España confirma el apoyo latinoamerciano a su candidatura en el Consejo de Seguridad

A. Chabi / C.García-Rabat

España, que es el segundo inversor en América Latina, ha recibido el respaldo de la región a la candidatura que presentó para integrar el Consejo de Seguridad de la ONU en el bienio 2015-2016. En la foto, los jefes de Estado y de Gobierno durante la última Cumbre Iberoamericana de Cádiz

Los países de América Latina se han comprometido unánimemente a respaldar la candidatura que España presentó formalmente para integrar el Consejo de Seguridad de la ONU en el bienio 2015-2016. Este compromiso se acordó durante la  Cumbre Iberoamericana celebrada en Cádiz, el 16 y 17 de noviembre,  que reunió a jefes de Estado y de Gobiernos de España, Portugal y los países de América Central y del Sur. El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, en la sesión de control al Ejecutivo en el Congreso, confirmó ese compromiso, y destacó que es la “primera vez” que una cumbre iberoamericana respalda esta candidatura española presentada en ocasiones anteriores alguna vez con éxito, como ocurrió en los años 2003 y 2004, y otras no. El titular de Exteriores, al responder a una pregunta formulada por el diputado del PP  Guillermo Mariscal, explicó  que la última Cumbre Iberoamericana que acogió Cádiz y que organizó España,  intentó “huir de la palabrería hueca” para centrarse en “contenidos muy concretos”. García-Margallo enumeró algunos de los acuerdos importantes con los que, a su juicio, se saldó la cita, como el apoyo a la salida de la crisis en España por parte de los socios iberoamericanos, el inicio de un proceso de reflexión para convertir en bienales estas cumbres o la creación de un Centro Iberoamericano de Arbitraje para “aliviar los contenciosos” empresariales en la región. La Cumbre de Cádiz demostró que América Latina ya no es una región económicamente marginal y subdesarrollada. A pesar de que hay países muy pobres, sobre todo en América Central y el Caribe, y que las desigualdades y otros problemas sociales son enormes, muchos países han avanzado económicamente de forma notable, como es el caso de México o Chile; otros, como Argentina, han superado la crisis que hace unos años los hundió en la quiebra económica, y Brasil se ha convertido en una potencia emergente y en una de las principales economías del planeta. Es por este motivo que en la Cumbre de Cádiz, España y Portugal solicitaron la ayuda de sus antiguas colonias para superar la crisis.  América Latina, que cuenta con 600 millones de habitantes, ha dado lecciones a una Europa deprimida por primera vez en la historia de las cumbres iberoamericanas. Aunque “Europa es más grande que sus problemas”,  como dijo el presidente peruano, Ollanta Humala, en un mensaje de esperanza. “no olvidemos que todos queremos ir rápido, pero juntos podemos ir más lejos”.

Gran inversor en  Iberoamérica

La otra cara de la moneda es que España es el segundo inversor en América Latina después de Estados Unidos y aspira a tener mayor presencia política. Los expertos aseguran que, a pesar de la crisis española, o precisamente por eso, la presencia de las empresas españolas en América Latina es una realidad al alza. Este hecho lo ejemplifica claramente el sector de la banca española, que ha cuantificado su negocio en la región en más de 600.000 millones de euros. Las dos grandes entidades españolas que allí operan, Banco de Santander y BBVA,  obtienen entre el 50% y el 68% de su beneficio en territorio iberoamericano. Los economistas estiman  que en 2015, los países latinoamericanos constituirán el mercado preferente de sectores españoles muy cualificados y competitivos, no sólo la banca, sino también el sector energético (Repsol, Iberdrola, REE, Gas Natural-Fenosa), el constructor (ACS, FCC, Acciona) y el gestor de infraestructuras (Ferrovial, OHL, Abertis). La  importante presencia de Telefónica en todo el espacio latinoamericano es un elemento que juega a favor de España en esa región. Según datos recientes, el conjunto de las empresas del Ibex obtiene más del 22% de sus ventas en los mercados latinoamericanos y la tendencia, lejos de frenarse, es creciente. Pero además de las granes multinacionales, en los últimos años se ha incrementado de forma espectacular la llegada de PYMES a los países de América Latina ya sea a titulo individual o en grupos de negocios y misiones comerciales organizadas por numerosas plataformas que aglutinan a gremios y organismos oficiales que prestan colaboración en el proceso de exportación, desde Cámaras de Comercio hasta oficinas gubernamentales como el ICEX. Sectores como el de la ingeniería o la arquitectura que atraviesan grandes dificultades en España, encuentran en los países latinoamericanos nuevas oportunidades y proyectos que requieren de su experiencia, conocimientos y, en muchos casos, propia maquinaria que no se puede encontrar todavía en la región.