Cataluña se rebela contra Madrid por el decreto de Wert sobre la reforma educativa

Dunia Benjadra-Rabat

Cataluña se rebela contra el Gobierno español por el decreto de Juan Ignacio Wert sobre la reforma educativa. En la foto, la consejera de Educación de la Generalitat, Irene Rigau

Los dirigentes nacionalistas catalanes, y en particular la consejera de Educación de la Generalitat, Irene Rigau, cargaron frontalmente contra la reforma educativa presentada por el ministro de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno central, Juan Ignacio Wert, al considerar que su plan es contrario a la lengua catalana y contradice el Estatuto de autonomía de Cataluña y la ley autonómica en materia educativa. La tensión llegó el martes a tal nivel que Irene Rigau abandonó  la reunión sectorial que presidía  Wert para explicar los detalles de su reforma educativa, porque los consideró  “inadmisibles”. La consejera catalana denunció que el nuevo borrador “no se había discutido con nadie  y contradice totalmente el Estatuto de Cataluña y la ley autonómica de educación”. El modelo lingüístico de Wert en la educación pretende garantizar la enseñanza del español en las comunidades con lengua cooficial y obliga a las autonomías  a pagar la matriculación en centros privados cuando no haya oferta pública o concertada “razonable” para alumnos que deseen ser escolarizados en español. El texto obliga a estas comunidades a garantizar “en todas las etapas educativas obligatorias que las lenguas cooficiales sean ofrecidas en las distintas asignaturas en proporciones equilibradas en el número de horas lectivas”. La norma acepta la posibilidad de que una comunidad dé “un trato diferenciado a la lengua cooficial respecto del castellano en una proporción razonable, sin que en ningún caso pueda suponer de hecho la exclusión del castellano”. La consejera informó a los periodistas  de que el ministro Wert  presentó  el martes por la tarde  otro nuevo texto que tampoco admitió la representante de la Generalitat por entender que seguía siendo ofensivo para la enseñanza del catalán en Cataluña.  De hecho, el punto conflictivo sobre el tratamiento de las lenguas cooficiales no se tocó. Rigau confirmó que si el texto conocido es el definitivo, la Generalitat lo recurrirá al Tribunal Constitucional (TC),  porque no sólo “invade competencias”,  sino que modifica el Estatuto y  “un sistema educativo que lleva funcionando más de 30 años”. Rigau contó que abandonó la reunión ante la incapacidad del ministro Wert por explicar el contenido de su proyecto de reforma educativa y de modificación del régimen lingüístico.  La proposición de nueva ley educativa es para toda España, pero nadie ignora que en Cataluña su aplicación tendría unos efectos especiales, porque la enseñanza pública tiene como lengua vehicular el catalán, y sobre este modelo pesan  ya varias sentencias del Tribunal Supremo (TS) y del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que exigen a la  Generalitat que garantice  que el español sea también lengua vehicular. El Gobierno de la Generalitat no ha hecho caso a estas sentencias, porque considera que la única lengua propia de Cataluña es el catalán y trata al español casi como si fuera un idioma extranjero, aunque sea el que utiliza normalmente la mitad de la población de la comunidad.

“Disciplinar las lenguas”

En medio de esta nueva polémica entre Cataluña y Madrid que dará alas a Artur Mas después de su derrota electoral, José Ignacio Wert, que colecciona los encontronazos políticos y parlamentarios con la oposición socialista y los nacionalistas, afirmó que el proyecto de ley no quiere minusvalorar el catalán o modificar la política de inmersión lingüística en Cataluña. Wert indicó que su objetivo es  “disciplinar el tratamiento de las lenguas cooficiales” y  establecer “paridad con la lengua castellana”. Wert aseguró  que se garantiza la enseñanza prioritaria en la lengua cooficial aunque también recordó que el proyecto de ley establece que la enseñanza en español “debe hacerse en porcentajes razonables”,como señalan varias sentencias judiciales. El ministro censuró el comportamiento de Irene  Rigau, y  señaló que “buena parte de las comunidades han manifestado su malestar porque la consejera no haya escuchado los argumentos del resto” antes de abandonar la citada reunión.