Londres condena a una mujer que mató a su hijo porque no estudiaba el Corán

Jean-Claude Dufour-París

Un tribunal de Londres condena a cadena perpetua a una mujer que mató a su hijo porque no se sabía de memoria el Corán. En la foto, de izquierda a derecha, la parricida y la víctima

Un tribunal británico de Londres condenó a cadena perpetua a una madre de 33 años, Sara Ege, que golpeó hasta matarlo a su hijo y después quemó el cuerpo, porque el niño no estudiaba y no se sabía de memoria el Corán, el libro santo de los musulmanes. La asesina, que es de origen indio, explicó a los jueces que su “cólera” fue provocada por el hecho de que su hijo, que tenía siete años cuando falleció y se llamaba Yaseen, no podía recitar de memoria el Corán. Según los investigadores, Sara Ege no consiguió quemar del todo el cuerpo de su hijo después de matarlo. El tribunal absolvió al padre del delito de  parricidio, porque consideró que no tuvo ninguna responsabilidad en el asesinato de su hijo. La mujer, antes de reconocer su responsabilidad en ese crimen horrendo, acusó del mismo a su esposo y a su familia. Los hechos ocurrieron en 2010. Según contó Sara Ege a los jueces, tenía por costumbre maltratar físicamente a su hijo, porque no conseguía controlar su ira cuando el niño no lograba recitar de memoria los versículos del Corán. Como les ocurre a muchos fanáticos, la mujer consiguió aprenderse de memoria el libro sagrado musulmán, pero jamás consiguió entender nada de lo que memorizó como si fuera un papagayo. El juez que condenó a Sara Ege puso de manifiesto que su fanatismo religioso y su cerrazón mental la llevaron a cometer un acto terriblemente cruel. Crueldad es también lo que caracteriza a un gurú espiritual de la India que se atrevió a criticar a la joven estudiante de Nueva Delhi que murió hace poco tras haber sido violada en un autobús, el pasado 16 de diciembre, por un grupo de seis hombres, que después la abandonaron en una  carretera. Esta brutal agresión sexual provocó una ola de descontento en Nueva Dehli y otras ciudades indias.

Se burla de la víctima

El gurú en cuestión, que se hace llamar ‘Bapu’ (padre) y se presenta como ‘El hombre-Dios-Asharam’, declaró que la responsabilidad de la terrible violación  que sufrió la joven estudiante no fue únicamente  de los agresores. “Esta tragedia no se hubiera producido si ella (la víctima) hubiera cantado el nombre de Dios ante sus asaltantes. El error no fue cometido solamente por un campo”, declaró el gurú en un vídeo que circula por Internet. Las declaraciones de este hombre, que tiene 71 años, desencadenaron numerosas críticas de políticos y medios de comunicación, que consideran que el gurú se burló de la víctima y de las agresiones que sufren a diario miles de mujeres en la India. Un portavoz del partido nacionalista hindú Bharatiya Janata Party (BJP), Ravi Shankar Prasad, calificó los propósitos del gurú de “profundamente dolorosos”. El diario The Hindu evocó “la vergüenza que significa que un hombre religioso se rebaje tanto”. “Asharam merece ser condenado de forma categórica”, señaló el citado rotativo en su editorial. El diario pidió también que los jueces tomen medidas contra las declaraciones sexistas que suelen realizar bastante a menudo miembros del gobernante Partido del Congreso y del BJP. Según The Hindu, las ideas de estos políticos “tienen sus raíces en los prejuicios que han engendrado una cultura de la violencia hacia las mujeres, y el drama de Nueva Dehli no es más que la manifestación más reciente y más horrible” de esta realidad. El propio hijo del presidente de la India, Abhijit Mukherjee, criticó a las mujeres que protestan contra las agresiones sexuales. Seis personas han sido detenidas por la violación de la joven estudiante muerta. Cinco de los detenidos tienen edades entre 19 y 35 años y el sexto es menor de edad. Dos de los seis procesados se declararon inocentes ante el juez. Por otra parte, la decisión de la magistrada que lleva el caso de la joven estudiante muerta de celebrar el juicio a puerta cerrada tras la masiva asistencia de público y el abucheo de un grupo de abogados contra el colega que se presentó como defensa de los acusados, provocó un profundo descontento en la población india. Dicha juez emitió también una orden en la que prohíbe imprimir o publicar información sobre lo que suceda en las vistas orales, especialmente a los medios de comunicación.