El delegado del Polisario en Cataluña afirma que “la solución al conflicto saharaui es la autodeterminación”

Paco Soto, enviado especial Barcelona

El delegado del Frente Polisario en Cataluña, Oulad Moussa, defiende en esta entrevista con Correo Diplomático el referéndum de autodeterminación para resolver el conflicto del Sáhara occidental y el diálogo político entre los independentistas saharauis y Marruecos

Oulad Moussa, delegado del Frente Polisario en Cataluña, manifiesta en esta entrevista concedida a Correo Diplomático que las partes enfrentadas tienen que “superar el estancamiento del conflicto y el inmovilismo” en el Sáhara occidental, y asegura que en un referéndum de autodeterminación el movimiento independentista al que representa aceptaría lo que dicidan los saharauis liberemente.
El dirigente independentista cree que “la última gira de Christopher Ross, el enviado especial de la ONU para el conflicto saharaui, por diversos países del norte de África y de Europa ha puesto en evidencia la voluntad de la comunidad internacional de resolver este problema”. Las razones que expone el delegado del Polisario en Cataluña para hacer esta afirmación son claras: “Superar el estancamiento del conflicto y  el inmovilismo, y contribuir a la pacificación del norte de Mali y del conjunto del Sahel”. Por ello, Moussa pide a Marruecos que “haga un esfuerzo” en aras de “la resolución de este conflicto que dura ya casi 40 años y está haciendo sufrir a los saharauis, pero también al pueblo marroquí”. En opinión de este dirigente, “acontecimientos recientes, como el reconocimiento de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) por el Parlamento sueco o las llamadas de atención de la ONU a Marruecos en cuestiones como el respeto a los derechos humanos en el Sáhara occidental, juegan a favor de una resolución del conflicto”. Consiera Moussa que “Ross lo dejó muy claro en su última gira. Su posición clara e imparcial fue la de pedir a las partes enfrentadas que se sienten para negociar una solución viable y realista. No tomó partido ni a favor del Frente Polisario ni a favor de Marruecos”. Oulad Moussa hace una lectura del conflicto saharaui en clave de “enfrentamiento entre el Frente Polisario, que es el único representante legítimo del pueblo saharaui, y Marruecos, que es la potencia ocupante de nuestro territorio” y afirma que la “única solución al conflicto saharaui es un referéndum de autodeterminación que contemple la opción de la independencia del Sáhara occidental”. “Es lo que plantea –recuerda Moussa- la Organización para la Unidad Africana (OUA)”. Todo lo demás, a juicio de este dirigente, “es perder el tiempo, o intentar buscar falsas salidas que no resolverían el conflicto”. El representante saharaui apuesta por “el diálogo y la negociación política entre el Frente Polisario y Marruecos, porque son los dos principales elementos del conflicto” y pide “al grupo de países amigos del Sáhara occidental, es decir a Estados Unidos, España, Francia, el Reino Unido y Rusia, que actúen en consecuencia, sean imparciales y contribuyan a buscar una solución dialogada al conflicto”.

Consulta popular

Preguntado sobre por qué razones el Polisario se empeña en defender el referéndum de autodeterminación en el Sáhara occidental, a pesar de las dificultades técnicas y políticas para llevarlo a cabo, el delegado del movimiento independentista en Cataluña señala que “España se retiró del territorio cediéndolo a Marruecos y Mauritania. El conflicto del Sáhara occidental es un problema de descolonización que no se ha resuelto y la autodeterminación de la población es la única vía para acabar con esa crisis”. Abundando en el  mismo terreno, Oulad Moussa afirma sin ningún género de duda que “el Sáhara occidental es un territorio ocupado por Marruecos, y Marruecos, como potencia ocupante, tiene que asumirlo”. Por todo ello, el Frente Polisario, según dice su portavoz en la comunidad autónoma catalana, no pude aceptar la solución de una amplia autonomía para el Sáhara occidental, porque “no es legal ni legítima y va en contra de la resolución del problema”. ¿Qué pasaría si en una consulta popular la mayoría de la población se pronuncia a favor de la autonomía del Sáhara occidental o de la integración en Marruecos?, le pregunta Correo Diplomático a Oulad Moussa. El dirigente independentista asegura que el movimiento dirigido por Mohamed Abdelaziz desde los campamentos de Tinduf, en el Sáhara argelino, “aceptaría la voluntad popular, porque el Frente Polisario no quiere suplantar al pueblo saharaui”. Agrega: “Pedimos a Marruecos que  asuma la misma posición y respete la decisión de los saharauis”. A su juicio, “el referéndum daría la palabra al pueblo saharaui, no al Frente Polisario”. Sobre los votantes de una hipotética consulta popular, Moussa, siguiendo las directrices del Polisario, se basa en el censo que realizó la España franquista en 1974, que establece que los saharauis de la antigua colonia española son unas 75.000 personas. Moussa llama la atención sobre el hecho de que “Rabat aceptó ese censo, pero luego se echó  para atrás, porque se dio cuenta que si se organizaba un referéndum, Marruecos lo iba a perder”. Dicho esto, el responsable saharaui contempla la posibilidad de que “una parte de los marroquíes que viven desde hace décadas en el Sáhara occidental puedan votar en el referéndum, porque tienen arraigo en este territorio nuestro y hay que tener en cuenta su opinión. Así lo planteó en su día el Plan Baker para le resolución del conflicto”. Afirma Moussa: “No tenemos nada en contra del pueblo marroquí, es un pueblo hermano con el que queremos mantener buenas relaciones”.

