La rebelión siria denuncia una nueva matanza de civiles

Mohamed Mestiri-Túnez

Los rebeldes sirios denuncian una nueva masacre de 220 civiles por parte de las fuerzas del régimen de Bashar al-Asad en el distrito de Deir Balbeh, en el noreste de la ciudad de Homs. En la foto, cuerpos de niños sirios asesinados por el régimen de al-Asad

La comunidad internacional intenta negociar un proceso de transición política en Siria, que ponga fin a la guerra civil y abra las puertas a la paz y la construcción de un sistema democrático. Mientras, la muerte y la desolación siguen avanzando a grandes pasos en el país árabe. Los rebeldes sirios denunciaron ayer  una nueva masacre de civiles por parte de las fuerzas del régimen de Bashar al-Asad en el distrito de Deir Balbeh, en el noreste de la ciudad de Homs. Según la oposición armada a la dictadura de Damasco, al menos 220 personas murieron en esta operación de castigo. Qasem Saadedin,  miembro del Mando Militar Supremo de la rebelión, informó de que la población de ese barrio fue reunida en el puesto de control de una empresa  petroquímica por los militares adictos a Bashar al-Asad. Después esas personas  fueron ejecutadas fríamente y quemadas y enterradas en una fosa común. Según la rebelión siria, 177 de las víctimas ya han sido identificadas. El alto mando de la rebelión, que es el responsable de operaciones militares en la provincia de Hama y del suministro de  armamento en la de Homs, explicó  que el balance preliminar de fallecidos a lo largo de las últimas 48 horas se elevó a 362, sin contar a los militares de las fuerzas leales a al-Asad. Por otra parte, el presidente del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), Rami Abderrahman, manifestó  que no podía confirmar el número de fallecidos, pero explicó que había  recibido informaciones de que decenas de personas, entre ellas combatientes y civiles, fueron ejecutadas sumariamente en Deir Balbeh. Otro de los colectivos opositores  que informa regularmente  sobre las víctimas de la guerra en Siria, los Comités de Coordinación Local, adelantó la cifra de 220 víctimas en la masacre de Deir Balbeh en un comunicado. Esta organización aseguró que las tropas del régimen asaltaron el distrito de Deir Balbeh, y reunieron a muchas personas en  el puesto de control de la petroquímica, antes de ejecutarlas. Esta nueva masacre denunciada por la rebelión siria no pudo ser confirmada por ONG independientes y medios de comunicación debido a las restricciones impuestas a los periodistas por el régimen de Damasco. La matanza  coincide con el final en Rusia de la gira del mediador internacional para la crisis siria, Lajdar Brahimi. Dicho mediador afirmó en  Moscú que Damasco solo tiene dos opciones: iniciar un proceso de transición política o huir hacia adelante y “descender a un infierno” parecido al que han sufrido países como Somalia en África.