Cataluña reta al Gobierno sobre la reforma educativa

Diego Sañudo-Madrid

Cataluña se opone a la reforma educativa del Gobierno español, porque considera que va en contra del catalán. En la foto, una manifestación masiva en Barcelona contra esa reforma

El anteproyecto de nueva ley educativa propuesto por el Gobierno central está levantando muchas ampollas en toda España, y en Cataluña los nacionalistas acusan a Madrid de impulsar una ofensiva contra la lengua catalana a través de esa  norma. Así las cosas, el   ministro de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno español, Juan Ignacio Wert, libró una batalla dialéctica con motivo del anteproyecto de ley de mejora de la calidad educativa. En sus intervenciones habló de desmontar los argumentos de los partidos nacionalistas, que consideran que se ataca el catalán, mientras que los nacionalistas retaron al Gobierno central a que trate de hacer cumplir la reforma en los centros escolares catalanes. En opinión de Wert, en la reforma que plantea desde su Ministerio no se cuestiona el modelo de enseñanza que hay actualmente en Cataluña, sino que se especifican los elementos para que sea constitucional, pero no se ataca el modelo “basado en la inmersión”. También aseguró ante los diputados que no se invaden competencias ya que “la única novedad ha sido incorporar doctrina constitucional sobre cómo debe entenderse el sistema de inmersión lingüística”. Negó que se trate al catalán con desprecio, como afirmó Josep Antoni Duran i Lleida, portavoz de Convergencia i Unió (CiU), al decir que “desde 1978 no se había menospreciado tanto la lengua catalana como en este texto”. En opinión de Wert, “esto sólo se puede afirmar desde la mala fe o la voluntad de engaño”, ya que al catalán “se le da un tratamiento idéntico al de las materias troncales, en concreto idéntico al de la lengua castellana”. En este sentido, negó que se imponga “el castellano forzoso” y diferenció que “no es lo mismo imponer que impedir la exclusión. No tiene nada que ver”. En el anteproyecto se habla de “proporción razonable” entre ambas lenguas. Por último, negó que haya una campaña de discriminación contra Cataluña como afirman los partidos nacionalistas, algo “difícil de sostener” cuando la normativa “no cita por su nombre a ninguna comunidad en concreto”.

Una nación gigante

Por su parte,  Esquerra Republicana de Catalunya (ERC)  tuvo las palabras más duras. Su portavoz, Alfred Bosch, aseguró que el Gobierno no va a lograr que se lleve a cabo esta reforma y advirtió de que “van a chocar contra un gigante, con una nación decidida a defender a sus hijos”. Su desafío le llevó a decir que va a necesitar “un guardia civil en cada colegio” si quiere lograr su objetivo. Mientras hablaba, sus compañeros de partido mostraron una versión de un cartel diseñado durante la II Guerra Mundial por Inglaterra contra el III Reich en el que pedían “mantén la calma y habla catalán”. En nombre de CiU,  Duran i Lleida comparó el anteproyecto que quiere aprobar el PP con los intentos de Felipe V y Franco de acabar con el catalán, asegurando que “el castellano no corre ningún peligro y somos los primeros interesados en que se conozca esta lengua, pero a nuestra manera, tal y como lo ha defendido la comunidad educativa”.

La comunidad educativa se levanta ‘en armas’

La respuesta de la comunidad educativa no se ha hecho esperar y, con el acicate de  “luchar contra las políticas de austeridad y el desmantelamiento de la educación”, este jueves hubo manifestaciones simultáneas en numerosas ciudades españolas en las que se exigió la dimisión del ministro de Educación. Además, los manifestantes solicitaron que se abra un debate público en el que sean ellos los que decidan “de qué marco legislativo dotarse para una educación acorde a las necesidades reales de la sociedad”. También exigieron que se retire el anteproyecto de ley educativa y que se deroguen los decretos aprobados por el ministro Wert durante esta legislatura, que amplían el número de alumnos por aula, aumentan las horas de los profesores o limitan sus sustituciones.“En estos momentos nos encontramos con unas medidas que muestran la incompatibilidad de una educación pública y de calidad dentro de un mercado cuyo único objetivo es el beneficio económico a corto plazo”, aseguran los convocantes, y avisan con rotundidad: “No aceptamos ni aceptaremos recortes a la educación pública, con el resultado de pérdida de calidad, pluralidad y acceso a un servicio derecho que es fundamental”. La mayoría de las marchas se convocaron a las seis de la tarde en ciudades como Madrid, Sevilla Zaragoza, Santander o Toledo, pero el foco de atención fue sin duda en Cataluña. Barcelona, por ejemplo,  celebró esta semana su segunda manifestación contra las políticas del ministro de Educación. La marcha fue masiva. El pasado lunes ya  salieron a la calle cerca de 5.000 personas para defender la lengua catalana.

Premio a Lula

Por otra parte, Cataluña generó ayer una noticia positiva: el ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, fue galardonado con el XXIV Premio Internacional Catalunya de manos del presidente de la Generalitat en funciones, Artur Mas. Este galardón lo entrega el Gobierno catalán a personalidades de diversos ámbitos de todo el mundo por la labor que desempeñan en el terreno político, social, económico y cultural. Lula emplazó a los catalanes a no renunciar al Estado del bienestar y a no aceptar los retrocesos sociales, y destacó que “la crisis provocada por el sistema financiero internacional no es más grande que la capacidad del pueblo y la esperanza”.