Derechos humanos

Sobre el espinoso problema de las violaciones de los derechos humanos en el conflicto saharaui, Oulad Moussa, a diferencia de lo que hacen algunos de sus compañeros y ciertos colectivos de apoyo a la denominada causa saharaui, sobre todo en España, reconoce que el Frente Polisario “ha cometido errores”. “No puedo negar que el Polisario ha encarcelado a gente injustamente. En un conflicto como el nuestro, que dura ya tantos años, no sería honesto por mi parte negar que algunos de nosotros han violado los derechos humanos de ciertas personas. Yo, desde luego, no lo voy a negar”. Pero Moussa asegura que “lo que no ha habido es una violación sistemática de los derechos humanos en los campamentos de refugiados de Tinduf, como afirman algunos. Esto no es cierto. Yo he vivido años en esos campamentos y sé de lo que hablo”. Según el delegado del Polisario en Cataluña, “las violaciones sistemáticas de los derechos humanos se cometen en los territorios ocupados del Sáhara occidental. No lo decimos nosotros, lo afirman ONG como Amnistía Internacional (AI) y Human Rights Watch (HRW). Por otra parte, Oulad Moussa niega “tajantemente” que el Polisario tenga algún tipo de vinculación con el terrorismo yihadista que actúa en el Sáhara y el Sahel, a pesar de que algunos informes de servicios de inteligencia sostengan que algunos saharauis, sobre todo jóvenes, se han unido a grupos terroristas o de delincuentes. Pero Moussa reconoce, sin embargo, que “la frustración que sufren muchos jóvenes saharauis en los campamentos de refugiados de Tinduf y la falta de perspectivas de futuro son, desgraciadamente, un caldo de cultivo para grupos extremistas que actúan en la región. La no resolución del conflicto es un riesgo, como así lo ha dicho el propio Christopher Ross”. En la misma línea, el dirigente saharaui reconoce que “hay una nueva generación de jóvenes que no ven salida a sus vidas y pueden dejarse tentar por los cantos de sirenas de los yihadistas”. Ahora bien, Moussa recalca que “el Frente Polisario jamás ha mantenido contactos de ningún tipo con el terrorismo islamista, condenamos a esos grupos y hacemos todo lo posible por preservar la seguridad de los cooperantes españoles y de otras nacionalidades que trabajan en los campamentos de Tinduf”.

Revoluciones árabes

Oulad Moussa no esquiva la pregunta sobre si las revueltas árabes iniciadas hace un par de años han tenido una repercusión en el conflicto saharaui y en las propias filas del Polisario, que no permite la disidencia interna o las opiniones contrarias a la línea oficial. Según este responsable político, “el proceso de cambios en el mundo árabe demuestra que los pueblos de esta región están hartos de soportar regímenes dictatoriales y aspiran a vivir en un marco de democracia y libertad”. El delegado del Polisario en Cataluña está convencido de que la rebelión del mundo árabe no empezó en Túnez, sino en “el campamento saharaui de Gdeim Izik, cerca de El Aaiún”. Según su interpretación de los hechos, “en ese lugar, miles de jóvenes saharauis, entre 10.000 y 15.000, expresaron su descontento por las duras condiciones de vida a las que son sometidos, el paro, la pobreza y la ausencia de perspectivas. El Reino de Marruecos, en lugar de buscar una solución dialogada al problema, utilizó la represión, la fuerza bruta. Entonces, ese conflicto, que tenía un origen social y económico, se politizó y se convirtió en un enfrentamiento con Marruecos”. Moussa tampoco elude la respuesta sobre el papel que juega Argelia, un país dirigido por clanes de generales y hombres de negocios mafiosos, en el conflicto del Sáhara occidental. En su opinión, “lo que ocurrió es que en 1975, cuando España cedió el Sáhara occidental a Marruecos y Mauritania, los saharauis hicieron una llamada de auxilio a la comunidad internacional, y Argelia, concretamente el presidente Huari Bumediene, contestó positivamente”. Cuando se le pregunta al representante del Polisario en Cataluña cómo un país como Argelia, cuyo régimen lleva 50 años maltratando y expoliando a su propio pueblo, puede tener interés en defender la causa saharaui, Moussa se limita a decir: “El pueblo argelino nos ofreció su hospitalidad y ayuda y nosotros respetamos esta postura”. La última pregunta que le hace Correo Diplomático a este dirigente político es sobre el futuro del conflicto saharaui a corto y medio plazo. Oulad Moussa indica que “si hay voluntad política por parte de todos encontraremos una solución dialogada a favor del pueblo saharaui, pero también a favor de los otros pueblos de la región, como el marroquí y el argelino”. “El Polisario está por esta labor y por construir un Magreb unido desde el punto de vista político y económico, y queremos mantener relaciones fraternales como el pueblo marroquí”, afirma Moussa.