Serbia quiere para el norte de Kosovo una autonomía como la de Cataluña

P. Kowalski-Varsovia

Serbia propone para el norte de Kosovo una autonomía como la de Cataluña. En la foto, una vista panorámica de Pristina, la capital de Kosovo

El Gobierno de Serbia plantea para Kosovo, un territorio de mayoría albanesa que se independizó unilateralmente de Belgrado en 2008, un modelo de autonomía parecido al de Cataluña. La propuesta, que está recogida en un documento redactado por Belgrado, fue enviada el martes a la jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, para que lo estudie. La inmensa mayoría de la población de Kosovo quiere seguir siendo independiente de Serbia, pero una minoría de serbios irredentos ubicada en el norte del territorio se opone a Pristina y aspira a volver hacer parte de la república serbia. Los más extremistas de esta minoría suelen protagonizar incidentes con las fuerzas de la UE (EULEX) implantadas en Kosovo. La propuesta de Belgrado considera que el Estado soberano de Kosovo es “ilegal”, y plantea la creación de una “Comunidad Autónoma de Municipios Serbios de Kosovo y Metohija (ZSO KiM), que reúna a las poblaciones de mayoría serbia del norte. En la práctica, este planteamiento supondría la división de Kosovo en dos partes, la mayoría del territorio seguiría bajo el control de Pristina y la minoría del norte sería administrada por los serbios. Para Belgrado, el norte de Kosovo tendría una amplia autonomía del resto del país inspirada del modelo de Cataluña en cuestiones como la protección medioambiental, el desarrollo urbanístico y el control de las fuerzas policiales. “La Policía autónoma podría establecerse bajo el modelo de la Policía autónoma de Cataluña y con competencia similares”, señala la propuesta de Belgrado.

Más competencias

Serbia también quiere extender esa autonomía del norte de Kosovo a las políticas económicas, de sanidad, educación, justicia, comercio, agricultura y también al uso de símbolos como el himno, el escudo y la bandera. El documento serbio no plantea las competencias en política exterior y de seguridad, pero considera que el territorio autónomo del norte de Kosovo tendría que ser una zona desmilitarizada controlada por fuerzas militares de la UE, la República de Serbia y Albania. Belgrado propone una división administrativa de su ex provincia kosovar en siete regiones, una de las cuales sería el territorio autónomo del norte, la creación de un Parlamento bicameral con un Senado concebido como una cámara de representación territorial y al servicio de los ciudadanos. La propuesta serbia no tiene ninguna viabilidad política y será rechazada con toda seguridad por Bruselas y Pristina.