El conflicto entre el grupo Clarín y la presidenta Cristina Fernández empeora

E. García-Buenos Aires

El conflicto entre la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, y el grupo Clarín, que edita el periódico del mismo nombre, no está en vías de solución

La guerra política entre la presidenta de Argentina, la peronista Cristina Fernández de Kirchner, y el grupo Clarín, que edita el periódico del mismo nombre, no está en vías de solución. Todo lo contrario, podría empeorar, porque Cristina Fernández ha decidido que no piensa enterrar el hacha de guerra contra un grupo multimedia que es hostil a su política en Argentina. La presidenta sufrió una derrota la semana pasada cuando un fallo de la Cámara Civil y Comercial Federal de Buenos Aires prorrogó una medida cautelar a favor del Grupo Clarín, lo que en la práctica significa que no se aplicarán dos artículos fundamentales de la denominada Ley de Medios. Esta norma  obligaba al grupo multimedia a desinvertir en el mercado audiovisual. La decisión judicial, que fue duramente criticada por la presidenta Fernández, aumenta la tensión entre el poder político gobernante  y los medios  independientes. El Gobierno argentino esperaba que la sentencia no fuera favorable al grupo Clarín, porque considera que esta empresa se excedió en el número de licencias de señales audiovisuales permitidas por la nueva ley. Los periodistas independientes argumentan que la verdadera razón es que el Gobierno quiere ejercer un control sobre los medios y no tolera la existencia de voces críticas en el país. De momento, el grupo Clarín tiene un respiro, porque el tribunal prolongó la medida “hasta que haya sentencia definitiva”, y destacó que “el Gobierno tiene intenciones reñidas con la buena fe”. Un día antes de la sentencia, el ministro de Justicia, Julio Alak, había recusado a todos los miembros del tribunal. Por parte gubernamental, el presidente de la Administración Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA), Martín Sabatella,  calificó el fallo de “vergonzoso” y dijo que “lesiona la democracia”. “Por eso le pedimos a la Corte que intervenga para que revea este acto”, recalcó Sabatella.

Un viejo duelo

El conflicto entre el grupo Clarín y el Gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner empezó en 2009 con la aprobación de una  ley que sustituyó a la norma vigente durante la dictadura militar en materia de servicios de comunicación. Desde entonces el grupo Clarín, que es el más importante del país, presentó  medidas cautelares para los artículos 45, que se refiere a la cantidad de licencias que puede ostentar cada grupo multimedia, y 161, que estipula quienes son los  titulares de las mismas. De momento, el grupo Clarín se ha salido con la suya, pero  el juez Horacio Alfonso tiene la orden de la Corte Suprema de fallar sobre la constitucionalidad o no del planteamiento de esta empresa de comunicación. Por su parte, el Gobierno podría apelar a la Corte Suprema, porque considera qu el proceso judicial no ha seguido por cauces adecuados, y sospecha un trato de favor de los jueces al grupo Clarín.