Cristopher Ross recibió en Nuakchott al dirigente de Jat Achahid

Pedro Canales (artículo publicado previamente en el periódico online El Imparcial)

El enviado especial del secretario general de la ONU para el conflicto del Sáhara occidental, el diplomático norteamericano Cristopher Ross, se ha reunido en su último gira por países de África del Norte y Europa con representantes de todos los sectores políticos y sociales, y también con disidentes del Frente Polisario

En su gira por la región del norte de África el Enviado especial del Secretario general de la ONU, el diplomático norteamericano Cristopher Ross, ha echado una de cal y otra de arena cara las dos partes en disputa, el gobierno de Marruecos y el Frente Polisario, y a los países involucrados por el conflicto del Sáhara Occidental, que ya ha entrado en su 37º año de vida.

Cristopher Ross, enviado especial del Secretario general de la ONU para el norte de África, mantuvo en El Aaiún un encuentro con la militante saharaui y defensora de los Derechos Humanos Aminatu Haidar, aunque también escuchó a varias asociaciones saharauis que defienden el plan de Autonomía propuesto por Marruecos; en Rabat se entrevistó con el Gobierno del islamista Abdelilah Benkiran, pero también con asociaciones independientes de derechos humanos críticas con la gestión que hacen las Autoridades marroquíes de los derechos y libertades tanto en la región del Sáhara Occidental como en el Reino alauita; y en Tinduf, donde se encuentran los campamentos de refugiados saharauis, se atrevió a viajar a Tifariti, una población del Sahara que se encuentra al exterior de los muros defensivos levantados por el Ejército marroquí en los años 80, y hoy bajo el control del Frente Polisario.

Pero la escala más imprevista y sorprendente del viaje de Cristopher Ross fue la efectuada en Nuakchott, donde recibió al dirigente de la organización saharaui “Frente Polisario Jat Achahid”, que ha venido proclamando en su portal web desde hace más de dos años, la necesidad de “democratizar las estructuras del Polisario”. Esta fracción del movimiento independentista se encuentra enfrentada con la dirección del Polisario, y viene exigiendo periódicamente “un congreso extraordinario” para elegir una nueva cúpula “libre y democráticamente”. “El encuentro con Cristopher Ross duró dos horas y cuarto”, declaró a El Imparcial su dirigente Mahayub Salek (en la foto junto al diplomático norteamericano). “Por vez primera, un Enviado especial de la ONU ha podido escuchar otra versión de lo que ocurre en los campamentos de refugiados y de la realidad interna del Polisario”.

A la pregunta de saber cómo se organizó dicho encuentro, Salek cuenta que su organización Jat Achahid venía intentando ser recibida por funcionarios de la ONU o Enviados negociadores en la crisis durante varios años. “Hemos escrito muchas cartas desde hace mucho tiempo, pero nunca nos habían respondido. Esta vez, unos días antes de la gira de Ross, nos contactaron ellos para decirnos que el Enviado especial nos recibiría en la capital mauritana Nuackchott”. Por falta de recursos y ante la precipitación, Jat Achahid se vio obligada a recurrir a una agencia de viajes marroquí para gestionar un billete hasta Nuakchott via París, asegura el saharaui Salek. La reunión entre Mahayub Salek y Cristopher Ross, y sobre todo la publicación en su página web de la foto de ambos en Mauritania, desató la tempestad. “Media hora después de haber sido colgada en la red, cuenta Salek, recibí ataques de hackers procedentes de varios países europeos, que paralizaron el portal, lo piratearon, y me reventaron el portátil”, señala.

Al día siguiente, en la red social y en las páginas de análisis y comentarios sobre el conflicto del Sahara Occidental, aparecieron una serie de “documentos” según los hackers “auténticos” que se hacen llamar Ejército Electrónico Saharaui, que le fueron sustraídos de su ordenador: una carta dirigida al embajador israelí; otra misiva destinada a un oficial de los servicios secretos marroquíes; copia de su documento de Identidad; la reserva y billete del avión que le llevó a Mauritania, etc. En suma una serie de “pruebas” que trataban de hacer creer que el saharaui Mahayub Salek trabaja para los Servicios de espionaje marroquí y su organización no dispone de ningún peso y representatividad.

El pirateo del portal de Jat Achahid — no ha sido el único, también han sido agredidos otros portales como el del Partido de la Agrupación Democrática Saharaui, y el correo personal de Mustafa Salma, un exmilitante del Polisario que rompió con la dirección independentista hace algo mas de un año y se encuentra refugiado en Mauritania, donde también fue recibido por Cristopher Ross a título personal — ha sembrado confusión, sorpresa y estupor entre muchos militantes y simpatizantes del pueblo saharaui. No solo por su ilegalidad, sino por la coincidencia con la gira de Ross y el encuentro mantenido en Mauritania por el Enviado especial con Mahayub Salek. Para algunos demuestra la “traición” patente del veterano militante saharaui; para otros es parte de las luchas internas en el fosilizado movimiento de partido único en que se ha convertido el Frente Polisario.

Salek insiste en que los saharauis por sí solos no tienen capacidad para efectuar este pirateo, y que detrás se encuentran verdaderos profesionales vinculados a los servicios secretos argelinos, el país que alberga los campamentos de refugiados. De cualquier manera, Mahayub Salek ha presentado una denuncia ante la Policía española en Vitoria, donde reside. La gira de Cristopher Ross por la región norteafricana no ha dejado a nadie indiferente. A juzgar por las iniciativas tomadas por el diplomático norteamericano y Enviado especial de Ban Ki Moon, el mismo quiere marcar con su impronta un conflicto que parece estancado y en el que las partes siguen atrincheradas en posiciones diametralmente opuestas. Ross presentará antes de fin de mes su Informe al Secretario general, en el que se espera incluya propuestas para desatascar el conflicto y hacer avanzar una posible solución negociada.