Una estatua de Hitler desata un escándalo en Polonia

Piotr Kowalski-Varsovia

Una estatua de Hitler instalada en el antiguo gueto judío de Varsovia (en la foto) desata un profundo malestar en la capital polaca

Una estatua de Adolf Hitler rezando de rodillas, que se exhibe en el antiguo gueto de Varsovia, un lugar donde miles de judíos fueron asesinados o enviados a campos de exterminio por la Alemania  nazi durante la Segunda Guerra Mundial, ha provocado un escándalo en Polonia. La obra ‘HIM’ del artista italiano Maurizio Cattelan, ha sido muy visitada desde que se instaló el pasado mes de diciembre. Además, se puede ver desde lejos. Según el autor de la obra y los organizadores que pusieron la estatua de Hitler en el gueto, el objetivo es fomentar la reflexión sobre la naturaleza de la maldad. Para muchos varsovianos, la ubicación de esta estatua en un lugar tan emblemático y de triste recuerdo es inaceptable, porque genera dolor y malestar. Para el Centro Simon Wiesenthal, que defiende la memoria de los judíos sobre el Holocausto, la estatua del fundador del III Reich es “una provocación sin sentido, que insulta la memoria de las víctimas judías de los nazis”. El director de esta institución, Efraim Zuroff,  expresó a través de un comunicado que “en lo que respecta a los judíos, la única oración de Hitler era que fueran exterminados de la tierra”. A pesar de esta polémica cargada de dolor para muchos polacos, algunos personas han elogiado la instalación de la estatua, porque piensan que tiene un gran impacto emocional. Fabio Cavallucci, director del Centro de Arte Contemporáneo, que supervisó la instalación, dijo que “no hay intenciones de parte del artista o del centro de insultar la memoria de los judíos”.

Hablar del mal

Cavallucci aseguró que la estatua de Hitler “es una obra de arte que trata de hablar de la situación del mal escondido por todas partes”. El gueto de Varsovia estaba en una zona de la ciudad que los nazis aislaron después de que invadieron Polonia. En ese tétrico lugar trasladaron por la fuerza a centenares de miles de judíos polacos  a los que obligaron a vivir hacinados en condiciones inhumanas mientras esperaban a ser deportados a campos de exterminio o de concentración. Miles de judíos  murieron de hambre o enfermedades, y muchos otros fueron asesinados por los nazis incluso antes de ser enviados a los campos de la muerte. Entre el 19 de abril y el 16 de mayo de 1943 se produjo un levantamiento en el gueto de Varsovia cuando las tropas del III Reich comenzaron la segunda deportación masiva de judíos a los campos de exterminio y de concentración. Fue liderado por Mordechai Anielewicz, miembro del movimiento juvenil judío Hashomer Hartzair, y finalmente fue aplastado por las tropas de las SS nazis al mando de Jürgen Stroop. El 18 de enero de ese mismo año ya se organizó un primer ataque de los judíos del gueto contra los nazis.