“Marruecos y España se están redescubriendo”

P. Soto-Rabat

El embajador de España en Rabat, Alberto Navarro, asegura que los Estados español y marroquí han dado un paso cualitativo en su relación, y “si no metemos la pata y no nos equivocamos, esas relaciones irán a más”

Alberto Navarro es el embajador de España en Marruecos. Diplomático experimentado, Navarro analiza en esta entrevista las relaciones entre España y Marruecos, que han dado un salto cualitativo en el terreno económico y político. El embajador español en Rabat apuesta por el diálogo y la cooperación entre ambos países, y piensa  con relación al Sáhara occidental que “España tiene que entender que la situación en ese territorio ya no es la de 1975. Se han producido muchos cambios económicos y sociales”.

 – Pregunta: ¿Cómo valora la actual etapa de las relaciones económicas, políticas y diplomáticas entre España y Marruecos?

– Respuesta: “Vivimos uno de los mejores momentos de nuestras relaciones. Es un momento dulce y las perspectivas de futuro son excelentes. Los intercambios políticos e institucionales son muy intensos. El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, ha viajado dos veces a Marruecos; la última fue para la Reunión de Alto Nivel (RAN). Su homólogo marroquí, Abdellilah Benkirane, también ha viajado en dos ocasiones a España. Los presidentes de los dos Parlamentos han mantenido un encuentro y el príncipe de Asturias estuvo en Casablanca en un foro económico muy importante. Han viajado a Marruecos los presidentes de las comunidades autónomas catalana y canaria, Artur Mas y Paulino Rivero, y varias veces ministros como los de Asuntos Exteriores, Industria, Agricultura y Defensa. La lista es interminable. El año que viene, su majestad el rey Juan Carlos I también realizará una visita de Estado a Marruecos. Las relaciones económicas atraviesan una etapa muy buena. Según datos de Eurostat [la oficina de estadística de la UE], España ha adelantado a Francia en Marruecos en cuanto a inversiones, y es también el primer socio comercial. La diferencia en el saldo comercial con Francia en Marruecos es de 800 millones de euros a favor de España. Los datos hablan por sí sólos: de enero a julio de este año, las exportaciones de unas 20.000 empresas españolas, en su mayoría pymes, han crecido un 22,4%, convirtiendo a Marruecos en el segundo mercado de España fuera de la Unión Europea (UE), justo detrás de Estados Unidos. La cobertura de la balanza comercial española respecto a Marruecos alcanzó un nuevo récord: 170%. El 52% de las inversiones españolas en África se concentra en Marruecos. Hemos intensificado las relaciones en muchos otros terrenos, y hemos abierto nuevas rutas marítimas para acercar a los dos países, como, por ejemplo, la del puerto de Motril, en la provincia de Granada, con la ciudad de Melilla. También se han intensificado los vuelos aéreos entre ambos países. En resumidas cuentas, nuestra relación ha dado un salto cualitativo evidente”.

– P: Usted ha señalado que España se ha convertido en el primer inversor y socio comercial de Marruecos, superando a Francia. ¿Esta situación obedece a una apuesta estratégica , o es un hecho meramente coyuntural?

– R: “Estamos trabajando para que este cambio sea estratégico, estructural. Creo que es un cambio de fondo. Es bueno competir con otros países amigos, como Francia, y así se lo he hecho saber al embajador francés en Rabat, Charles Fries, que es un buen amigo. Como  he dicho, el papel que desempeña España en Marruecos es el resultado de un cambio estructural en la relación bilateral. Con Francia, mantenemos una relación muy buena, porque es un socio amigo, pero competimos en el terreno económico y eso es normal. Pero también somos dos países complementarios en Marruecos. La gran inversión de Renault en Tánger ha beneficiado a las empresas españolas. Por ejemplo, los motores de los coches se fabrican en la empresa de Renault en Valladolid y las cajas de cambio en la fábrica de San Jerónimo en Sevilla. La vecindad es un factor que juega a favor del acercamiento entre dos países y por supuesto entre España y Marruecos. A Portugal, por ejemplo, España vende más que a toda América. Como ya he señalado, Marruecos es el segundo mercado mundial para España después de Estados Unidos y fuera de la Unión Europea. Marruecos tiene que hacer un gran esfuerzo en este terreno, porque su saldo comercial con España es muy deficitario”.

– P: ¿Qué ha pasado para que la relación bilateral haya dado ese salto cualitativo? ¿Ambos países han entendido que se necesitan mutuamente?

