El Parlamento irlandés estudia el reconocimiento de la RASD del Polisario

Ahmed Chabi-Rabat

El Parlamento de Irlanda estudia el reconocimiento de la RASD del Frente Polisario. En la foto, el interior del Parlamento sueco, que a principios de este mes reconoció dicha entidad política

El Parlamento irlandés está estudiando el reconocimiento de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), la entidad creada por el Frente Polisario en los campamentos de refugiados de Tinduf (Sáhara argelino), según fuentes del movimiento independentista y del propio reino de Marruecos. El Parlamento sueco, a iniciativa de tres partidos de izquierda y de una fuerza de extrema derecha xenófoba y partidaria de la expulsión de los musulmanes del país nórdico, tomó esta misma decisión el pasado 5 de diciembre, pero el Gobierno de centroderecha se opuso a la resolución y aseguró que no piensa reconocer la RASD. En principio, si nada se tuerce en el camino, Irlanda, que es uno de los países de la Unión Europea (UE) que mantiene peores relaciones diplomáticas con Marruecos y en 2011 se opuso a la renovación del acuerdo de pesca entre Bruselas y Rabat, reconocería a la institución creada por el Polisario a principios del año 2013. Según el diario palestino basado en Londres Al Qods Al Arabi, el reconocimiento de la RAS es una opción posible para Dublín si la Cámara baja da antes el visto bueno. El presidente irlandés, Michael Higgins, de 70 años, que es miembro del Partido Laborista, es un firme defensor del Frente Polisario y de la independencia del Sáhara occidental. El pasado 25 de octubre, recibió a Mohamed Abdelaziz, presidente de la RASD y líder del Polisario, con honores de jefe de Estado, lo que nunca había ocurrido en ningún país de la UE. Ni siquiera en España, la antigua potencia colonizadora del Sáhara occidental. En 2004, José Luis Rodríguez  Zapatero, presidente del Gobierno español, recibió a Abdelaziz, pero en la sede del PSOE en Madrid y no en el Palacio de la Moncloa y en su calidad de secretario general socialista. El líder del movimiento independentista saharaui se reunió también en Irlanda con los ministros de Asuntos Exteriores y de Pesca, Eamon Gilmore y Simon Coveney. La diplomacia marroquí está preocupada por lo que podría pasar en Irlanda, porque a diferencia de Suecia, donde los gobernantes rechazaron la resolución de la Cámara, en la pequeña república europea un pronunciamiento del Parlamento a favor de la RASD sería apoyado por el jefe del Estado. Además, según fuentes diplomáticas, la decisión de Irlanda podría ser seguida por Dinamarca y Noruega. Mohamed Taleb, miembro del Consejo Real Consultivo de los Asuntos Saharianos de Marruecos (CORCAS), advierte de que “los países escandinavos. son muy sensibles a las cuestiones de los derechos humanos, y el Polisario, apoyado por Argelia, ha desplegado en los últimos años una estrategia a largo alcance a favor de sus tesis en esos países. En estos momentos está recogiendo los frutos de lo que ha cosechado”.

Esfuerzos en España y Francia

La diplomacia marroquí, que nunca supo defender con suficiente convicción y racionalidad sus tesis sobre el Sáhara occidental, ha concentrado la mayoría de sus esfuerzos sobre este conflicto en España, donde gran parte de la opinión pública es favorable al Polisario, y en Francia, que apoya  a Rabat. Aunque París está al lado de Rabat y Madrid se ha acercado a las tesis marroquíes, Marruecos encuentra serias dificultades en varios países de la UE y ha sido incapaz de elaborar una estrategia unificada y una visión global sobre el conflicto. La diplomacia paralela marroquí en Europa sobre el Sáhara occidental, es decir la que llevan a cabo los servicios secretos y algunas ONG, en la mayoría de los casos, es poco profesional y no suele ni convencer ni gustar a casi nadie, ni siquiera a los que concuerdan con las tesis marroquíes sobre el Sáhara occidental. Mientras, Argelia y el Polisario se encuentran permanentemente a la ofensiva desde el punto de vista diplomático. “Nuestra causa es justa, pero nuestra manera de defenderla es chapucera y suele estar en manos, muchas veces, de incompetentes”, apunta un observador político marroquí. Mohamed Taleb deplora la “falta de credibilidad” de algunos de los defensores de la  marroquinidad del Sáhara occidental en Europa. “Dentro y fuera de Marruecos muchos de esos responsables son unos  oportunistas que no saben de lo que hablan y lo único que les  interesa es conseguir poder y privilegios”, asegura un ex dirigente del Polisario que abandonó hace tiempo ese movimiento y hoy en día vive en El Aaiún.

La condena de Bardem

Por otra parte, el actor español de fama mundial Javier Bardem acusó a Marruecos de violar los derechos humanos de los saharauis. El actor, que a pesar de ser millonario se ha aficionado desde su comodidad financiera a condenar sin ton ni son el sistema capitalista y la derecha gobernante en Madrid, y nunca abrió la boca contra los crímenes de ETA en España, suele ser muy duro con Marruecos. A su juicio, en el conflicto saharaui, que dura ya 37 años, el único causante de dolor y violaciones de derechos humanos es Marruecos. Bardem jamás ha abierto la boca contra los atropellos a los derechos humanos del Polisario, que han sido denunciados por Amnistía Internacional (AI) y Human Rights Watch (HRW). Ambas ONG han criticado a Marruecos pero también al Frente Polisario por no respetar los derechos humanos en los campamentos de Tinduf. El actor español fue al Sáhara occidental por primera vez en 2008, y, según cuenta él mismo, se quedó sorprendido por “los abusos de Marruecos contra los derechos del pueblo saharaui”. Desde entonces, el popular actor se implicó en este asunto e hizo una película [Sons of the Clouds: The Last Colony] sobre el conflicto saharaui, para “acordar un poco de atención a esta situación en gran parte olvidada”, escribe Bardem en una tribuna publicada en el portal de la CNN. El ministro de la Comunicación marroquí, Mustafá El Khalfi, rechazó las palabras de Bardem, porque, en su opinión, son “irreales y propagandísticas”.