La exportación española de armas se hunde en 2012

Clara García-Rabat

Las exportaciones españolas de armas han registrado un descenso de casi 44% en el primer semestre de 2012. La crisis y la dura competencia internacional son la causa de este hundimiento. En la foto, un grupo de soldados de élite de la Armada

España es un importante exportador de armas en el mundo, aunque está muy por detrás de países como Estados Unidos, Rusia, Reino Unido y Francia. Tres ONG, Amnistía Internacional (AI), Greenpeace e Intermon Oxfam, denunciaron “las escasas medidas de control a la exportación” que recoge el Proyecto de Ley sobre Comercio de Armas, y recordaron que España vende material de defensa por valor de 419 millones de euros. Pero el negocio español de las armas no va viento en popa por culpa de la grave crisis económica internacional y de la dura competencia. Así, por ejemplo, el valor de las exportaciones españolas de material de Defensa en el primer semestre de 2012 se situó en 619,4 millones de euros, lo que supone una disminución del 43,7% respecto al mismo periodo del pasado año. Estos datos los recoge el informe del Ministerio de Industria sobre las exportaciones de material de Defensa y Doble Uso, que indica que la principal operación correspondió a un patrullero oceánico de vigilancia y bloques para la construcción de un buque de vigilancia del litoral a Venezuela por valor de 162,1 millones de euros. Como operaciones importantes este año, cabe destacar en el primer semestre la exportación de partes y piezas de aeronaves y combustible para uso militar a Estados Unidos por 35,9 millones de euros; combustible con especificaciones militares a Grecia por 33,2 millones; un avión de transporte de tropas y mercancías a Ghana por 26,9 millones; y partes y piezas de aeronaves al Reino Unido por valor de 25,7 millones. También figura la exportación de combustible con especificaciones militares a Turquía por 25,7 millones de euros; y un avión de vigilancia marítima a México por 22,7 millones de euros. Según los datos oficiales españoles, por países de destino, las ventas de material militar a la Unión Europea (UE) supusieron el 41,9% del total (259,7 millones). La mayor parte del comercio tuvo lugar con el Reino Unido, Alemania e Italia, países con los que España mantiene proyectos en común, como son los programas del avión de combate Eurofighter y del avión de transporte militar A-400M. Las exportaciones a estos tres Estados europeos  ascendieron a 172,6 millones (27,9% del total). Otro 56,4% de las exportaciones españolas tuvieron como destino países de la OTAN (349,2 millones).

Países no europeos

El citado informe señala que el resto de las exportaciones de armas (267,2 millones; 43,1%) se repartieron entre 33 países, entre los que destaca Venezuela (un patrullero oceánico de vigilancia, bloques para la construcción de un buque de vigilancia del litoral y juegos de herramientas, consumibles y repuestos para buques; 164,0 millones de euros). Después figuran Ghana (un avión de transporte de tropas y mercancías, 26,9 millones); México (un avión de vigilancia marítima, repuestos de aeronaves y un rifle y un cañón de rifle de caza; 22,7 millones); y Chile (munición de artillería, bombas de aviación, componentes eléctricos para submarinos, componentes electrónicos de conectores aéreos y una pistola; 11,1 millones de euros). En el ámbito de la venta de material policial y de seguridad, España exportó 1,7 millones de euros frente a 281.591 euros en el mismo período de 2011. Los destinos principales fueron Perú (900.662 euros, 52,1%), Venezuela (399.711 euros, 23,1%), Túnez (387.725 euros, 22,4%) y Brasil (40.500 euros, 2,3%). Asimismo,  el valor de las exportaciones de productos y tecnologías de doble uso, sobre todo a Estados Unidos e Irán, aumentó hasta 147,9 millones de euros, desde los 36,9 millones del mismo periodo del año anterior. Las exportaciones a Irán consistieron en válvulas de control en acero inoxidable para los sectores del petróleo, del gas y petroquímico; tubos de acero inoxidable para el sector siderúrgico, bombas centrífugas para bombear agua de mar e intercambiadores de calor con destino al sector petroquímico. Las operaciones de exportación a este país  tuvieron en cuenta las resoluciones de la ONU y de la UE aprobados desde 2006 sobre medidas restrictivas contra Irán por el supuesto uso para fines militares que quiere hacer Teherán con la producción nuclear.