– R: “Vivimos un momento muy delicado desde el punto de vista económico en España y en Europa, y en un mundo globalizado como el nuestro esta crisis también afecta a Marruecos. Ambos países, efectivamente, han madurado, han entendido que se necesitan mutuamente. Marruecos es un país que está cambiando desde el punto de vista político, social y económico, y también ha cambiado la visión que se tiene de este país en España. La opinión pública española tiene ahora una mirada limpia sobre Marruecos. Los dos países se están redescubriendo y Marruecos mira hacia el norte. Las relaciones entre los dos Gobiernos son excelentes y la sintonía entre Mariano Rajoy y Abdellilah Benkirane es muy buena; ambos mandatarios se entienden muy bien. Los dos Gobiernos han asumido que el interés de España y de Marruecos pasa por un buen entendimiento, porque ese buen entendimiento generará riqueza y bienestar en los dos países. Pero el buen entendimiento no es sólo económico, sino también político. Hemos creado comisarías conjuntas y policías españoles y guardias civiles trabajan sin ningún problemas con sus colegas de la Policía Nacional y de la Gendarmería Real marroquíes. Esto no existe en ninguna parte del mundo, ni siquiera entre Estados Unidos y Canadá y México. En materia militar también estamos trabajando muy bien, y la última visita del ministro de Defensa, Pedro Morenés, a Marruecos lo demuestra”.

– P: ¿Además de la  crisis, un factor como la seguridad en ambas riberas del Mediterráneo también juega a favor de este acercamiento?

– R: “Por supuesto. La seguridad es fundamental para España y Marruecos. Y por eso necesitamos fortalecer el diálogo y la cooperación. En el ámbito de las relaciones y de conocernos mejor mutuamente, aún existen muchos prejuicios y clichés, y eso sólo se cambia hablando y conociéndonos mejor. La proximidad es un factor que juega a favor de este objetivo, pero los dos países tenemos que trabajar mucho para mejorar esta relación, y Marruecos tiene que apostar decididamente por mejorar su imagen en España. Este país está haciendo esfuerzos, por ejemplo, a través de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios marroquí en Madrid, pero creo que tiene que dar más pasos”.

– P: Siguen existiendo divergencias entre los dos países; por ejemplo, entorno al conflicto del Sáhara occidental y la naturaleza jurídica de Ceuta y Melilla. ¿De qué manera se pueden encarar estas discrepancias en la nueva etapa de las relaciones bilaterales?

– R: “Creo que a través del diálogo. No veo otra forma. Como ya he dicho, tenemos que conocernos más y mejor, dialogar y cooperar en todos los terrenos. Es lo que estamos haciendo y los resultados son buenos, pero pueden ser mejores. Sobre el Sáhara occidental, España tiene que entender que la situación en ese territorio ya no es la de 1975. Se han producido muchos cambios económicos y sociales. Marruecos ha invertido mucho en el Sáhara, ha cambiado la población. Son elementos que tenemos que tener en cuenta para buscar una solución a este conflicto. Quiero insistir en el hecho de que Marruecos y España están en una etapa de madurez en sus relaciones, y por eso han decidido que las Reuniones de Alto Nivel (RAN) se celebrarán cada año. De cara a que España esté presente en el Consejo de Seguridad de la ONU en el bienio 2015-2016, sabemos que vamos a contar con el apoyo de Marruecos”.

– P: ¿Qué representa para España el hecho de que Marruecos sea un socio preferente de la Unión Europea?

– R: “El acuerdo de libre comercio con la UE es un factor muy positivo para todos, para la Unión Europea, para Marruecos y también para España. Marruecos tiene que hacer grandes esfuerzos por exportar más a Europa y a España, y su situación de excelente relación con la UE abre muchas puertas a nuestras empresas”.

– P: ¿Marruecos puede ser para España un buen trampolín para asentar su presencia en África y España para Marruecos una plataforma para que este país penetre en los mercados latinoamericanos?

– R: “Por supuesto que sí. Ambos factores son un activo muy positivo. Hay que tener en cuenta que si España y Marruecos se dan la mano, rompen las matemáticas, porque entonces uno más uno no son dos, sino más. España y Marruecos son las puertas de entrada de dos continentes. Marruecos desempeña un papel económico importante en África, y es evidente que si España acrecienta su presencia y cooperación con Marruecos, tendrá una puerta abierta al resto del continente africano. Y España puede ser un buen valedor de Marruecos en Europa y también en América Latina. Cada vez hay más empresas españolas que invierten en Marruecos para después expandirse en África. En este sentido, Casablanca se está convirtiendo en un gran centro económico, financiero y comercial en África y España tiene que tenerlo en cuenta. Y España es un buen trampolín para que Marruecos se abra camino en América Latina desde el punto de vista económico, político, social y cultural. Es por este motivo que en la última cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de España, Portugal y América Latina celebrada en Cádiz, Marruecos fue invitado como país amigo”.

 – P: ¿Qué perspectivas de futuro augura a las relaciones bilaterales?

– R: “Si no metemos la pata y no nos equivocamos, esas relaciones irán a más. Ya he dicho que la relación ha dado un salto cualitativo, ha madurado, pero estoy convencido de que podemos fortalecer esta relación en todos los terrenos. Lo que nos une es mucho más importante que lo que nos separa. Somos dos países vecinos y amigos. En el terreno económico, por parte española, quizá nos falte una mayor presencia de las grandes multinacionales, de las empresas del Ibex 35. Tenemos muchas pequeñas y medianas empresas españolas en Marruecos, y eso es muy positivo. Ahora quizá tendríamos que dar un nuevo paso para que se instalen grandes multinacionales. Es cierto que tuvimos alguna mala experiencia, por ejemplo con el caso de Telefónica,  pero eso, afortunadamente, pertenece al pasado”.