MSF pide que se respete la misión de los médicos en Pakistán

D. Benjadra-Rabat

Médicos sin Fronteras (MSF) pide a los grupos terroristas islamistas que cesen los ataques dirigidos contra trabajadores de la salud en Pakistán. En la foto, un grupo de MSF atiende a la población en una región de Pakistán

Médicos sin Fronteras (MSF), una ONG de gran solvencia que lleva años luchando a favor de los más débiles en países en guerra o abandonados de todos, ha pedido que cesen los ataques dirigidos contra trabajadores sanitarios en Pakistán. La reciente escalada de ataques contra personal médico en dicho país ha obligado a MSF a hacer este llamamiento. MSF lleva en Pakistán desde el año 1986 y ha llevado cabo importantes misiones médicas, ha levantado hospitales y centos sanitarios en diversas regiones y ha podido atender a decenas de miles de personas. Por eso condena con contundencia los ataques terroristas llevados a cabo por grupos extremistas contra actividades ligadas a las vacunaciones contra la polio en Pakistán. El director de MSF, Arjan Hehenkamp, pidió “a todas las partes enzarzadas en distintos conflictos que respeten las actividades médicas”. La polio es aún una enfermedad endémica en Pakistán. Con violencia los médicos no podrán trabajar en Pakistán y los más perjudicados serán los sectores pobres y desamparados de la sociedad. Según denuncia MSF, el año pasado, ya hubo problemas durante la campaña de vacunaciones, creados por una serie de rumores  que apuntaban a que dicha actividad estuvo  instrumentalizada por la CIA y los servicios de inteligencia estadounidenses con el objetivo de conseguir la información necesaria para llevar a cabo la ejecución del fundador de Al Qaeda, Osama Ben Laden. Líderes religiosos integristas  y los propios talibanes tacharon la campaña de vacunación de ser un complot de Occidente.  Hehenkamp explicó que “en nuestras estructuras actuales, nos ocupamos de pacientes que padecen enfermedades que se podrían prevenir” y “una parte de la solución sería vacunar, pero no podemos hacerlo simplemente porque el clima de rumores y sospechas que nos rodea pone en peligro de muerte tanto a los pacientes como a los equipos de salud”.

Se retira del país

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y Unicef anunciaron la suspensión de sus actividades ligadas a las vacunaciones contra la polio en Pakistán después de  la ola de ataques que causaron la muerte de nueve trabajadores de la campaña dirigida por el Ministerio de Sanidad paquistaní. Aunque se desconoce quién está detrás de estos asesinatos, las sospechas apuntan a grupos yihadistas. La polio es aún una enfermedad endémica en Pakistán. Según datos oficiales, el año pasado hubo en Pakistán 198 personas afectadas de polio, casi un tercio del total de casos registrados en el mundo, y a mediados de este año ya había 22 a pesar de  los esfuerzos que hacen las autoridades y los organismos internacionales por erradciar esta enfermedad del país.  El Ministerio de Sanidad tenía previsto administrar más de cinco millones de vacunas durante la campaña, pero ese objetivo está comprometido por culpa de los grupos terroristas. Además de los ataques, la presión de los imanes (líderes religiosos musulmanes) sobre la población ha provocado que muchos padres rechacen la vacunación de sus hijos contra la polio.