La fuerza multinacional pone en guardia a los rebeldes de la República Centroafricana

M. Mestiri-Túnez

La fuerza multinacional de países de África central advierte a los rebeldes de la República Centroafricana que no tolerará la toma de la ciudad de Damara. En la foto, tropas de la fuerza multinacional a su llegada a Bangui, la capital de la República Centroafricana

El general Jean-Félix Akaga, comandante de la Fuerza Multinacional de África Central (FOMAC) desplegada en la República Centroafricana, que vive una profunda crisis política y militar desde que la coalición rebelde Seleka conquistó varias ciudades, advirtió a la rebelión que no tolerará que la ciudad de Damara, situada a 75 kilómetros de Bangui -la capital del país-, sea asaltada. El alto mando castrense dijo que la toma de esa ciudad por los rebeldes sería considerada por la FOMAC como una “declaración de guerra”. “No cederemos Damara, las cosas tienen que estar claras. Si los rebeldes atacan Damara, esto es una declaración de guerra, lo que quiere decir que, según una resolución, los 10 Estados de África Central” implicados en la resolución del conflicto, “podrán intervenir” contra la rebelión, destacó el general Akaga. De todos modos, puntualizó el general, “no creo que lleguemos a tal situación”. Los países de África central  han enviado tropas a la República Centroafricana para proteger la capital del Estado amenazada  por los rebeldes de Seleka, que se han atrincherada en Sibut, a 160 kilómetros, y piden que el presidente François Bozizé abandone el poder. El grueso de las tropas de la FOMAC está formado por militares de Chad, que es el principal apoyo de Bozizé. El presidente de Chad, Idriss Deby Itno, que también preside la Comunidad Económica de Estados de África Central (CEEAC), ayudó a Bozizé a tomar el poder en 2003, y ahora también advierte a los rebeldes que la toma de la ciudad de Damara “es una línea roja que no se puede traspasar”. Además de la FOMAC, Francia, que es la antigua potencia colonial en la República Centroafricana, tiene a 600 militares desplegados en este país. Más de 200 ciudadanos originarios de Chad que vivían en Bangui fueron repatriados por las autoridades de su país el 1 de enero por razones de seguridad. La mayoría de esos ciudadanos son diplomáticos, funcionarios internacionales y alumnos de la Escuela de Aduanas de Bangui. Aún quedan en la capital centroafricana muchos comerciantes, estudiantes y ciudadanos de a pie chadianos que viven en esta ciudad por diversos motivos.

Diálogo político

Por otra parte, la ONU hizo un llamamiento al Gobierno centroafricano y a los rebelddes de Seleka para que inicen un diálogo y propuso su ayuda de cara a lograr este objetivo. El portavoz de la ONU, Martin Nesirky, señaló que “el diálogo” es la única manera de acabar con la violencia  y de encontrar “una solución pacífica” al conflicto. Por su parte, la representante especial de la ONU en la República Centroafricana, Margaret Vogt, emplazó a las partes en liza a entablar “negociaciones políticas” para acabar con la crisis. En este contexto, el presidente Bozizé destituyó de sus funciones de ministro delegado para la Defensa a su hijo, Jean-Francis Bozizé, y al jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, según informó la radio nacional. “El Ejército no ha desempeñado su papel”, dijo el presidente.