La protesta civil contra los desahucios impulsa el ‘secuestro express’ en España

D. Sañudo-Madrid

Un grupo de activistas contrarios a los desahucios ‘secuestró’ al niño Jesús del Belén (en la foto) de la Plaza del Obradoiro, en Santiago de Compostela, para devolverlo después de haber pasado una noche ‘durmiendo’ en un cajero automático “como tantos otros ciudadanos anónimos” que han perdido sus casas

España ha vivido con estupefacción un ‘secuestro express’ que no tenía otro motivo que hacer una reivindicación políticosocial. El hecho, que ha quedado como una anécdota y está documentado con dos vídeos caseros, no ha sido otro que ‘secuestrar’ al niño Jesús del Belén de la Plaza del Obradoiro, en Santiago de Compostela, el pasado 23 de diciembre, para devolverlo la madrugada del 26 de diciembre después de haber pasado una noche ‘durmiendo’ en un cajero automático “como tantos otros ciudadanos anónimos”, dicen los autores del robo. La acción reivindicativa, atribuida al denominado grupo Fartas hace especial hincapié en la situación económica que vive España y las consecuencias que soportan los bolsillos de una clase media que ha caído en desgracia y una clase baja que ha sufrido el rodillo de la crisis de manera destacada. Su crítica es hacia una sociedad “sin valores”, basada “en la pobreza, en la exclusión, en la violencia, en la xenofobia, en los valores patriarcales y misóginos”, y el ‘secuestro’ de la figura de Jesús es un símbolo poderoso y amplio que afecta a un gran porcentaje de la sociedad de una u otra manera: “Dejamos incompleto el belén porque las navidades para muchas familias también serán incompletas: sin casa, sin trabajo, sin dinero y sin políticos que los representen”, señalan los miembros de Fartas.

Aviso de Stop desahucios

La Asociación Stop desahucios dio la señal de alarma el pasado domingo avisando que había recibido una llamada anunciando el secuestro y su próxima liberación, dando pie a que se entendiera como una iniciativa reivindicativa. El primer vídeo tiene rasgos curiosos, se ve una cabecera con muñecos de dibujos animados de la serie ‘Pokemon’ que se mueven al ritmo de un villancico. El comunicado se escucha en gallego y con una voz distorsionada en un ambiente humilde. El portavoz afirma en este primer vídeo que “las autoridades no solo no hacen nada para defender a las víctimas de esta estafa llamada crisis sino que siguen empeñadas en que paguemos nosotros, los de abajo, los platos rotos”. También mencionan efectos adversos como los “centros comerciales que afectan al comercio local”, y destacan que el ‘secuestro’ no es un acto violento sino  una “acción de propaganda”. En el segundo vídeo se ve el proceso de liberación de la estatua, que es abandonada en un cajero automático. Advierten de que “pronto el conjunto de la población despertará” demandando una sociedad “radicalmente igualitaria” donde “nadie despertará sin casa, sin trabajo, sin salud” y “sin dignidad, sin respeto, sin el calor de los demás”. Afirman que este secuestro es “un paso más” para concienciar a la sociedad.

Antecedentes de desobediencia

El hecho, que ha suscitado el interés de la prensa y no ha recibido tanto impacto por parte de los ciudadanos porque los comunicados eran leídos en gallego, supone una gota más de la marea de actos públicos reivindicativos, muchos de ellos casi anónimos y que pasan más desapercibidos, y otros que gozan de cierta popularidad. Otro caso es el colectivo sevillano ‘Flo6x8’, que recorre las sucursales bancarias españolas haciendo un espectáculo completo con todo un cuerpo de bailarines y músicos, y con letras muy críticas hacia las instituciones financieras. En ambos casos ha sido Youtube la herramienta que les ha permitido dar a conocer sus actividades, ajenos al circuito informativo tradicional que suele hacer oídos sordos a estas iniciativas o a transformarlas. Lo destacado es que son dos casos cada vez menos puntuales, que amenazan con convertirse en algo cada vez más habitual llevado a cabo por pequeños colectivos con influencia más local y potenciando de esta forma una suerte de desobediencia civil pacífica ligada al activismo social que ha surgido en España a causa de la crisis que azota al país desde 2008.