Los coptos egipcios huyen en masa del país hacia Estados Unidos

Mohamed Mestiri-Túnez

Más de 100.000 coptos egipcios han abandonado el país desde 2011 huyendo del Gobierno islamista y de la violencia desatada por grupos salafistas contra esta comunidad cristiana. En la foto, una mujer copta egipcia en una iglesia

Los cristianos coptos egipcios están huyendo en masa a Estados Unidos porque temen por sus vidas y sus bienes y buscan países donde puedan vivir en paz. La situación de los coptos en Egipto ha empeorado desde que gobiernan los Hermanos Musulmanes,  y los grupos salafistas más radicales han convertido a esa minoría religiosa en blanco de sus agresiones y atentados terroristas. Los coptos son acusados por algunos sectores de la sociedad egipcia de haber dado apoyo a Hosni Mubarak y éstos se defienden diciendo que el régimen anterior fue el único que los protegió de la violencia islamista y salafista. Así las cosas, unos 100.000 coptos han abandonado el país desde 2011. La mayoría se han ido a Estados Unidos, pero algunos se han instalado en distintos países europeos. Según el Wall Street Journal, lo ola de inmigrantes coptos que huyen de los Hermanos Musulmanes y de grupos aún más sectarios y violentos no para de crecer. En Estados Unidos, antes de la revolución popular que derribó a Mubarak vivían  unos 400.000 cristianos coptos de origen egipcio. Esta comunidad cuenta con iglesias muy importantes en ciudades como Nueva York, Jersey City y Los Angeles y, en general, lleva una vida tranquila y sin grandes problemas. Los coptos egipcios que han emigrado a Estados Unidos, en principio, no piensan regresar a su país de origen, porque como dice Ashraf Aweeda, que abandonó Egipto hace casi dos décadas, “la libertad no tiene precio”.

Profunda amargura

Marianna Bolis y Gameel Gergis llegaron  a Estados Unidos a mediados del pasado mes de octubre  con sus dos hijos, y sienten una profunda amargura hacia el Gobierno islamista egipcio, porque aseguran que va a convertir a Egipto en un país intolerante donde los que no comulguen con sus ideas ultraconservadoras no tienen cabida. La pareja es originaria de la ciudad de Asuán, donde reside una importante comunidad copta. “El padre de mi mujer era un sacerdote muy respetado, y fue asesinado en su oficina hace dos años por cuatro musulmanes que lo acuchillaron por la espalda”, cuenta Gameel Gergis. Es por este motivo que la pareja decidió emigrar a Estados Unidos, donde espera obtener el estatuto de refugiado político. Marianna Bolis está todavía muy angustiada y no ha podido superar la muerte de su padre. Teme por su hermana, que sigue viviendo en la ciudad turística egipcia de Hurgada, porque ha tenido problemas con algunos habitantes. Por ejemplo, con un taxista que no la dejó subir a su vehículo porque llevaba  una cruz colgada de su cuello. Muchos otros coptos egipcios que salieron de su país hace unos pocos meses con destino a Estados Unidos explican historias muy parecidas. Cuentan el sufrimiento y el miedo que han tenido que soportar por culpa de los islamistas, denuncian la brutalidad, intolerancia y estupidez de muchos militantes de los Hermanos Musulmanes y lamentan la pasividad de la Policía y la Justicia. Critican a la sociedad egipcia, porque no acepta la diversidad cultural, política  y religiosa y advierten de que una mayoría de la población se ha dejado arrastrar por las ideas islamistas y salafistas y está dispuesta a renunciar a la libertad de pensamiento en aras de la defensa de un islam integrista y profundamente intolerante.