Tito Vilanova, un grande del Barça, ha recaído en su enfermedad

Choukri Douichi-Fez

Tito Vilanova, un grande del Barça, que ha sabido dar al equipo catalán sosiego y disciplina, ha recaído en la enfermedad

Desde luego, a este Barça todavía no le han bastado eventos dramáticos para ampliar aun más su leyenda. Como si los dioses estuvieran celosos de lo que ha llagado a representar e intentaran de este modo reducir su grandeza, o tal vez porque tuvieran la firma intención de ponerle delante todos tipos de obstáculos para averiguar hasta dónde puede llegar en su hazaña de mantener la excelencia a pesar de las adversidades. Un comunicado del club, el miércoles pasado por la mañana, vino anunciar que el técnico ha recaído en su enfermedad. El diagnostico se le había hecho un día antes con motivo de un control rutinario. Un año después de su operación de noviembre 2011, necesita pasar de nuevo por el quirófano para extraerle un tumor en la glándula parótida. Así de rotundo, conciso, seco y conmovedor fue el informe médico. La plantilla estaba a punto de cerrar el año como un  sueño. Los números registrados hasta ahora son inmejorables. Líder incontestable de la liga con record histórico de puntos a esta altura del campeonato, ya saca 9 puntos de ventaja sobre el segundo, el Atlético de Madrid, y 13 sobre el eterno rival. En la Liga de Campeones, el equipo se ha clasificado primero sin apuros, en un grupo asequible eso sí. Y en la Copa, su clasificación ya esta sentenciada después de ganarle al Córdoba por 0-2 a domicilio. Además, últimamente, el equipo iba acumulando buenas noticias: se recuperaron  jugadores lesionados (Alexis, Thiago, Puyol, Bartra), se confirmó el regreso de Abidal después de superar su enfermedad y de recibir el visto bueno de los médicos y finalmente, solo un día antes del triste anuncio, se renovaron de un solo golpe los contratos de tres jugadores banderas del equipo: Puyol, Xavi y Messi.

Origen del éxito

Gran parte del éxito del club en esta primera mitad de le temporada tiene su origen en el excelente trabajo de Villanova. Cuando se encargó del puesto dejado por Guardiola en Junio pasado, muchos pensaban que el hombre no tenía suficiente carisma ni valía para mantener el tremendo nivel legado por el entrenador saliente. Una plantilla como la del Barça está llena de muchos egos que precisan de una personalidad fuerte para poner orden e imponer respeto. Pues,  no solo logró mantener el buen rollo dentro del vestuario azulgrana, sino que hizo frente al reto de mejorar aun más el rendimiento colectivo e individual del equipo. A lo mejor su estilo es menos estético que los cuatro años anteriores, pero a nivel de efectividad, los resultados son reveladores de un progreso innegable. Incluso puede hacer alarde de la integración exitosa de jugadores como Fábregas, Adriano o Alba, cosa que no era evidente antes de hacerse cargo de sus funciones. Sin embargo, lo más destacado es que Tito está consiguiendo tanta eficacia sin demasiado ruido. Influye en el juego de su equipo una especie de mano invisible del liberalismo de Adam Smith. Irradia sosiego y disciplina. Como el aire puro, imprescindible y transparente, ni siquiera molesta con su saludable presencia. Humilde y reservado por naturaleza, sus encuentros con la prensa nunca salen de la normalidad. Sus respuestas son lacónicas, precisas y nunca desbordan sobre asuntos que no sean relacionados con lo propiamente relevante. Todo esto  delata al gran profesional que tiene dentro. Con lo que ha mostrado hasta ahora, está conquistando la singularidad que muy pocos han podido alcanzar: el esplendor a través la sencillez y la naturalidad. La paradoja es que como su dolencia sale en todas las portadas, el destino  le ha negado quedar como él quiere ser: discreto.