El sector editorial español ha caído un 20% en los últimos tres años

Dunia Benjadra-Rabat

El sector editorial español, como el conjunto de la economía, está en crisis, y ha registrado una caída del 20% en los últimos tres años. En la foto, la sede de la editorial Planeta, en Barcelona, una de las grandes empresas del sector

La España con una economía pujante de hace unos pocos años, aquel país moderno y dinámico que dejaba con  la boca abierta a Europa y a muchos países en desarrollo, como Marruecos en el norte de África, están muy enferma. Esa España de 2012 atraviesa una grave crisis económica, con un paro masivo, una deuda pública insostenible y decenas de miles de empresas que han tenido que cerrar. La “España va bien” el José María Aznar ha sido sustituida por la “España que está fatal y no tiene remedio”. Es lo que piensan y dicen muchos españoles agobiados por la crisis y la falta de perspectivas a corto y medio plazo. La crisis afecta prácticamente a todos los sectores económicos españoles, y también al poderoso mundo de la edición, que cuentan con grandes empresas que se han internacionalizado, sobre todo en América Latina. Según el presidente del Gremio de Editores de Cataluña, Xavier Mallafré, “la caída de la actividad de negocio del sector editorial español ha descendido en torno a un 20 % en los últimos tres años”. En Cataluña, el dato es similar al resto de España. En un contexto en que la capital catalana acogió hace unos días la tradicional Noche de la Edición y la entrega del Premio Atlántida del gremio al político socialista español Javier Solana, Mallafré puso el acento en el hecho de que las ventas del sector editorial han vuelto a la situación del año 2002. A pesar de estos malos datos, el presidente del gremio de los editores catalanes hizo gala de un poco de optimismo cuando dijo  que el libro sigue “generando interés” entre la ciudadanía. Con respecto a las cifras de 2012, aunque todavía no se ha cerrado el ejercicio, los editores calculan que habrá un descenso de negocio de entre un 10 y un 11 %, al pasar la facturación de unos 2.800 millones de euros  a unos 2.500 millones.