El Ejército turco incluye la homosexualidad como un “crimen antinatural”

Dunia Benjadra-Rabat

Las Fuerzas Armadas de Turquía han incluido la homosexualidad como una ofensa grave y “un crimen” en el nuevo borrador de disciplina castrense de la institución. En la foto, un grupo de militares turcos de maniobra

Las Fuerzas Armadas de Turquía, que en el siglo XX desempeñaron un papel clave en la vida política del país y fueron el principal garante de la laicidad autoritaria a la turca, han incluido la homosexualidad como una ofensa grave y “un crimen” en el nuevo borrador de disciplina castrense de la institución. Los militares que practiquen ese “contacto antinatural”, según reza en el proyecto de comportamiento interno, serán expulsados de las Fuerzas Armadas. Las nuevas reglas, elaboradas tras varios dictámenes críticos con el Ejército por parte de la Corte Europea de Derechos Humanos, serán presentadas por el ministro de Defensa, Ismet Yilmaz. Varios grupos de defensa de la comunidad homosexual turca criticaron duramente este código disciplinario, porque lo consideran discriminatorio para los derechos humanos. Antes de esta reforma de la disciplina militar los uniformados homosexuales ya eran perseguidos en la institución. El colectivo KaosGL, cuya sede está en Ankara, manifestó al diario Hurriyet  que  la reforma de la disciplina militar es un paso más contra los homosexuales y recordaron que “cuando se trata del servicio militar obligatorio, una persona homosexual es considerada enferma y se le exime del servicio militar. El Ejército define la homosexualidad como un desorden psicosexual. Sin embargo, si un miembro del Ejército es homosexual, se le considera culpable de un crimen disciplinario, lo que es una discriminación a doble escala”. KaosGL recordó que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos  ya se ha pronunciado en varias  ocasiones contra las prácticas discriminatorias de Turquía. “El veredicto del tribunal es claro. La orientación sexual de una persona no ha de ser considerada o tratada como un crimen”

Fuerte discriminación

El Gobierno islamista turco mantiene un duro pulso con los colectivos de gays, lesbianas y transexuales del país. Hace varios años decidió disolver la asociación Lambda Istambul, que desde 1987 defiende los derechos y libertades de la población homosexual de Turquía. El Gobierno alegó que el nombre de la asociación ‘no es turco’ y que sus objetivos “van en contra de la ley y la moralidad”. La organización defensora de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW) lamenta  que desde 2005 el Parlamento turco estudia sin avances un proyecto de ley contra la discriminación y que incluye la protección de la orientación sexual. Además, recuerda que Turquía “forma parte de la convención internacional de los derechos civiles y políticos, así como de la convención europea sobre los derechos humanos y las libertades fundamentales”. Por su parte, Amnistía Internacional (AI) pidió  al Gobierno de Turquía que combata la discriminación vigente en ese país musulmán contra el colectivo de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales (GLBT), porque la condición sexual del individuo “ni es una enfermedad, ni es un crimen”. Un estudio de AI revela que los turcos homosexuales, bisexuales y transexuales experimentan discriminación por parte de las autoridades en el servicio de salud, la educación, la vivienda y el lugar de trabajo, en un país donde no existen leyes que los protejan de tales abusos. “El persistente prejuicio contra los gays, las lesbianas, los bisexuales y los transexuales en Turquía y el miedo al ostracismo y a los ataques hace que muchas de estas personas se vean obligadas a ocultar su orientación sexual, incluso a sus propias familias”, señala el informe de AI.  La ONG asegura  que, debido a que no pueden encontrar trabajo, los transexuales a menudo se ven obligados a prostituirse.