Bolivia promete a la multinacional española Iberdrola una indemnización justa

C. Zamorano-México DF

El Gobierno de Bolivia promete una indemnización justa a la multinacional española Iberdrola tras la nacionalización de cuatro de sus filiales en el país andino. En la foto, un grupo de soldados bolivianos custodia la sede de una de las filiales nacionalizadas

La expropiación de cuatro filiales de la multinacional eléctrica española Iberdrola por parte del Gobierno boliviano no perjudicará a los intereses de la firma, según aseguró ayer el vicepresidente del país andino, Álvaro García Linera. Iberdrola recibirá “una remuneración justa”, y el Gobierno de La Paz espera mantener una reunión “cordial” a partir de la primera  semana de enero de 2013 con los responsables ejecutivos de la multinacional, anunció García Linera. El equipo gubernamental presidido por Evo Morales, un político populista alineado con las tesis nacionalistas y revolucionarias de dirigentes como Hugo Chávez en Venezuela o Rafael Correa en Ecuador, negociará la compensación después de que una firma independiente determine el valor de los activos. Fuentes del sector eléctrico  en España estiman en unos 100 millones de dólares (75 millones de euros) la indemnización que tiene que recibir Iberdrola de Bolivia. El propio Gobierno español pidió  una indemnización justa y García Linera afirmó que el Ejecutivo boliviano no  actuará “de manera arbitraria” y defenderá  “un trato respetuoso a los inversores”. “Me imagino que ellos [los representantes de Iberdrola] estarán la próxima semana acá; vamos a charlar con ellos siempre en un ambiente cordial para ver de qué manera podemos llegar a una transacción que sea favorable a ambas partes”, añadió el ministro de Hidrocarburos y Energía, Juan José Sosa. Evo Morales decretó el sábado pasado la expropiación de cuatro empresas controladas por Iberdrola: dos distribuidoras de electricidad en las regiones de La Paz y Oruro, una empresa de servicios y una gestora de inversiones. El Gobierno de la Paz denunció  que Iberdrola, a través de sus filiales,  cobraba más del doble a los consumidores de las zonas rurales. De hecho, esta medida es  la segunda nacionalización que tiene como objetivo una multinacional española en menos de ocho meses en Bolivia. El pasado mes de mayo, el Gobierno de Morales expropió la firma Transportadora de Electricidad, filial de Rel Eléctrica, que todavía no ha recibido compensación económica alguna.

Cortina de humo

La oposición a Evo Morales criticó la expropiación de las cuatro filiales de Iberdrola, porque consideró que la nacionalización no es más que una cortina de humo para desviar la atención sobre una investigación de la Fiscalía sobre un grave escándalo de corrupción que salpica directamente al presidente del país latinoamericano. Se da la circunstancia de que la intervención del actor estadounidense Sean Penn a favor de su compatriota Jacob Ostreicher, que se encuentra  en prisión preventiva desde hace19 meses, ha puesto al descubierto una red de extorsionadores que ha trabajado durante varios años, desde el propio Gobierno y en connivencia con jueces y fiscales, para obtener dinero de los encausados judicialmente. A cambio, los procesados recibían algún beneficio, como el traslado de cárceles o facilidades para obtener la libertad. Al menos una decena de ex altos cargos han sido detenidos. El grupo opositor Movimiento Sin Miedo calificó la expropiación de Iberdrola de “una nueva y millonaria adquisición de acciones a plazo diferido”. El Movimiento Sin Miedo considera que la  nacionalización es un acto “improvisado y de coyuntura” y pretende ocultar las denuncias de corrupción. Varios empresarios también condenaron al Gobierno por la expropiación, porque piensan que puede ahuyentar a los capitales extranjeros. España es el segundo inversor mundial en Bolivia detrás de  Estados Unidos. Grandes empresas como Repsol, principalmente, o Iberdrola desempeñan un papel clave en la economía del Estado andino.  Las inversiones de Repsol constituyen casi el 80% de la inversión española en Bolivia, donde también tienen una presencia destacada otras firmas como la concesionaria Abertis,  el BBVA, la editorial Santillana, AENA y la empresa fabricante de explosivos Maxam.