La justicia española rechaza la mutilación genital por motivos culturales

Dunia Benjadra-Rabat

El Tribunal Supremo (TS) rechaza que la mutilación genital femenina pueda llevarse a cabo en España por motivos supuestamente culturales. En la foto, una familia de gambianos comparece ante la justicia bajo la acusación de practicar la ablación del clítoris a una hija

El Tribunal Supremo (TS) rechazó que la mutilación genital femenina pueda llevarse a cabo en España por motivos supuestamente culturales basados en tradiciones ancestrales, machistas y hostiles a la libertad de las mujeres  que imperan  en algunos países. El TS considera que el  cumplimiento de esas tradiciones “tiene como límite infranqueable el respeto a los derechos humanos”. En este sentido, según la sentencia del TS, “la ablación del clítoris no es cultura, es mutilación y discriminación femenina”. Así lo señala el veredicto de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, del que fue ponente el magistrado Joaquín Giménez. Este juez confirmó de esta forma  la condena impuesta por la Audiencia Provincial de Teruel a un matrimonio originario  de Gambia que practicó la ablación del clítoris a su hija cuando era un bebé de apenas un año. M. D., padre de la menor, tendrá que  cumplir una pena de seis años de cárcel y su esposa, N. S., de dos. Mientras que su marido estaba bien  integrado en la sociedad española cuando ocurrieron esos hechos delictivos, pues llevaba 10 años viviendo en España,  N.S. no sabía  que la mutilación genital es un delito en el ordenamiento jurídico español. El TS, como anteriormente dictó  la Audiencia de Teruel, rechazó confundir la cultura y las tradiciones con las prácticas bárbaras que hacen sufrir a seres humanos indefensos. En este sentido, el TS entiende que existen pruebas suficientes que demuestran la culpabilidad de los padres de la niña víctima de la mutilación genital.  La sentencia rechaza la idea de que la ablación del clítoris de la niña se llevó a cabo en Gambia, como sostienen  los acusados, porque la justicia pudo demostrar que desde que la madre llegó a España con el bebé, para unirse a su esposo, ni el matrimonio ni la niña salieron del país. Los médicos que examinaron al bebé, el 20 de noviembre de 2009, no detectaron ausencia de clítoris, y fue casi un año después, en mayo de 2010, cuando se dieron cuenta que la niña había sido víctima de la ablación.

140 millones de víctimas

La ablación del clítoris es un problema que llegó a España hace relativamente pocos años con la llegada masiva de inmigrantes de países de  África donde esta práctica no está prohibida, o al menos está tolerada. Según datos de la ONU y la UNICEF, en África 140 millones de niñas han sufrido mutilación de sus partes genitales. Los países con mayor número de ablaciones son Nigeria (33 millones), Etiopía y Egipto (24 millones cada uno), Sudán (10 millones), Kenia (7 millones) y Somalia (4’5 millones). Con cifras menores, pero con unos porcentajes extremadamente altos, figuran los países del África Occidental, sobre todo Malí, Camerún y Costa de Marfil. En países como Djibuti o Egipto, entre el 80 y el 90% de las niñas sufren ablación. Algunas ONG calculan que dos millones de niñas son sometidas anualmente a mutilación genital. Hay aproximadamente seis mil nuevos casos por día, lo que significa cinco ablaciones por minuto.