Francia asegura a Marruecos que su relación con Argelia no le perjudica

A. Chabi-Rabat

Francia asegura a Marruecos que su relación con Argelia no le va a perjudicar. En la foto, el primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, y el rey de Marruecos, Mohamed VI, durante el viaje de inauguración del tranvía de Casablanca, construido por empresas francesas

La visita oficial de dos días que el primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, y una numerosa delegación de ministros, altos cargos y empresarios han realizado a Marruecos, ha servido para intensificar las relaciones económicas y políticas bilaterales, firmar sustanciosos acuerdos que benefician a grandes empresas galas y despejar algunas dudas. Por ejemplo, ¿con quién de los dos grandes países del Magreb, Argelia y Marruecos, Francia apuesta para sellar un partenariado estratégico? Los datos económicos, políticos y diplomáticos apuntan en la dirección de Marruecos. Pero Rabat no ha podido ocultar cierta susceptibilidad, porque la visita de la delegación francesa encabezada por Ayrault se llevó a cabo una semana antes del viaje oficial que el presidente de la república francesa, François Hollande, llevará a cabo en Argelia el 19 y 20 de diciembre. Es lógico que esto ocurra si tenemos en cuenta que desde que ambos países consiguieron la independencia de sus antiguas metrópolis, en 1956 en Marruecos y en 1962 en Argelia, las tensiones y hasta graves enfrentamientos diplomáticos han sido continuos. Argelia y Marruecos se miran con recelo y Francia se aprovecha de esta situación para defender sus intereses, que son considerables en el Magreb. Pero también le conviene atemperar los conflictos entre Argel y Rabat. Ayrault lo dejó claro durante su visita a Marruecos. “Marruecos no tiene nada que temer  de un diálogo más estrecho entre París y Argel”, dijo el primer ministro galo en una entrevista con el diario Le Matin, próximo a Palacio. A otro medio extranjero declaró: “Pienso que hay que hablar con Argel como hay que hablar con Marruecos. El rey de Marruecos me ha dicho espontáneamente que comprendía muy bien la visita de François Hollande, presidente de la república francesa, a Argelia. Espera su visita a Marruecos a principios del año que viene, pero para él hay algo evidente y es que no hay competición entre los unos y los otros”.

La incógnita Hollande

Antes de que François Hollande ganara las elecciones, los círculos dirigentes marroquíes se preguntaban si la llegada de un socialista al Palacio del Elíseo iba acabar con el idilio que vivieron Rabat y París durante las presidencias galas de Jacques Chirac y Nicolas Sarkozy. Algunos observadores de la vida política marroquí sospecharon incluso de que Hollande fuera a romper esa bonita historia de amor interesado franco-marroquí. No ha sido así y Francia sigue desempeñando un papel hegemónico en Marruecos, aunque España, este año, haya adelantado a su vecino del norte en cuanto a inversiones y relaciones comerciales con el país norteafricano. Pero tanto Chirac como Sarkozy establecieron unas estrechas relaciones de amistad con el rey Mohamed VI que Hollande no parece estar interesado en tener. El actual inquilino del Elíseo siempre ha tenido unas relaciones más estrechas con Argelia. “Tengo con Argelia una relación antigua”, declaró Hollande al periódico argelino L´Expression, durante una visita a ese país hace dos años. Hollande, antes de ser elegido presidente, realizó tres viajes a Argelia y sólo uno a Marruecos, en 2006. Pero cabe destacar que el primer jefe de Estado que recibió en el Elíseo siendo presidente de la república fue el rey Mohamed VI. Hollande quizá sea una incógnita para Marruecos, pero los poderosos círculos económicos, financieros y políticos franceses siguen apostando claramente por Marruecos en el Magreb, aunque no desprecian el enorme potencial de crecimiento que tiene Argelia, un país rico en hidrocarburos.