Un cómic ridiculiza a Benkirane y los aspectos más grotescos de la política marroquí

A. Chabi-Rabat

Un cómic ideado por un joven de Casablanca que ridiculiza a la clase política marroquí, está siendo un éxito en las redes sociales del país norteafricano

Fakhr Motii, un joven de Casablanca que trabaja en la construcción, ha revolucionado el mundo del cómic en Marruecos al atreverse a ridiculizar a los principales protagonistas de la vida política del país. Motii analiza cada semana de manera satírica desde hace varios meses los acontecimientos políticos de su país. El protagonista número uno de sus viñetas es el actual primer ministro y secretario general del islamista Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD), Abdelilah Benkirane. Por eso el cómic, que se puede ver en Facebook, se llama ‘El show de Benkiki’. El joven casablanqués se mete con Benkirane, pero también con otros protagonistas de la vida política marroquí y saca a relucir sus meteduras de pata, sus debilidades y contradicciones y sus actuaciones grotescas. Hace unos años, un cómic de estas características hubiera sido impensable en Marruecos. Pero el país ha cambiado y los marroquíes que se atreven a franquear las denominadas líneas rojas, es decir los temas tabúes, son cada vez más numerosos, sobre todo  entre los jóvenes que no vivieron los denominados años de plomo durante el reinado de Hasan II,  que fue una época de miedo y represión, y aspiran a vivir en un país plenamente democrático. ‘El show de Benkiki’ se ha convertido en un cómic famoso, leído y comentado en Facebook. El humor ácido del autor de estas viñetas no deja a nadie insensible. Y no es que Motii sea un revolucionario de extrema izquierda. En absoluto, el joven votó por el PJD en las elecciones legislativas celebradas hace un poco más de un año. Pero él piensa que Benkirane no puede gobernar, porque en Marruecos hay más de 30 partidos legalizados y el Parlamento, que no cuenta con una mayoría clara, está paralizado.

Casi 300 seguidores

Fakhr Motii cuenta que tiene 274 seguidores en Facebook y ahora se plantea difundir su cómic en otra web, Reconoce que muchos marroquíes, incluso algunos amigos, no se atreven a subscribirse a su cómic online, porque tienen miedo, ya que el autor se mete con la clase política y aborda algunas cuestiones tabúes, aunque sin pasarse de la raya, como la monarquía, el islam y la integridad territorial de Marruecos, reivindicación que incluye al Sáhara occidental. En una de sus series, ‘Las profesiones para los nulos’, se mofa de los parlamentarios marroquíes. Ese tipo de sátira política no es frecuente en Marruecos, pero Motii ha abierto una brecha. En el terreno de la prensa escrita, el periodista Ali Lrambet se atrevió a utilizar la sátira política, hace más de una década, en su famoso semanario Demain, pero la revista fue clausurada por la autoridad judicial y él acabó en la cárcel. Motii saca a relucir la mediocridad intelectual y la incapacidad política de muchos dirigentes marroquíes, que se dedican a la cosa pública para lucrarse y recibir prebendas del poder y no  para  resolver los problemas y mejorar la vida de la población. Las redes sociales se han convertido en un instrumento eficaz para que muchos marroquíes se informen al margen de los canales oficiales. Según el semanario TelQuel, Marruecos cuenta con más de 13 millones de internautas. El país norteafricano puede también desde el pasado mes de agosto contemplar los ‘Guiñoles del Magreb’, un programa de humor y crítica política emitido por la televisión tunecina Nessma TV. Los políticos marroquíes en su versión marioneta, empezando por el propio Abdelilah Benkirane, son el blanco de los dardos envenenados de esta versión magrebí de los Guiñoles franceses. Por otra parte, Driss Buterrada, un joven militante del opositor Movimiento del 20 de Febrero que se atrevió a burlarse del rey Mohamed VI en una manifestación en Rabat, ha acabado en prisión. Buterrada parodió al jefe del Estado al ir vestido con una chilaba de color blanco y utilizar una muleta, porque así se pudo ver al jefe del Estado en televisión hace unas cuantas semanas. El joven, que es un vendedor ambulante, fue detenido el pasado 10 de diciembre y acusado de tráfico de estupefacientes, y condenado por ello a un año de prisión. “Buterrada ha sido condenado por haberse burlado del rey”, afirma el semanario online Demain. La nueva Constitución marroquí estipula que la figura del rey ya no es sagrada, sino inviolable, como ocurre en España.