El Parlamento sueco reconoce el Sáhara occidental con el apoyo de la extrema derecha

Jean-Claude Dufour-París/Ahmed Chabi-Rabat

El Parlamento sueco reconoce la RASD, la estructura política e institucional del Frente Polisario, con el apoyo de la extrema derecha. En la foto, un grupo del Frente Polisario de maniobra en el desierto

Suecia sorprendió  a muchos ciudadanos de ese país y de otros lugares, porque el Parlamento adoptó el miércoles por la tarde en sesión extraordinaria una moción en la que pide a las autoridades gobernantes que “reconozca cuanto antes la República Árabe Saharaui Democrática (RASD)”, la entidad política e institucional instalada en los campamentos de Tinduf (Sáhara argelino) y dirigida por el Frente Polisario de Mohamed Abdelaziz. El Parlamento sueco se pronunció por “un Estado libre e independiente” en el Sáhara occidental y pidió a Estocolmo que “trabaje también en el seno de la Unión Europea” para alcanzar esta meta. La Cámara baja sueca es el primer parlamento de la Unión Europea (UE) que adopta una moción de esa naturaleza. Lo sorprendente de este asunto es que la  moción fue aprobada por los votos de los diputados de tres partidos de la oposición de izquierda (socialdemócratas, ecologistas y una pequeña formación), pero también contó con el apoyo del grupo de extrema derecha, nacionalista y xenófobo, Demócratas de Suecia. Los cuatro partidos que hacen parte de la coalición gobernante de centroderecha votaron en contra. Ayer, el Ejecutivo sueco rechazó “un reconocimento del Sáhara occidental”, según declaró su portavoz, Anders Jörle. El portavoz gubernamental reconoció que “es una declaración importante por parte del Parlamento, y el Gobierno la tendrá en consideración”. y “habrá una respuesta”. Pero Jörle adelantó que Suecia, de común acuerdo con el resto de los países comunitarios, no piensa reconocer una entidad como la RASD, que representa al territorio de la antigua colonia española del Sáhara occidental en la actualidad bajo administración de Marruecos. “Suecia, tradicionalmente, respecto al reconocimiento de nuevos países siempre ha dicho que tiene que haber independencia, integración o autonomía. El territorio tiene que estar controlado por el gobierno y la población también tiene que estar bajo su control”, señaló el portavoz gubernamental.

 Seis meses de intenso trabajo

Según ha podido saber este periódico de fuentes bien informadas, el Parlamento sueco aprobó la moción después de un intenso trabajo de sensibilización sobre el conflicto saharaui llevado cabo por el representante del Frente Polisario en el país nórdico Alyen Habib El Kentaui. Dicho representante fue recibido por altos responsables del Ministerio de Asuntos Exteriores sueco y también se desplazó varias veces al Parlamento donde el presidente del denominado Intergrupo para el Sáhara le organizó entrevistas con diputados socialdemócratas, del Partido de la Izquierda y del Partido del Medio Ambiente. La moción parlamentaria fue preparada por el Partido de la Izquierda, que recibió presiones de la sociedad civil, y sobre todo de la ONG Emmaüs. Lo que el Frente Polisario no ha reconocido oficialmente es que su representante en Estocolmo se reunió también con el partido ultra Demócratas de Suecia, que cuenta con 20 escaños en la Cámara. Aunque pueda parecer contradictorio, porque los saharauis son árabes y musulmanes, el odio al islam y a la inmigración de origen islámico que vive en Suecia pudo ser lo que motivó a la extrema derecha –sobre todo al dirigente Pär Norling, que pidió la expulsión de todos los musulmanes de Suecia- a dar su apoyo al Polisario, aún a sabiendas, o precisamente por eso, de que esa decisión daña a  los intereses de la diplomacia marroquí. Según el confidencial marroquí Maghreb Intelligence, el apoyo de la extrema derecha a la moción provocó descontento en algunos diputados socialdemócratas, que pidieron al Gobierno que no secundara la petición parlamentaria.

El Polisario oculta el dato

El Ministerio de Asuntos Exteriores de la RASD controlada por el Polisario celebró la decisión “histórica” del Parlamento sueco, pero ocultó que el reconocimiento de esta entidad contó con los votos de un partido de extrema derecha y xenófobo. El Ministerio saharaui denunció “la cabezonería del ocupante marroquí y su rechazo de la legalidad internacional, y la ocupación de partes” de un territorio que ha sido “reconocido por 80 países en el mundo”. Además, las autoridades de la RASD defendieron el “ejercicio por el pueblo saharaui de su derecho a la autodeterminación, a la libertad y a la independencia a través de un referéndum justo y transparente”, porque es “la única vía que permitirá una solución pacífica, democrática y definitiva al conflicto del Sáhara occidental”. Los medios de comunicación vinculados al Polisario, como la Red Información Radio Maizirat, celebraron el reconocimiento de la RASD por la Cámara baja sueca, pero también ocultaron la información sobre el voto de la extrema derecha. El representante del movimiento independentista saharaui en Suecia tampoco se refirió a ese dato, pero destacó que  “hoy vemos otra cara de Europa, una Europa que apoya el derecho y la legitimidad internacional”.

Descontento en Marruecos

En Marruecos,  la noticia del Parlamento sueco cayó como un jarro de agua fría. Diversos protagonistas de la vida saharaui, como jefes de tribus y miembros de la sociedad civil, valoraron negativamente la decisión del Parlamento sueco. En declaraciones a la agencia oficial MAP, uno de esos saharauis que defiende la marroquinidad del Sáhara occidental pidió a la Cámara sueca que “en lugar de caer en la trampa de las tesis propagandistas del Polisario, el Parlamento sueco tendría más bien que interesarse por la lamentable situación de los marroquíes secuestrados en los campamento de Tinduf, y las violaciones de los derechos humanos en el territorio argelino”. El presidente de la Asociación de los Desaparecidos del Polisario (APDP), Dahi Aguai, señaló que la decisión de la Cámara sueca es “contraria” a las resoluciones de la ONU, porque “los parlamentos democráticos no pueden sostener a los torturadores”.  Mohamed Taj Eddine El Hoseini, profesor de Derecho Internacional en la Universidad Mohamed V de Rabat, estimó que la decisión del Parlamento sueco tendrá repercusiones internacionales negativas, porque viola la legalidad. Por su parte, El Hasan Bukantar, profesor de Relaciones Internacionales en la Facultad de Derecho de Agdal, en Rabat, lamentó la medida “desfasada” y contraria al “desarrollo que ha conocido la cuestión del Sáhara marroquí y el trato que le reserva la comunidad internacional”. En nombre de la USFP (socialista), Talaa Saud Atlasi, pidió “más clarividencia” a Suecia.