Driss Gerraui afirma que el desarrollo económico del Sáhara acabará con el conflicto

Paco Soto-Rabat

Driss Guerraui, secretario general del Consejo Económico y Social y de Medio Ambiente (CESE), está convencido de que el desarrollo del Sáhara occidental facilitará la resolución del conflicto que opone a Marruecos con el Frente Polisario

El secretario general del Consejo Económico y Social y de Medio Ambiente (CESE), Driss Gerraui, en declaraciones a Correo Diplomático, pone el acento en que este organismo del Estado propone para el Sáhara occidental “un nuevo modelo de desarrollo regional a partir de los fundamentos de la nueva Constitución y los objetivos de la Carta Social elaborada por el CESE”. Un día después de que el presidente del CESE, Chakib Benmusa,  expusiera al rey Mohamed VI las grandes líneas  del nuevo modelo de desarrollo del territorio saharaui, Guerraui explicó a este diario que el documento entregado al monarca es fruto de “inflexiones mayores y de reformas profundas” que pueden convertir a Marruecos en un Estado de las autonomías en el que cada territorio pueda administrar sus recursos y organizarse políticamente. En este contexto de regionalización avanzada defendido por Mohamed VI, el Sáhara occidental podría encontrar un acomodo político, social y económico razonable, piensa Guerraui. El principal escollo que encuentra Marruecos para aplicar un estatuto de autonomía en territorio saharaui es que una parte de la población aspira a la independencia y apoya en mayor o menor medida al Frente Polisario. Aún así, Marruecos, que vive un complejo proceso de transición democrática desde hace varios años, quiere a toda costa que el estatuto de autonomía para el Sáhara sea pronto una realidad, pero para alcanzar este reto tendrá que tener en cuenta las recomendaciones de la ONU y la posición de la otra parte del conflicto. Mientras, la estrategia marroquí es impulsar un amplio desarrollo económico y social en el Sáhara occidental, porque generaría, además de mayor bienestar, paz y tranquilidad en la población. “El desarrollo económico y social es un componente importante del bienestar de las poblaciones de estas provincias. Este desarrollo tiene evidentemente un impacto en el terreno político, ambas cosas se identifican totalmente”.

Primera etapa

Driss Gerraui, que es también profesor de Ciencias Económicas en la Universidad Mohamed V de Rabat, explica que “este nuevo modelo se inscribe en el marco de la regionalización avanzada. Tiene la capacidad de darle un impulso en el terreno económico, social, cultural, en el desarrollo humano y del medio ambiente, y mejorará la gobernanza”. El proyecto del CESE es una primera etapa, un impulso decisivo al plan de regionalización y la antesala del nuevo estatuto de autonomía para el Sáhara occidental. El secretario general del CESE lo reconoce sin problema al decir que “a la espera de un acuerdo sobre el estatuto de autonomía propuesto por Marruecos a la comunidad internacional, la regionalización constituye una etapa que favorece el desarrollo de la región y contribuye a una gestión participativa de los asuntos de las poblaciones locales”. Según Guerraui, “el deseo de Marruecos es acabar con un conflicto que dura ya demasiados años”, porque “los acontecimientos que vive la región del Sahel demuestran hasta que punto es urgente encontrar una salida política negociada” al conflicto saharaui y hacer frente a “los riesgos de seguridad” en el norte de África frente al terrorismo yihadista. Además, destaca Guerraui, el conflicto saharaui tiene que resolverse también para impulsar la construcción política y económica del Magreb, porque la crisis actual paraliza a sus dos principales protagonistas, Marruecos y Argelia, y acabar con “los sufrimientos de las poblaciones de Tinduf”.