La ONU exige una “solución urgente” al conflicto del Sáhara a las partes enfrentadas

Ahmed Chabi-Rabat

El Consejo de Seguridad de la ONU adopta una resolución que exige una “solución urgente” al conflicto del Sáhara occidental, que opone desde hace 37 años a Marruecos con el Frente Polisario. En la foto, unos niños saharauis en los campamentos de refugiados de Tinduf (Sáhara argelino)

El Consejo de Seguridad de la ONU, reunido en Nueva York, adoptó una resolución que exige una “solución urgente” al conflicto del Sáhara occidental, que opone desde hace 37 años a Marruecos con el Frente Polisario y Argelia. El Consejo de Seguridad invocó tres motivos a favor de esta resolución: acabar con el desastre político y económico y el bloque de las relaciones entre Marruecos y Argelia que esa crisis genera en el norte de África, promover la construcción de la Unión del Magreb y hacer frente a  los grupos terroristas y las bandas de delincuentes en el Sahel. La decisión del Consejo de Seguridad se tomó después de la gira que efectuó por  varios países de África del Norte y Europa entre el 27 de octubre y el 15 de noviembre Christopher Ross, el enviado especial del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, para el conflicto saharaui. En esta gira, Ross se reunió con jefes de Estado y altos cargos políticos y diplomáticos de los países que tienen implicación en el conflicto y con representantes del Frente Polisario y de sectores saharauis disidentes de este movimiento e incluso abiertamente contrarios a la independencia del Sáhara occidental. También mantuvo contactos con representantes de la sociedad civil y los partidos políticos en países como Marruecos. En la reunión a puerta cerrada del Consejo de Seguridad, Ross y el jefe de la MINURSO (la misión de la ONU para el referéndum en el Sáhara occidental), el alemán Wolfgang Weisbrod-Weber, pusieron el acento en que el conflicto saharaui no puede durar eternamente, porque pone en peligro la seguridad y estabilidad de todo el norte de África.

Situación “muy preocupante”

El enviado de la ONU al Sáhara occidental calificó de “muy preocupante” la situación en este territorio, y consideró que sería un “grave error de cálculo” mantener el statu quo actual. En la misma línea, pidió “una solución justa, duradera y mutuamente aceptable al conflicto, que permita la autodeterminación del Sáhara occidental”. En este sentido, destacó que “si perdura el conflicto, podría generar una frustración creciente y desencadenaría  nuevas violencias y hostilidades que serían trágicas para los pueblos de la región”. “La cuestión del Sáhara occidental, que dura desde hace demasiado tiempo, debe ser resuelta y sólo puedo serlo si hay voluntad de un verdadero diálogo”, dijo Ross. Según confirmaron a Correo Diplomático fuentes bien informadas, Ross acelerará el proceso de negociaciones entre Marruecos y el Frente Polisario e impulsará los viajes diplomáticos a varios países de la región, y también a Tinduf (Sáhara argelino), donde se encuentran miles de refugiados saharauis y las estructuras políticas e institucionales del Frente Polisario y de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), con el objetivo de acercar posiciones entre las dos partes enfrentadas. En la reunión, Ross recalcó que sus recomendaciones se inscriben en el marco de la resolución 2044 de abril de 2012 del Consejo de Seguridad, que pone de manifiesto que los países implicados en la crisis saharaui tienen que obrar a favor de su resolución y poner en marcha mecanismos comunes que faciliten el desarrollo socioeconómico y cultural de la región. “Está claro que mientras dure el conflicto este objetivo no se podrá alcanzar. El conflicto del Sáhara es un lastre para el norte de África, sobre todo para Marruecos y Argelia, y hace sufrir a la población saharaui, especialmente a los que viven en los campamentos de Tinduf”, declararon fuentes de la Unión Europea (UE) a Correo Diplomático. Tanto es así que como dice el representante diplomático de Marruecos en la ONU, Mohamed Lulichki, “está demostrado por varias instituciones financieras internacionales que los cinco países del Magreb pierden anualmente entre 2 y 3% de su crecimiento por el cierre de las fronteras y la ausencia de intercambios intermagrebíes”. Para el diplomático marroquí, es importante una resolución del contencioso saharaui porque facilitaría “una integración económica y la edificación de un futuro común, donde la prosperidad, la estabilidad y la libre circulación de bienes y de personas estén aseguradas”.

Crisis de Mali

La crisis que vive el norte de Mali, donde grupos terroristas vinculados a Al Qaeda controlan una parte del territorio y han impuesto un férreo control sobre la población, a pesar de la resistencia de los independentistas tuaregs del MLNA, obliga también a los Estados implicados a acelerar el proceso de resolución del conflicto del Sáhara occidental. La situación en el norte de Mali es “muy grave”, según diversos observadores, y puede extenderse a todo el Sahel, donde, además de grupos terroristas,  actúan redes criminales que comercian con seres humanos, drogas y armas. En este contexto, la existencia de un conflicto como el del Sáhara occidental complica aún más la situación. El Consejo de Seguridad de la ONU adoptó esta resolución siete meses después de su última reunión y tras la paralización de los contactos entre Marruecos y el Frente Polisario. Antes de que Ross presentará su informe, el organismo internacional mantuvo una sesión de consultas con diversas delegaciones. En una carta enviada el miércoles a la presidencia del Consejo de Seguridad, el representante del Frente Polisario ante la ONU, Ahmed Bujari, reclamó la adopción de medidas para reactivar las negociaciones con Rabat. Según la agencia  Servicio de Prensa del Sáhara (SPS), la misiva insistió en avanzar hacia “una solución justa y adecuada que permita la determinación del pueblo saharaui”. También denunció el retraso experimentado por el proceso de paz debido a “una campaña sin precedentes de las autoridades de Marruecos para socavar los esfuerzos de la ONU por resolver el conflicto”. Marruecos, por su parte, propone a la ONU un estatuto de autonomía para el Sáhara occidental bajo soberanía marroquí, y acusa al Frente Polisario de ser un instrumento al servicio del régimen cívico-militar argelino que obstaculiza la búsqueda de soluciones para el conflicto.