España apuesta por Marruecos a largo plazo

Clara García-Rabat

España apuesta por Marruecos a largo plazo y diversifica sus inversiones económicas. En la foto, una vista de Casablanca, la capital económica de Marruecos

España apuesta claramente por Marruecos en el ámbito económico a largo plazo. La grave crisis económica que vive España obliga a muchas pequeñas y medianas empresas, pero también a grandes multinacionales a deslocalizar buena parte de su producción en Marruecos, que es un país políticamente estable, en crecimiento y con una abundante mano de obra barata. Pero la presencia cada vez mayor de empresas españolas en el país norteafricano obedece sobre todo a una estrategia más amplia y de largo alcance. Muchos hombres de negocios, y parece ser también que los principales dirigentes políticos de ambos países, han entendido que Marruecos, por su proximidad geográfica con España y su situación geoestratégica es un país clave para el vecino de allende el Estrecho de Gibraltar. Algunos empresarios españoles se quejan de la burocracia y la falta de transparencia de la administración marroquí, y también de la corrupción y de ciertas medidas que ha tomado el Gobierno de Abdelilah Benkirane en el marco del proyecto de Ley de Finanzas para 2012. Pero, en general, el optimismo es la nota dominante entre los hombres de negocios. Para despejar dudas, el presidente del Comité Hispano-Marroquí, José Miguel Zaldo, se reunió con Benkirane el pasado 11 de diciembre, y según contó el responsable español, el primer ministro marroquí escuchó atentamente las críticas que recibió de su interlocutor, porque “el jefe del Gobierno nos ha entendido”. Los inversores españoles  esperan acciones concretas. No piden la luna, sino que el camino para invertir sea más seguro. Hubo una época en que España, de la mano de Telefónica y Altadis, era el primer inversor neto en Marruecos. En estos momentos, España es el segundo con un porcentaje del 11,9% del total de inversiones , detrás de Francia que acumula el 48,6% y por delante de los Emiratos Árabes Unidos (7,3%).  Si analizamos la cuestión en términos de flujos inversores, según el Oficina de Cambio marroquí, España ocupa el puesto número cuatro, detrás de Francia, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí. Ahora bien, Marruecos es en estos momentos para los inversores españoles el primer destino en el continente africano y el cuarto mundial fuera de la Unión Europea (UE) y América Latina, detrás de Honk Kong, China y Turquía.

Diversificación inversora

La mala situación económica y financiera de muchas firmas españolas es un factor que juega a favor de la internacionalización y a la larga será bueno para el conjunto de la economía española, según dicen los expertos. La inversión española en Marruecos abarca a muchos sectores: transporte de mercancías y urbano, logística, textil, agroindustria, infraestructuras, automóvil, energías renovables, turismo… Algunas empresas están realizando grandes negocios al haberse abierto camino en sectores muy competitivos y en crecimiento: Alimentos Naturales de León, Salicru, Gamesa, Abengoa, Sener, Acciona Agua… Esta última firma multinacional ha invertido 56 millones de euros en unas importantes instalaciones para el tratamiento del agua en Um Azza, cerca de Rabat, y ha sido designada para llevar a cabo la construcción  de la gran central solar de Uarzazate, en el sur del país. El sector automovilístico está también en pleno auge: Viza, Grupo Antolín, Jovelsa… Y la empresa española Edonia World, en colaboración con la Caja de Depósito y Gestión (CDG), ha inaugurado la plataforma industrial de Kenitra Atlantic Free Zone, especializada en la industria de la automoción. La inversión prevista es de 1.000 millones de euros.

Exportaciones en auge

En el ámbito del comercio, España es el primer socio de Marruecos al haber superado a Francia en 2012. En España, según dice José Miguel Zaldo, hay “empresas muy competitivas que descubren las posibilidades de Marruecos como un trampolín hacia África”. Muchas de estas sociedades están descubriendo que, además de los mercados europeo, asiático y americano, también existe un mercado africano en pleno crecimiento gracias a países con un gran potencial de desarrollo como Marruecos. España exporta más a Marruecos que importa, pero en un terreno como el automóvil, la situación es más equilibrada desde que Renault se instaló en Tánger. Y es que Marruecos se está convirtiendo en un gran exportador en África y Europa. La operación de la multinacional francesa ha facilitado la instalación de muchas empresas españolas del sector en la nueva zona franca de la capital del Estrecho. Pero existen algunos problemas pendientes entre los dos países. Según la consejera económica y comercial de la Oficina Comercial española en Casablanca, Inés Pérez-Durantez, España y Marruecos tendrían que coordinar esfuerzos para solucionar cuestiones polémicas como las exportaciones de productos agrarios marroquíes a la UE, que soliviantan a los agricultores españoles. Este colectivo considera que los exportadores marroquíes practican dumpimg social. Además, las autoridades de Algeciras y Tánger Med deberían impulsar mecanismos de cooperación porque ambas ciudades portuarias tienen mucho que ganar al respecto.