La economía marroquí frena su crecimiento

Clara García-Rabat

La economía marroquí ha frenado bruscamente su crecimiento en 2012. El sector de los cítricos, que representa un volumen importante en las exportaciones marroquíes, disminuyó un 22% el año pasado

El crecimiento económico de Marruecos se frenó en 2012. Una de las causas, según apuntan todos los expertos, es la crisis económica de la zona euro, que repercute directamente en países que, como Marruecos, mantienen una estrecha relación con esta región europea. El crecimiento económico marroquí fue del 2,9% en el tercer trimestre de 2012, frente al 5% en el mismo periodo del año anterior. Durante los primeros meses del año pasado, el Gobierno dirigido por el islamista Abdelilah Benkirane mantuvo que Marruecos crecería en torno al 5%. Después rebajó el crecimiento al 4,4% y al 3,3% y en la última etapa del año al 2,6%. Economistas como Najib Akesbi consideran que ese índice de crecimiento en un país en desarrollo como Marruecos es netamente insuficiente para crear empleo neto y repartir de forma más equitativa la riqueza. Un hándicap importante de la economía marroquí es que se basa demasiado en la agricultura, que es un sector dependiente de las variaciones meteorológicas. Desgraciadamente para el país magrebí, si 2011 fue un buen año en materia agrícola y en el segundo semestre de 2011 el crecimiento del sector fue del 6%, en 2012 la actividad primaria experimentó una caída del 8,4%. La falta de lluvias abundantes fue una de las causas de dicho decrecimiento. Ora causa fue la crisis europea, que frena las exportaciones agrarias marroquíes. En el ámbito de los factores positivos, cabe destacar, sin embargo, que la demanda interna marroquí aumentó un 3,5% en 2012. Es un buen dato, pero es muy inferior al de 2011, que fue del 9,6%.

Exportación de cítricos a la baja

Los expertos destacan con preocupación que el sector de los cítricos, que representa un volumen importante en las exportaciones marroquíes, disminuyó un 22% en 2012. En este caso, el frío redujo la producción de cítricos, lo que repercutió negativamente en la exportación. A la espera de los datos oficiales definitivos, según las autoridades marroquíes, todo indica  que el país no podrá alcanzar la exportación de 400.000 toneladas de cítricos, cuando las primeras estimaciones preveían más de 443.000 toneladas. En el caso de las clementinas, que son el productor estrella del sector, Marruecos solo podrá exportar 175.000 toneladas, mientras que en la campaña 2001-2012 superó las 200.000 toneladas. La región del Souss, en el sur del país, ha sido una de las más afectadas por la mala cosecha y ha sufrido un bajón del 33%. En términos más generales, las exportaciones de frutas y hortalizas marroquíes han decrecido un 15%. Para Najib Akesbi, esto demuestra “que una economía dependiente de Europa y de factores climatológicos como la marroquí necesita de grandes reformas estructurales para conseguir ser más competitiva y justa. Nuestro problema económico no es tanto la crisis en Europa como nuestras graves deficiencias estructurales”. “Sin solucionar estas deficiencias no conseguiremos tener una economía moderna y competitiva”, advierte Akesbi.