China gana la batalla del tren de alta velocidad a los países más punteros del mundo

Evgueni Medvédev-Moscú

China ha ganado la batalla del tren de alta velocidad al inaugurar la línea más larga de todo el planeta. En la foto, el tren de alta velocidad que une Pekín con la ciudad de Cantón, en el sur del país

China, segunda economía mundial tras Estados Unidos, ha vuelto a demostrar que no le teme a nadie y que puede ganar todas las batallas que se proponga. Esta vez, la victoria ha sido en el ámbito ferroviario: China ha conseguido superar a los países más punteros, como Francia, España, Alemania e Italia, al inaugurar la línea del tren de alta velocidad más larga de todo el planeta. El primer ‘tren bala’ chino salió el miércoles desde Pekín rumbo a Cantón, en el sur del país, coincidiendo con el aniversario del nacimiento del líder de la revolución, Mao Zedong. Hace unos 30 años aún circulaban en China trenes arrastrados por locomotoras de vapor. Ahora el tren de alta velocidad recorrerá los 2.300 kilómetros que separan Pekín de Cantón en menos de ocho horas. En la inauguración, el tren llegó con una hora de retraso a la ciudad sureña por culpa de la nieve y el hielo en los raíles que provocaron las bajas temperaturas: 17 grados bajo cero en la capital china. El gigante asiático, que solo en noviembre de este año invirtió unos 8.500 millones de euros en infraestructura de transporte, tiene un tren de alta velocidad digno de un país económica y tecnológicamente puntero. Al paso que va, China pronto dejará atrás al AVE español o al TGV francés.  Pero viajar con la alta velocidad a una media de 300 kilómetros por hora supone un coste mínimo de unos 105 euros para la segunda clase, y eso gran parte de los chinos todavía no se lo pueden permitir. La alta velocidad solo está al abasto de la clase media, que está conformada por unos 100 millones de ciudadanos, y la minoría rica del país. Este núcleo de encumbrados se podrá permitir el lujo de viajar en la zona más exclusiva del ‘tren bala’ chino, el área VIP,  cuyo billete cuesta unos 360 euros.

La red más extensa del mundo

Las primeras líneas de alta velocidad se estrenaron en China hace cinco años.  Desde entonces, el país se ha dotado de la red más extensa del mundo, al cubrir más de 8.000 kilómetros en 2010. El  Gobierno chino  prevé doblar esta red antes de 2020, y de momento no parece tener en cuenta los  problemas de corrupción y de falta de seguridad denunciados por diversos colectivos en los últimos años. Los primeros trenes de alta velocidad  se construyeron con tecnología extranjera, sobre todo con el apoyo de empresas multinacionales  como la francesa Alstom, la alemana Siemens y la japonesa Kawasaki. Ahora, Pekín  espera convertirse en líder en el sector, como demuestra su participación en la construcción de la red de alta velocidad en Turquía y en Venezuela.
China, según las previsiones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE),  se convertirá en la primera potencia económica del mundo en 2016.