Libia pide ayuda a Marruecos para la formación de su Ejército y de los servicios secretos

Ahmed Chabi-Rabat

Libia pide ayuda a Marruecos para reformar sus Fuerzas Armadas y sus servicios secretos. En la foto, el primer ministro libio, Ali Zaidan

Los dirigentes libios están en la labor de construir un nuevo aparato de Estado. Acabar con las viejas estructuras del régimen dictatorial de Muamar Gadafi y contener la violencia de las milicias que no han entregado las armas y la tensión política y social no está siendo una tarea fácil, y para lograr ese reto el nuevo Estado necesita de unas Fuerzas Armadas y unos servicios secretos profesionales. A tal efecto, el primer ministro libio, Ali Zaidan, manifestó su interés por aprender de la experiencia de Marruecos en el ámbito militar y de los servicios de inteligencia. Según el diario Al Massae, Zaidan inició “contactos con los responsables marroquíes para convencerles de que participen activamente en la reestructuración del Ejército Nacional, de la Seguridad y de los servicios secretos libios”. El primer ministro libio hizo esta propuesta durante los contactos que mantuvo con responsables marroquíes. El citado rotativo asegura que el mandatario libio elogió el papel de Marruecos en África del Norte y dijo que “es el único país hermano capaz, actualmente, de apoyar al pueblo libio”. Al parecer, Jordania también podría colaborar con Libia en la tarea de que este país se dote de unas estructuras de seguridad y de defensa modernas y adaptadas a la nueva situación política. Según diversos analistas políticos y expertos en temas militares, Trípoli necesita dotarse de nuevas estructuras de Estado para hacer frente a la inestabilidad y la violencia, pues Libia es un país donde no han desaparecido los partidarios del difunto Muamar Gadafi dispuestos a tomar las armas contra el poder legítimo, y también existen grupos salafistas armados que controlan zonas importantes. En general, el actual Ejército regular, además de mal equipado, carece de capacidad defensiva. Los acontecimientos de Bani Walid, una ciudad que cayó en manos de los seguidores del antiguo dictador durante varios días, y el ataque al consulado de Estados Unidos en Bengasi, en septiembre pasado, demuestran que el país necesita aparatos de seguridad potentes y bien equipados y adiestrados.

Derechos Humanos.

El diario Al Massae también informó de que Ali Zaidan expresó a las autoridades marroquíes su deseo de conocer de cerca la experiencia de la Instancia Equidad y Reconciliación (IER), un organismo público puesto en marcha bajo la recomendación del rey Mohamed VI para investigar y solucionar las consecuencias de las graves violaciones de los derechos humanos durante el reinado de su padre, Hasan II. Los dirigentes libios piensan que la experiencia marroquí en este terreno puede serles últil en su afán por sacar a la luz las numerosas y tremendas violaciones de los derechos humanos que sufrieron muchos libios entre 1969, cuando Gadafi subió al poder, y 2011, cuando fue detenido y ejecutado en extrañas circunstancias y sin juicio previo. Ali Zaidan fue presiente de la Liga Libia de los Derechos del Hombre y estuvo exiliado en Marruecos. Resulta curioso que el primer ministro libio no tenga previsto un viaje oficial a Marruecos, cosa que sí hizo su predecesor,  Abderrahim El Kib, en agosto pasado. Pero, sin embargo, prepara una visita oficial a Argelia, según el rotativo Echourouk Al Yaoumi.