Marruecos cuenta con 150 presos políticos

Ahmed Chabi-Rabat

Una ONG con sede en Francia denuncia la existencia de 150 presos políticos en Marruecos

Marruecos cuenta con 150 presos políticos, lo que contradice lo que dijo el pasado mes de julio a una cadena de televisión libanesa el Ministro de Justicia marroquí, el islamista Mustafá Ramid. Según el titular de Justicia, “no hay detenidos políticos en Marruecos”. Sin embargo, ONG como Amnistía Internacional (AI), Human Rights Watch (HRW) y la Asociación de Defensa de los Derechos del Hombre de Marruecos (ASDHOM) aseguran todo lo contrario. Estos colectivos  reconocen que el país magrebí ha dado pasos importantes en materia de democratización, pero alertan sobre la existencia de graves problemas en el terreno de los derechos humanos, como la tortura y los malos tratos, las detenciones arbitrarias y las pésimas condiciones de vida en las cárceles del reino de Marruecos. La ASDHOM, que tiene su sede en Nanterre (Francia), inició hace unos días una campaña de apoyo a los presos políticos en Marruecos que está apadrinada por el escritor Gilles Perrault, autor del polémico libro ‘Nuestro amigo el rey’, que en 1990 desveló la brutal represión que ejerció el régimen de Hasan II contra los opositores y las lamentables condiciones de detención de centenares de presos políticos en las cárceles y penales del país. Según la ASDHOM, hay en Marruecos en estos momentos 152 presos políticos. Este amplio colectivo está compuesto por detenidos de diferentes ideologías y condiciones sociales. Un grupo numeroso está formado por universitarios izquierdistas de la Unión Nacional de Estudiantes de Marruecos (UNEM) encarcelados en las prisiones de Fes y  de Taza. Los saharauis independentistas detenidos durante los disturbios ocurridos hace más de dos años en el campamento de Gdim Izik, que son 65 presos, constituyen otro grupo muy numeroso que ha sido distribuido por diversas cárceles como las de Kenitra, Benslimane, Salé, El Aaiún y Dajla. También hay presos en Tiznit que fueron detenidos por la Policía en unos disturbios en la ciudad sureña de Tan-Tan. Las prisiones marroquíes también han abierto sus puertas a un grupo de mineros  de Imider, que desde hace más de un año luchan por una mayor justicia social en su región, mayoritariamente berberófona. Estos trabajadores fueron detenidos en diversas protestas sociales. Otros colectivos de obreros que se movilizaron contra los bajos salarios, la prepotencia patronal y las duras condiciones de vida en distintas ciudades de Marruecos, como Agadir y cerca de Larache, tuvieron que enfrentarse a los jueces, que los mandaron a prisión, según la ASDHOM.

Posiciones encontradas

Los militantes del opositor Movimiento del 20 de Febrero  detenidos en cárceles como la de Ukacha constituyen un colectivo importante de detenidos por motivaciones políticas. La ASDHOM se ha solidarizado con detenidos como el poeta Yunes Benkhdim o el rapero Muad Belghuat. Los presos del Movimiento del 20 de Febrero son una cuarentena, y uno de los más conocidos es el bloguero  Mohamed Sokrat, que tras su detención recibió el apoyo de Reporteros Sin Fronteras (RSF). En la prisión de Salé están recluido 23 islamistas radicales acusados de actos terroristas. Fuentes de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) consultadas por Correo Diplomático confirmaron la información de la ASDHOM, lo que, a su  juicio, demuestra que “Marruecos no es un Estado de derecho, sino un Estado autoritario que ha tenido que ceder en algunos terrenos, pero mantiene intactos los poderes y las prácticas antidemocráticas del Majzén. Cuando se cumple un año del Gobierno dirigido por el PJD, podemos afirmar que la situación de los derechos humanos no ha mejorado en Marruecos”. Para el Ministerio de Justicia, “las afirmaciones de la ASDHOM no se sostienen y no son rigurosas. Esta ONG, que no actúa en Marruecos, confunde los delitos de derecho común, el vandalismo callejero y las actividades terroristas con las ideas políticas”. “Estas personas están en prisión porque han cometido delitos y no por sus ideas políticas, y afirmar lo contrario es una manipulación”, asegura un portavoz  del ministerio dirigido por Mustafá Ramid.