La condena amañada contra el escritor Ángel Santiesteban demuestra la cara cruel del castrismo

El Manisero

El escritor cubano Ángel Santiesteban (en la foto) ha sido condenado a cinco años de cárcel por su oposición pacífica al régimen dictatorial de los hermanos Castro

El laureado escritor cubano y valiente opositor al régimen de Castro Ángel Santiesteban ha sido acusado y condenado injustamente a cinco años de prisión por un falso delito común, montado y estructurado por el régimen castrista en su estratégica política de presiones y amenazas múltiples a todo aquel ciudadano cubano que se oponga abiertamente a su  gerontológica dictadura. Santiesteban, nacido en la ciudad de la Habana en el año 1966, cursó estudios de dirección de cine y con tan solo 23 años comienza a obtener reconocimiento por su trabajo como escritor. En el año 1989 ganó mención en el concurso Juan Rulfo que convocó radio internacional y el relato fue publicado en Le Monde Diplomatique, Letras Cubanas y la revista El cuento de México. En 1995 gana el máximo galardón de las letras en Cuba, el premio de la UNEAC  (Unión Nacional de Escritores y Artistas Cubanos) con su libro ‘Sueño de un día de verano’, cuya publicación fue retenida por el régimen hasta 1998 por la visión humanista de la guerra de Angola. La dictadura envió a la muerte a más de 10.000 cubanos durante 15 años en una guerra absurda por lo totalmente ajena a los intereses de la población cubana, pero sí a los del país colonizador de Cuba de entonces, la Unión Soviética. Con el conjunto de relatos  ‘Los hijos que nadie quiso’ gana en el año 2001 el Premio Alejo Carpentier que organizó el Instituto Cubano del Libro  y en el año 2006 el premio Casa de las Américas. Su trabajo continuó con publicaciones en México, España, Puerto Rico, Suiza, China, Inglaterra, República Dominicana, Francia, Estados Unidos, Colombia, Portugal, Martinica, Italia, Canadá, entre otros países.

Participó en la feria del Libro de Guadalajara (México) en una delegación de la intelectualidad cubana en el año 2002 y se convierte en la voz disonante del oficialismo al salirse del guión lleno de dogmas y consignas al declarar ante las constantes preguntas  de estudiantes universitarios mexicanos sobre los derechos humanos en Cuba: “Cien, cincuenta, diez, cinco o uno, tienen  los mismos derechos a pensar y elegir que los otros millones de cubanos”. Recibió el aplauso de la joven audiencia, un aplauso que mucho molestó a los fieles vigilantes del régimen en esta feria, y que repercutió en que el resto del evento lo apartaran a propósito y sin disimulo de las actividades que tenía programadas. A partir de estos hechos el escritor comienza a ser vigilado y controlado por los órganos policiales y de la seguridad del estado cubano, que en su necesidad de mostrar talentos intelectuales al mundo se ve frustrado y  lo desestima  como candidato prostituible con viajes, beneficios y prebendas, como es política habitual. Por poner un ejemplo de esta situación, citemos al escritor Miguel Barnet. Es encarcelado y después de sufrir 14 meses  de prisión, con todo el cinismo del régimen represivo como sistema, es declarado inocente del delito de “encubrimiento” que se le acusaba por ir a despedir a su hermana en la costa en su huida ilegal del país. En al año 2010 define su postura y su línea ética con respecto al régimen cuando crea su blog ‘Los hijos que nadie quiso’, donde ha desarrollado una sistemática labor de denuncia de las violaciones de derechos humanos y ciudadanos en Cuba, convirtiéndose de esta manera en opositor abierto al régimen y en un intrépido activista por los derechos humanos.

A finales del año 2011, para esta oveja descarriada del redil, la dictadura y su maquiavélico sistema represivo ya prepara un proceso legal ficticio, lleno de acusaciones por supuestos delitos de violación, robo, intento de homicidio, amenaza, asedio, lesiones y atropello a un menor en la vía pública. Todo es un montaje muy mal estructurado en el que su ex esposa se aliaba a un oficial de la Policía política para causarle el mayor daño posible, como fue la petición de 50 años de cárcel. Las pruebas falsas fueron cayéndose poco a poco y solo ya casi terminando el 2012,  después de que el escritor y otros activistas pacíficos fuesen brutalmente reprimidos frente a una sede de la Seguridad del Estado en La Habana, golpeados y encerrados por varios días, el infame proceso se retoma y Ángel Santiesteban, otra vez sin pruebas y con suficientes testigos a su favor, es llevado ante los ‘tribunales revolucionarios’ y condenado a cinco años de prisión por los ficticios delitos de “violación de domicilio y lesiones”. Es de destacar que el valiente escritor días antes de ser condenado, en un acto de gran osadía y sin precedentes en la historia de la dictadura, echa un pulso al Gobierno y publica una carta  abierta dirigida a Raúl Castro denunciando la dura represión contra los opositores y exigiendo la liberación de uno de los detenidos, Antonio Rodiles (léase el articulo ‘Carta a un dictador’ en esta misma sección de opinión) a la vez que se enfrenta directamente al Gobierno al publicar un aviso a la comunidad internacional donde expresa: “La oposición en Cuba se ha mantenido a la espera, a petición de la familia de Antonio Rodiles, para agotar las vías judiciales que gestionó su abogada, pero cuando la familia nos dé “luz verde”, regresaremos a la Unidad Policial para reclamar los derechos violados de Antonio Rodiles, que son los derechos ciudadanos de todos los cubanos. El Gobierno está a la espera de otra confrontación, no nos queda otra opción de asumirla.

De lo que sí estamos convencidos es que no permitiremos los atropellos y que se violen nuestros derechos ciudadanos más elementales recogidos en la Carta Magna y que Cuba aceptó en el año 2008 en la ONU. Ahora exigimos su ratificación. Este tipo de enfrentamiento directo a una dictadura nunca es impune y menos a la experimentada e  inescrupulosa maquinaria represiva castrista. Por este motivo el propio sentenciado ha afirmado en varias de sus múltiples entrevistas “No me sancionó el tribunal, me sancionó la Seguridad del Estado por abrir un blog y ser opositor al gobierno”; también ha expresado que “la sentencia de cinco años es desmedida y abrumadoramente exagerada. Mi abogado me ha dicho que nunca había visto algo así en todos sus años de trabajo, es un absurdo, todos mis testigos fueron retirados en el juicio”. En estos momentos sus abogados apelan la sentencia y los tribunales tienen tres meses para pronunciarse al respecto. Es necesario la denuncia de estas patrañas e injusticias de los poderes totalitarios, la política del régimen comunista de Cuba lleva a un camino de chiinizacion que solo es posible detener mediante la denuncia y solidaridad internacional porque como ha expresado Ángel Santiesteban, convirtiéndose en la voz de millones de cubanos: “Nuestro único delito es pensar inconmensurablemente en los destinos de nuestro país, que lleva más de cinco décadas en la agonía de una guerra fantasma y desgastante, que sólo ha servido para devastar una nación y mantenerlos a ustedes en el poder”.“Tenemos el derecho incuestionable de elegir, disentir, agruparnos, manifestarnos, decidir qué es lo más necesario para la nación cubana y su futuro..”