Irina Shayk hace gala de su sensualidad en una playa paradisíaca

E. Medvédev-Moscú

La modelo rusa Irina Shayk, novia de Cristiano Ronaldo, posa para sus fans en un playa paradisíaca de bonitas aguas de un azul cristalino

Irina Shayk, cuyo verdadero nombre es Irina Valerevna Shayjlislamova, es una joven modelo rusa. Nació el 6 de enero de 1986 en la antigua URSS, y es una de las modelos más cotizadas del mundo. Deseada por algunos, envidiada por otros y admirada por muchos, Irina Shayk, que mide 1,78 m., tiene el cabello marrón y los ojos verdes, es la actual novia del futbolista portugués del Real Madrid Cristiano Ronaldo. Conocida por su trabajo en la revista Sport Illustrated Swimsuit desde el año 2007, la modelo rusa se ha convertido en un rostro muy popular, y ha querido obsequiar a sus numerosos fans con una fotografía de alto contenido sensual. En ella, la joven posa en una playa paradisíaca de bonitas aguas de un azul cristalino. Está sentada  sobre una palmera con un bikini de color rosa que realza su bonito tono de piel. Irina, que no ha revelado el lugar donde pasa unos días de descanso, ha querido compartir su alegría con sus seguidores de Facebook. La modelo rusa necesitaba este descanso, porque muy pronto tendrá que volver al trabajo, y al parecer su novio la ha engañando con otra mujer. Dicen algunos medios  que es con la italiana Nicole Minetti, una amiga íntima de Silvio Berlusconi. Pero en fin, ahora no son tiempos de rodajes ni de campañas publicitarias, e Irina puede disfrutar de un merecido descanso, y quién sabe si no va a recomponer su vida sentimental. La bella  modelo rusa no nació en un lugar muy bonito. Más bien todo lo contrario: vio la luz en  Yemanzhelinsk, cuando este pueblo pertenecía a la URSS, y ella misma lo describe como “un lugar en medio de la nada en el que hay minas de carbón y poco más”. Su padre era minero, y cuando falleció a causa de una neumonía ella tenía 14 años. Su madre tuvo que tomar las riendas de la familia y trabajar día y noche para sacar adelante a sus hijos. Pero la vida de Irina cambió cuando acompañaba a su hermana a una escuela de modelos. En ese lugar, no pasaron desapercibidos ni su belleza física ni su carisma. La muchacha, que no tiene un pelo de tonta, tenía entonces 18 años.

Carrera meteórica

Empezó una carrera meteórica en el mundo de la moda. En 2004 ganó el premio Cheliabinsk. En 2005 ya trabajaba en París. Poco después, firmó un contrato con la agencia Traffic y en 2007  se convirtió en una estrella en la revista Sport Illustrated Swimsuit. Desde esa época protagonizó varias portadas y campañas publicitarias para Lacoste, La Perla y Guess. También fue entre 2007 y 2009 la embajadora oficial de la italiana Intimissimo. Cuenta con orgullo que su padre “era de piel oscura, porque era tártaro, y los tártaros a veces pueden parecer brasileños. Los ojos claros son de mi madre”. Antes de ser novia de Ronaldo, salió con el rapero Ryan Leslie.