La multinacional española Inditex crece un 27% en el mundo

Clara García-Rabat

La multinacional española Inditex, que tiene marcas como Zara y Massimo Dutti, ganó 1.655 millones de euros y creó 6.598 empleos en todo el mundo en los nueve primeros meses de 2012. En la foto, una tienda de Zara en el centro comercial Morocco Mall de Casablanca

A pesar de la crisis que sufre España, sus grandes empresas multinacionales siguen operando en todo el mundo y compitiendo con grandes firmas de otros países. Inditex, que es la multinacional más importante en el sector textil en el mundo, refleja bien esta realidad. La firma que dirige el gallego Amancio Ortega, ganó 1.655 millones de euros y creó 6.598 empleos en los nueve primeros meses del año 2012 en todo el mundo. Inditex, que tiene marcas tan conocidas como Zara, Pull & Bear, Massimo Dutti, Bershka, Stradivarius y Oysho, registró un beneficio neto de un 27% superior al mismo periodo del año pasado, según informó la compañía española. Las ventas se situaron en 11.362 millones de euros y el margen bruto creció un 19%, hasta 6.875 millones, y representó el 60,5% de las ventas. El grupo multinacional cuenta ya con 116.110 empleados en todo el mundo. Según los portavoces de Inditex,  la campaña otoño-invierno viene influenciada significativamente por la evolución de las ventas durante la época navideña y las rebajas de fin de temporada, debido al elevado volumen de ventas de dicho periodo. Tras el comienzo de la actividad de la tienda de Zara por Internet en China el pasado mes de septiembre, la cadena tiene previsto lanzar su negocio ‘online’ en Canadá dentro del periodo primavera-verano de 2013. En los nueve primeros meses de este año Inditex prosiguió con su ritmo de aperturas e inauguró 360 tiendas en 54 países, lo que sitúa la cifra global de establecimientos en 5.887, distribuidos en 86 zonas comerciales, tras la apertura de las primeras tiendas en Armenia y en Macedonia. En este periodo hay que destacar igualmente la entrada de Massimo Dutti en el mercado norteamericano, con la llegada de sus primeras tiendas en Nueva York y Washington, así  como en Toronto (Canadá). Zara también  inauguró tiendas en Ciudad del Cabo (Sudáfrica) y  reabrió su negocio con la nueva imagen  en Tokio, y  en Moscú. Inditex destacó la buena marcha del resto de las otras cadenas, como  Bershka en Francfurt (Alemania) y la inauguración de las dos primeras tiendas en China -una en Hong Kong y la otra en Pekín-, por parte de Uterqüe, cadena que además ha abierto nueva tienda en México. Stradivarius  inauguró su primera tienda en México durante este periodo, mientras que Pull & Bear presentaba su nuevo concepto de tienda en Viena. Por su parte, Oysho estrenó  su primera tienda en Macao y Zara Home inició su actividad en Brasil.

Lujo en Marruecos

En Marruecos, Inditex selló una alianza con Salwa Idrissi Akhannouch, una empresaria que se ha hecho con las franquicias de marcas de lujo, como Dior o Gucci, en este país. Esa alianza se fraguó en el año 2004, y Amancio Ortega vio que el mercado marroquí, en pleno crecimiento, tenía un gran futuro asegurado. Por eso el empresario de origen gallego le cedió en franquicia la marca Zara, lo que supuso el desembarco del buque insignia de la multinacional española en el país norteafricano.  Así pues,  el grupo Aksal (acrónimo de Akhannouch y de Salwa) se fue extendiendo a otras marcas de Inditex: Pull & Bear, Zara Kids, Zara Home, Stradivarius…El Morocco Mall de Casablanca, que es el mayor centro comercial de África, alberga a estas marcas de Inditex, algunas de las cuales se han abierto en otras ciudades del país. Zara o Massimo Dutti hacen parte del paisaje urbano marroquí y son tiendas muy apreciadas por la nueva clase media en expansión. Pero no todo es de color rosa en esta historia. Según denuncias de ONG, Inditex vulnera los derechos laborales de muchas trabajadoras marroquíes empleadas en sus empresas textiles en Tánger. El 40% de las costureras de Zara no cobran un sueldo que les permita cubrir sus necesidades básicas. Las obreras trabajan hasta 65 horas a la semana detrás de una máquina para cobrar un salario de 180 euros mensuales. Pero Inditex no es la única multinacional española que se aprovecha de los bajos salarios marroquíes y de la situación de máxima pobreza en la que se encuentran muchos ciudadanos. Mango, El Corte Inglés, Induyco y Cortefiel, y por supuesto muchas otras firmas europeas, “operan en el mercado marroquí aprovechando unos costes de producción claramente inferiores a los de la Unión Europea y la cercanía geográfica”, denuncia la ONG Setem. España es el cliente más importante de las exportaciones de ropa marroquíes desde 2006.