Mali sigue los pasos de Marruecos y bloquea la adopción internacional

Dunia Benjadra-Rabat

Mali, que es uno de los países más pobres de África, siguiendo los pasos de Marruecos, ha cerrado las puertas a las adopciones internacionales

Mali, uno de los países más pobres de África, siguiendo los pasos de lo que hizo Marruecos el pasado mes de septiembre, ha cerrado la puerta a las adopciones internacionales, lo que ha dejado a muchas familias occidentales sin la posibilidad de hacerse cargo de niños malienses. España, que encabeza la lista de países occidentales en el número de adopciones, unas 5.000 al año en la década pasada, se verá directamente afectada por la decisión de Bamako. Pero Francia será el país más golpeado, y  naciones como Estados Unidos, Alemania y Canadá también podrían sufrir los efectos de la medida. En la actualidad, las adopciones en España giran en torno a las 2.560 anuales; se han reducido por la crisis económica, pero sobre todo por las restricciones que llevan a cabo algunos países, según señala los expertos. Fuentes comunitarias consultadas por Correo Diplomático expresaron su deseo de que “tanto Marruecos como Mali recapaciten y levanten las restricciones, porque las adopciones de niños pobres de países pobres por parte de parejas de clase media de países ricos son un proceso que debe seguir su curso, ya que los principales beneficiarios son los menores de edad”. El pasado mes de diciembre, el ministro de Justicia de Mali, Malick Coulibaly, mandó una circular a los jueces de su país pidiéndoles que apliquen en sus sentencias el nuevo Código de las Personas y de la Familia. El artículo 540 de dicho código solo permite la adopción de niños malienses a padres que tengan la misma nacionalidad. Las familias españolas que en Marruecos tramitaban la denominada ‘kafalas’ fueron las más afectadas por el bloqueo de Rabat a las adopciones internacionales. En el caso de Mali, unas 80 familias españolas, muchas de ellas catalanas, que iniciaron trámites de adopción en el país africano no podrán seguir el proceso, porque Bamako lo ha cerrado. La gran miseria que reina en el país, así como la inestabilidad política y social y la existencia de un grave problema de terrorismo en el norte de Mali no han hecho recapacitar a las autoridades de Bamako. En 2011, con 154 adopciones internacionales, Mali encabezó el grupo de países africanos en ese ámbito. Solo superaron a Mali, Congo, Nigeria y Etiopía. El pasado mes de diciembre, la Asociación Francesa de Adopción pidió a la ministra maliense de Promoción de la Mujer y de la Infancia una supresión del decreto gubernamental  para los expedientes de adopción que ya estaban en marcha, pero la alta responsable rechazó la petición.

Movilización

Dicho colectivo cree que la única solución para desbloquear el decreto maliense es la movilización de las sociedades europeas y occidentales que están directamente afectadas. Lo mismo piensan en España algunos padres que iniciaron los trámites de adopción en Mali. Cabe destacar que el origen de la medida tomada por Bamako es de naturaleza religiosa, porque, como también ocurre en Marruecos, las autoridades malienses consideran un factor muy negativo que los niños adoptados sean educados fuera de los valores del islam. En el caso de Mali resulta un tanto extraño, porque este país no es un Estado confesional como Marruecos, donde el ministro de Justicia, el islamista Mustafá Ramid, difundió una circular oficial entre los fiscales para que se negaran a otorgar kafalas a extranjeros no residentes en el país magrebí. La decisión de Marruecos ha colocado a 58 familias españolas y a una veintena de otras nacionalidades en una situación delicada desde el punto de visto humano, porque algunas llevaban años visitando a los niños que querían adoptar en los orfanatos donde residen.