroquí de los Derechos Humanos (AMDH). Los contestatarios consideran que Marruecos atraviesa una grave crisis económica y social y la monarquía tendría que apretarse el cinturón.

Críticas a la institución monárquica

Estos sectores sociales y políticos consideran inaceptable que  Palacio reciba un presupuesto por parte del Estado de 2.600 millones de dihrams (unos 234 millones de euros), mientras que el dinero dedicado a políticas sociales y a cultura es menor. La AMDH califica de “inmoral” e “inaceptable” esta situación y piensa que la monarquía “no puede conservar en sus manos tantos privilegios mientras muchos marroquíes no pueden cubrir sus necesidades básicas”. Es la primera vez que una manifestación de esta naturaleza se lleva a cabo en Marruecos. “Quisimos protestar  durante el debate parlamentario sobre el presupuesto de 2013 y los gastos reales, que están en alza mientras el país atraviesa una crisis financiera”, declaró el vicepresidente de la AMDH, Abdelhamid Amine. El Movimiento del 20 de Febrero expresó su descontento porque “el presupuesto del que dispone la monarquía marroquí es uno de los más altos entre los regímenes monárquicos del mundo”. La monarquía alauita marroqui tiene un fuerte apoyo popular, pero una parte de la ciudadanía piensa que la institución tendría que reformarse por dentro para adaptarse al siglo XXI y ceder el enorme poder político  que controla al ejecutivo y al legislativo. Estos sectores creen que la reforma constitucional aprobada en referéndum, que traslada una parte del poder real al ejecutivo, es netamente insuficiente, y piensan que la monarquía marroquí tendría que evolucionar como lo han hecho otras instituciones parecidas en países europeos como España y el Reino Unido.