Estados Unidos evita el abismo fiscal, pero no resuelve todos los problemas

Carlos Zamorano-México DF

Estados Unidos ha evitado caer en el abismo fiscal gracias al acuerdo entre demócratas y republicanos en el Congreso, pero no ha conseguido resolver todos los problemas políticos y económicos. En la foto, el Congreso de Estados Unidos en Washington

Estados Unidos consiguió  salvarse  in extremis del denominado  abismo fiscal gracias al acuerdo que demócratas y republicanos alcanzaron en  la Cámara de Representantes, y de esa forma evitó que el país entre de nuevo en recesión, pero no logró resolver todos los problemas políticos y económicos. El acuerdo presupuestario fue un alivio para Estados Unidos y la comunidad internacional, sobre todo para la zona euro, que no levanta cabeza y sigue en recesión, pero el Fondo Monetario Internacional (FMI) y muchos analistas consideraron que Washington aún está lejos de haber resueltos los problemas que afectan al funcionamiento político y económico del Estado más poderoso del mundo. El FMI pidió a los responsables estadounidenses que adopten un “plan integral” para la consolidación fiscal y señaló que “tenemos que hacer más para poner las finanzas públicas de Estados Unidos en una senda sostenible”. El FMI  quiere ver la adopción “lo antes posible” de un plan para incrementar los recursos del Estado y contener los crecientes gastos de la seguridad social. Para el FMI es “esencial” que Estados Unidos resuelva las incertidumbres en el ámbito político y económico. Por su parte, la agencia Standard & Poor’s (S&P) decidió mantener la calificación de Estados Unidos, que rebajó en agosto de 2011 a AA+. S&P no considera que el acuerdo  servirá para mejorar la situación fiscal de Estados Unidos en el medio plazo, a pesar de que contempla un aumento de los ingresos por impuestos, algo a lo que se oponían los republicanos. El acuerdo alcanzado permitirá el incremento de impuestos sobre la renta desde el 35% hasta el 39,6% a los hogares que ingresen más de 450.000 dólares (339.000 euros) al año y a las personas que ganen más de 400.000 dólares (alrededor de 300.000 euros). Además, evitará que los 100 millones de familias que ganan menos de 250.000 dólares (alrededor de 188.000 euros) al año sufran los aumentos significativos de impuestos previstos para este mes .El pacto tuvo ayer una repercusión muy positiva en los mercados mundiales, y también en España donde la prima de riesgo bajó hasta los 359,5 puntos básicos.

Intensas negociaciones

Tras varias  semanas de intensas y difíciles negociaciones entre las dos grandes fuerzas políticas estadounidenses,  la Cámara de Representantes puso freno al abismo fiscal que se avecinaba. Barack Obama tuvo que hacer muchas concesiones a los republicanos, lo que le valió problemas internos en el seno del Partido Demócrata, pero los conservadores también tuvieron que hacer marcha atrás en su afán por no tocar los impuestos. En su comparecencia ante las cámaras de televisión, Obama expresó un moderado entusiasmo, y dijo que “todos reconocemos que esta ley es solo un paso hacia un esfuerzo más amplio para reforzar nuestra economía y ampliar las oportunidades para todo el mundo”. 257 congresistas votaron a favor del acuerdo y 167 en contra, lo que demuestra que la oposición en las filas conservadoras a las nuevas medidas fiscales es muy poderosa. El ala de extrema derecha del Partido Republicano ha perdido una batalla, pero no piensa renunciar a ganar la guerra. Cabe destacar que minutos después del voto, la Casa Blanca anunció que Obama regresaba a Hawai para reencontrarse con su familia. La semana pasada, el presidente interrumpió sus vacaciones en su estado natal para negociar el acuerdo  y evitar el precipicio fiscal. “Una de las premisas centrales de mi campaña era cambiar un sistema tributario demasiado favorable a los ricos, a expensas de los norteamericanos de clase media, y eso es precisamente lo que hemos hecho gracias a los votos de demócratas y republicanos, con una ley que incrementa los impuestos sobre el 2% de norteamericanos que más dinero ganan”, manifestó el presidente Obama en una conferencia de prensa mantenida después del voto.  Agregó: “Reconozco que este es solo un paso en un esfuerzo más amplio para fortalecer la economía y ofrecer oportunidades a todos los ciudadanos. El déficit aún es demasiado elevado y aún estamos invirtiendo demasiado poco en las cosas necesarias para que crezca la economía”.

División republicana

La fuerte división en el seno del Partido Republicano retrasó la aprobación del pacto fiscal, lo que obligó al presidente del Congreso, el republicano, John Boehner, a sacar a votación el mismo texto enviado por el Senado, entre las críticas de varios parlamentarios de derecha que querían añadirle enmiendas. La división en las filas republicanas era tal que el propio Boehner, que normalmente no vota por su posición institucional, sí que lo hizo esta vez a favor del acuerdo. Sin embargo,  el jefe del grupo republicano y número dos en la Cámara baja, Eric Cantor, votó no. Algunos demócratas del ala más a la izquierda del partido también reprocharon a Obama las excesivas concesiones que hizo de los conservadores en materia fiscal. Por otra parte, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, recibió el alta médica y dejó el hospital de Nueva York en el que estaba ingresada desde el domingo pasado por un coágulo en la cabeza, según informó el Departamento de Estado. “El equipo médico ha estimado que está haciendo buenos progresos en todos los frentes, y están seguros de que tendrá una recuperación completa”, indicó el Departamento de Estado en un comunicado.