Obama interrumpe sus vacaciones para salvar al país del abismo fiscal

Elvira García-Buenos Aires

El presidente Barack Obama ha interrumpido sus vacaciones y regresado a la Casa Blanca para salvar al país del abismo fiscal

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, demostró ayer que la crisis política que vive su país es muy grave y afecta directamente a la buena marcha de la economía estadounidense y mundial. Obama interrumpió sus vacaciones navideñas con su familia en Hawai y regresó a la Casa Blanca, en Washington, para implicarse directamente en la negociación de un acuerdo fiscal entre demócratas y republicanos. Si las dos grandes fuerzas políticas que articulan el país más poderoso del mundo no alcanzan este acuerdo antes del 1 de enero, Estados Unidos podría caer en lo que los expertos denominan el ‘abismo fiscal’. En ese caso, la superpotencia occidental entraría de nuevo en recesión, lo que tendría repercusiones muy negatvias para las maltrechas economías europeas. De momento, ni demócratas ni republicanos tienen mayoría suficiente para lograr que sus respectivas propuestas salgan adelante. Pero la situación política y económica de Estados Unidos es tan delicada, que en las próximas horas podría producirse un cambio espectacular, porque del abismo político al fiscal solo hay un paso. Demócratas y republicanos tendrían que alcanzar un acuerdo fiscal en el Senado, controlado por los seguidores de Obama, para después presionar a la Cámara de Representantes en manos la derecha conservadora. Durante estos últimos cuatro días de vacaciones de Navidad no ha habido negociaciones entre republicanos y demócratas. De momento, el inquilino de la Casa Blanca ha hecho importantes concesiones a la derecha republicana, al subir de 250.000 a 400.000 dólares anuales el umbral de los hogares que deben pagar impuestos para que aumenten los ingresos públicos. Obama lo reconoció a regañadientes la semana pasada. Mientras, el denominado ‘plan B’ presentado por el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, fracasó  al no conseguir ni siquiera los apoyos suficientes dentro de su propio partido. Dicho plan contemplaba la subida de impuestos para aquellos hogares con ingresos anuales superiores al  millón de dólares y chocó con el rechazo enérgico de congresistas conservadores, la  mayoría afiliados a la corriente de extrema derecha Tea Party, que se opone radicalmente al aumento de cargas fiscales a los ciudadanos.

Recesión económica

La Oficina de Presupuesto del Congreso estadounidense calculó que la falta de acuerdo político en materia fiscal provocará una fuerte contracción de la economía, y el paro, que ahora alcanza al 7,7% de la población activa, superará el 9%. Este porcentaje, en un país como España acostumbrado a altas tasas de desempleo, sería perfectamente asumible, pero en Estado Unidos, donde en tiempos de bonanza el paro no superaba el 3%, un nivel de esa magnitud es considerado como  un fracaso económico y social. La incertidumbre política y social preocupa a la ciudadanía de la principal democracia occidental. Tanto es así que las compras de Navidad, que son parte fundamental de los beneficios de los comercios, están muy por debajo de las expectativas. Esa situación puede afectar negativamente a una economía basada en un 70% sobre el consumo. Además, la bolsa de Nueva York también actuó a la baja estos días.  Lo que se preguntan algunos expertos es por qué motivos este sombrío panorama económico y social no ha conseguido acelerar el acuerdo fiscal entre demócratas y republicanos. Dice poco a favor de la responsabilidad de la clase política de Estados Unidos y demuestra una falta de sensibilidad con los sectores más desfavorecidos del país por parte de la derecha republicana, que se opone a una subida de impuestos más por una cuestión ideológica que estrictamente económica.

La mala salud de Chávez

En otro orden de cosas, al sur de Estados Unidos, en la problemática Venezuela, el vicepresidente del país, el canciller ex sindicalista y ex maoísta Nicolás Maduro, aseguró ayer que el presidente Hugo Chávez, operado en Cuba el pasado 11 de diciembre por la reaparición del cáncer, tiene un “cuadro de salud complejo”,  pero “una voluntad de vida gigantesca”. Así se lo dijo el propio caudillo militar a Maduro en la conversación que ambos dirigentes mantuvieron durante cerca de 20 minutos el pasado 24 de diciembre. El número dos del régimen rechazó las  acusaciones sobre una supuesta manipulación oficial en torno a la salud del presidente y aseguró que el Gobierno ha estado informando “en cada etapa de la evolución” de Chávez. Por lo tanto, “rechazamos, repudiamos en todas sus partes esas informaciones malintencionadas que dicen que nosotros caímos en contradicciones”, sostuvo Maduro, quien  alertó que políticos y medios de comunicación hostiles a la denominada revolución bolivariana buscan que la población pierda confianza en las autoridades. Por otra parte, en Colombia, el director de la Policía Nacional, general José Roberto León Riaño, alertó de que la guerrilla de  las FARC se podría  estar preparando para cometer una ola de ataques terroristas una vez que finalice la tregua unilateral que este grupo declaró durante la temporada navideña. “Hemos visto movimientos de adquisición de explosivos, de material bélico. Lo más seguro es para preparar una oleada terrorista una vez finalice la tregua que ellos han dispuesto”, dijo el jefe policial en la emisora colombiana RCN Radio. En el marco de las negociaciones de paz con el Gobierno en La Habana, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) declararon un alto el fuego unilateral en un periodo comprendido entre el pasado 20 de noviembre y el próximo 20 de enero, a modo de gesto de buena voluntad para encontrar la paz. Algunos expertos consideran que esa tregua es un engaño de las FARC para ganar tiempo y poder reorganizarse militarmente.