El mundo empresarial catalán muestra su preocupación por la independencia

Clara García-Rabat

El mundo empresarial catalán está preocupado por lo que ocurre en Cataluña, y no ve con buenos ojos el pacto al que podrían llegar los nacionalistas de centroderecha de CiU con los independentistas de ERC. En la foto, Joaquim Gay de Montellà, presidente de Fomento del Trabajo, la gran patronal catalana

El mundo empresarial catalán, que es uno de los más potentes de España, ve con preocupación lo que está ocurriendo en esta comunidad, donde los nacionalistas de Convergència i Unió (CiU) liderados por el presidente en funciones, Artur Mas, han impulsado una estrategia de confrontación con Madrid  que busca la independencia de Cataluña. El inminente pacto entre CiU y los independentistas de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), que incluiría la celebración de una consulta popular para determinar el futuro de Cataluña, es la gota de agua que ha hecho desbordar el vaso. El presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Miquel Valls, mostró su “preocupación” por dicho acuerdo, que incluiría una subida de impuestos y colocaría a CiU, una formación de centroderecha amante del orden y de los negocios, a merced de las ensoñaciones ideológicas de ERC en materia económica. No es que ERC sea un partido revolucionario, sino que lo que ocurre es que carece de una verdadera alternativa económica a la crisis, y sostiene que con la independencia se resolverían casi por arte de magia todos los problemas que sufre esta comunidad. Los empresarios temen que una huida hacia adelante de Mas provoque un terremoto económico en Cataluña. Por eso mismo, Miquel Valls señaló que “la prioridad del Gobierno debe ser la economía catalana”. Por su parte,  Joaquim Gay de Montellà, presidente de la gran  patronal catalana Fomento del Trabajo, denunció el aumento de la presión fiscal que podría  implicar el acuerdo con ERC,  y planteó que una  consulta sobre la autodeterminación se haga siempre respetando el marco de la legalidad constitucional. Gay de Montellà señalado que  la consulta “no debe salir del marco de la legalidad establecida”, refiriéndose al marco jurídico que emana de la Constitución. “Si un territorio es capaz de llevar a cabo una cosa fuera de la legalidad, también lo podría hacer en otro asunto”, destacó el presidente de Fomento del Trabajo, quien consideró que la independencia de Cataluña “no es el camino”. El presidente de la patronal de pequeñas y medianas empresas Fepime, Eusebi Cima, también criticó que “la subida de tasas e impuestos no ayudará a la reactivación económica”, porque 2013 será un año “crítico” en el que, en su opinión, las actuaciones de las Administraciones tendrán una especial relevancia para avanzar hacia la recuperación.

Valoraciones negativas

Algunos informes de organismos y medios de comunicación internacionales apuntan que la independencia de Cataluña tendría más efectos negativos que positivos. Para Crédit Suisse, la independencia provocaría la caída de la quinta parte del PIB catalán y llevaría consigo la salida de Cataluña de la Unión Europea (UE). The Economist señala que “una Cataluña independiente tendría más ingresos fiscales, pero su deuda también sería mayor que si siguiera formando parte de España”. Capitals Economics opina que la separación de Cataluña del resto de España conduciría al futuro país soberano al aislamiento de la UE y a un empeoramiento del nivel de vida de la población. Financial Times piensa que “si los empresarios no están preocupados por lo que supondría la independencia, deberían estarlo”, porque actualmente el 50% de las exportaciones catalanas se dirigen a otras regiones de España.