Putin defiende una ley que prohíbe las adopciones de niños rusos por estadounidenses

E. Medvédev-Moscú

Vladimir Putin, como en los mejores tiempos de la guerra fría, firmará una ley que prohíbe la adopción de niños rusos por familias de Estados Unidos

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, siguiendo los pasos de sus antecesores soviéticos durante la guerra fría entre la URSS y Estados Unidos, anunció ayer jueves que no ve “razón alguna” para no firmar una ley que prohíbe las adopciones de niños rusos por familias estadounidenses. Esa ley fue aprobada por el Senado russo el pasado miércoles por unanimidad después de que la Duma Estatal (Cámara baja) hiciera lo propio hace una semana. Esta es la respuesta del Kremlin a una ley aprobada en Estados Unidos, que castiga a los funcionarios rusos implicados en violaciones de derechos humanos. El presidente ruso, que en tiempos de la URSS fue un agente del KGB, admitió que “hay seguramente en el mundo muchos lugares donde el nivel de vida es mejor que en nuestro país, pero eso no significa que vayamos a mandar a todos nuestros niños a esos lugares”. Putin citó el ejemplo de Israel, que “tiene problemas conocidos de seguridad”, pero, sin embargo, recalcó el jefe del Kremlin, “Israel no envía a sus hijos a otras partes”, sino que “lucha por su identidad nacional y hace frente” a los problemas de inseguridad y de terrorismo islamista. Putin lamentó que Rusia, que es “un gran pueblo, y se siente importante”, no se tome en serio muchos problemas de orden político, económico y geoestratégico. También consideró como factor muy negativo la situación  de indigencia y extrema pobreza en la que viven muchos niños de la Federación rusa. Para hacer frente a este grave problema, Putin se pronunció a favor de “apoyar las iniciativas” que quieren “ofrecer un futuro digno a todos nuestros niños, e incluso a los huérfanos”, que son unos 740.000 en el país. En la misma línea, anunció que “tengo la intención no solamente de promulgar la ley, sino también un decreto para cambiar la manera de ayudar a los huérfanos y a los que están privados de sus padres, en particular a los que están en una situación difícil  a causa de su estado de salud”.

Adopciones antipatrióticas

Por su parte, el defensor de los derechos del niño de Rusia, Pavel Astajov, presentó un informe ante el Kremlin para que se prohíban las adopciones de niños rusos por familias extranjeras y no solo de Estados Unidos. Astajov calificó de “antipatriota” la práctica de entregar los niños rusos a otros países y aseguró que actualmente las familias rusas ya adoptan muchos más menores minusválidos que los extranjeros. “Según los últimos datos del Ministerio de Educación, en 2011 las familias rusas acogieron a 1.075 huérfanos minusválidos, mientras durante el mismo período los extranjeros adoptaron 176”, indicó Astajov.