Marruecos consolida sus lazos con Europa y Argelia con el nuevo complejo portuario de Nador

Paco Soto-Rabat

La ciudad de Nador, enclavada en una región tradicionalmente pobre y olvidada, está experimentando un intenso proceso de modernización económica y urbanística

Marruecos ha dado un paso de gigante, un salto cualitativo, en su desarrollo presente y futuro, al impulsar el nuevo complejo portuario de Nador, una ciudad del norte del país que está experimentando un intenso proceso de modernización económica y urbanística. El rey de Marruecos, Mohamed VI, presidió el martes la ceremonia de la firma de los convenios relativos a la financiación y la gestión del futuro complejo portuario integrado, industrial, energético y comercial Nador West Med. El complejo será edificado sobre una superficie de 850 hectáreas y constituirá una gran plataforma  de almacenamiento de productos petroleros para el suministro de Marruecos, pero también de otos países de la región, como Argelia, que es el primer productor de hidrocarburos de África del Norte y será uno de los principales beneficiados por el puerto de Nador, y Mauritania. El futuro puerto, cuya primera fase de construcción necesitará de una inversión de casi 6.000 millones de dirhams, estará conectado  a una importante red de infraestructuras viarias y ferroviarias que tendrá un objetivo mayor, según las autoridades marroquíes: lograr un desarrollo económico integrado, duradero y respetuoso con el medio ambiente en la región. Nador West Med, según señalan sus promotores, multiplicará considerablemente las oportunidades para el tráfico internacional, sobre todo en el ámbito de los hidrocarburos y los contenedores de mercancías. Durante la primera fase de construcción de este mega puerto orientado principalmente hacia la promoción de los intercambios comerciales entre Marruecos y el norte de África y Europa, se llevarán también a cabo en paralelo diversas obras de infraestructuras básicas, como una terminal para almacenar carbón y dos centrales petrolíferas para el transbordo de productos refinados. Nador West Med es un proyecto evolutivo que se construirá etapa por etapa y será complementario del puerto Tánger Med. Si este último tiene el objetivo de servir las zonas francas actuales y futuras en Marruecos y estimular la competitividad de las empresas instaladas en el país magrebí, el nuevo complejo de Nador será único en su género en la medida que tendrá una vocación fundamentalmente energética, con un impacto muy potente en el terreno industrial. Gracias a Tánger Med, Marruecos ha podido en pocos años dar un salto espectacular en términos de intercambio marítimo, pasando del puesto número 77 en el ranking mundial en 2007 al número 17 en 2012. Por ello, para la directora de la Agencia Marroquí de Puertos (ANP), Nadia Laraki, el proyecto de Nador West Med “se inscribe en el marco de una visión estratégica de cara a 2030 en el sector portuario”. En la misma línea, el ministro marroquí de Transportes, Aziz Rabbah, considera que el impulso del desarrollo portuario se basa  estratégicamente sobre los sectores más pujantes de la economía marroquí: la industria, la pesca, la energía, los fosfatos, la logística y el turismo. En este sentido, los dirigentes marroquíes quieren que de cara a 2030 los puertos del país aseguren más del 90% de los intercambios con el exterior.

Una puerta abierta a España y Europa

El futuro complejo dará también un impulso extraordinario al transporte de viajeros y de vehículos entre Marruecos y Europa y contribuirá a desarrollar los flujos turísticos entre el país norteafricano y el sur de España. Los expertos consideran que Nador West Med es “una puerta abierta a España y Europa”, que va a conseguir integrar mucho mejor, tanto desde el punto de vista económico como social, el suroeste de Europa a través de Andalucía con el noroeste de África por la puerta de entrada de Marruecos. Señalan dichos expertos que los dos grandes polos de desarrollo del norte de Marruecos, Nador West Med y Tánger Med, donde la implantación de la multinacional Renault ha transformado radicalmente una zona tradicionalmente pobre y atrasada, han acabado con la frontera económica y psicológica que existía hasta hace pocos años entre España y Marruecos. “Las diferencias de riqueza y desarrollo entre Andalucía y el norte de Marruecos, que hace tan sólo cuatro o cinco años eran abismales, gracias a los grandes polos de desarrollo de Tánger y Nador, tienden a reducirse. Poco a poco se está produciendo una integración económica y social entre el sur de Europa y Marruecos, que ya tiene una relación estratégica con la Unión Europea (UE), y este proceso beneficia tanto a Marruecos como a España, como se ha visto con la instalación en Tánger Med de muchas empresas españolas que trabajan con Renault, pero también al conjunto de Europa, sobre todo a la parte sur del Viejo Continente”, explica un experto. Marruecos, con el mega puerto de Nador, apuesta estratégicamente por el futuro y quiere posicionarse en la escala regional como un país de vanguardia en el ámbito del tráfico marítimo a largo término. Maruecos dispone de una red portuaria que comprende 13 puertos abiertos al comercio exterior, 10 puertos de pesca con vocación regional, nueve de ámbito  local y seis instalaciones portuarias para el turismo.

Una Marchica con futuro

Otro ejemplo del rápido proceso de modernización económica y social que vive Marruecos, que está cambiando estratégicamente zonas tradicionalmente muy atrasadas como el norte del país, es el cambio que va a provocar en Nador el acondicionamiento de la laguna de Marchica, que hasta hace poco era un lugar abandonado, sucio y contaminado. Las autoridades locales y nacionales quieren transformar este lugar emblemático de la ciudad norteña en un gran polo turístico marroquí en la ribera sur del Mediterráneo. Marruecos, que tiene un estatuto avanzado en la relación con la UE, aspira a concluir próximamente un acuerdo con Bruselas sobre el establecimiento de una zona de libre cambio, y se sitúa entre los países del Magreb más cercanos a Europa  desde el punto de vista político y económico. Por ello, los trabajos del gran proyecto de Marchica avanzan rápidamente sobre un área de 7.500 hectáreas, en lugar de las 2.000 inicialmente previstas. Una vez acabadas todas las obras, las instalaciones contarán con siete centros turísticos y residenciales en 2025, un paseo marítimo de varios kilómetros, una academia de golf y todo tipo de infraestructuras modernas y de servicios, como hoteles de cuatro y cinco estrellas, para el turismo. La inversión global pública y privada será de unos 3.000 millones de dirhams. En los últimos meses se han hecho grandes  esfuerzos por descontaminar la laguna. Según sus promotores, dentro de 15 años, la laguna de Marchica y toda una amplia zona del norte de Marruecos se habrá transformado totalmente en el marco del gran cambio que el Estado quiere impulsar en toda la costa norteña del país, desde Tánger a Saïda pasando por Nador.