El Ejército maliense consigue frenar el avance de los terroristas

Ahmed Chabi-Rabat

El Ejército de Mali, a pesar de su falta de medios, ha conseguido frenar el avance de los grupos terroristas que se han asentado en el norte del país. En la foto, un grupo de militares malienses durante una operación contra el terrorismo


El empobrecido y mal equipado Ejército de Mali consiguió detener a los grupos yihadistas que controlan el norte del país e intentan dirigirse hacia el sur. Según diversas agencias de noticias, como Reuters y AFP, los militares malienses mantuvieron una serie de combates con los grupos terroristas que les permitió frenar su expansión hacia otras regiones del país africano. Los choques más importantes tuvieron lugar en Kona, cerca de la ciudad de Mopti, donde “los rebeldes han estado avanzando y han sido vistos en distintos lugares. Los estamos esperando. Si nos atacan, responderemos”, declaró un oficial que pidió no ser citado sobre los últimos movimientos en la provincia de Mopti a la agencia Reuters. Tras una ofensiva lanzada a primeros de 2012 varios grupos armados derrotaron al Ejército maliense en las tres provincias norteñas de Tombuctú, Gao y Kidal y se hicieron con el mando de algunas localidades de la provincia de Mopti como Duentza. Entre los grupos terroristas que se han hecho fuertes en el norte de Mali y desafían a la autoridad de Bamako hay organizaciones como Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI) y el Movimiento por la Unidad y la Yihad en el Oeste de África (MUJAO), así como los islamistas de Ansar Dine, que mantienen una estrecha relación con el régimen argelino. Además, también actúan en el norte de Mali los independentistas tuaregs del Movimiento Nacional de Liberación de Azawad (MNLA). Los terroristas han ganado más peso que los independentistas con el paso de los meses, y luchan por imponer la sharia (ley islámica) en un Estado islámico mientras que el MNLA es un grupo laico que busca independizar el Azawad de Bamako. La ONU ha abierto la puerta a una misión militar internacional que ayude al Ejército de Mali a recuperar los territorios perdidos, pero de momento la intervención armada de países africanos apoyados por Occidente, sobre todo por Francia, se ha retrasado.

Violencias tribales

En otro orden de cosas, al menos ocho personas murieron durante un episodio de violencia tribal en el sureste de Kenya, según informaron fuentes policiales y de la Cruz Roja. Otras nueve personas resultaron heridas y tuvieron que ser ingresadas en hospitales. En diciembre del año pasado, en esta misma región, que suele ser el escenario frecuente de conflictos tribales, unos enfrentamientos entre miembros de grupos étnicos distintos causó la muerte a 45 personas. Las rivalidades ancestrales entre tribus suelen estar relacionadas con los pozos de agua y los pastos entre Orma y Pokomo. Algunos observadores temen que esa violencia obedezca a otras causas, que de momento la Policía no ha podido establecer. Por otra parte, en Siria, el régimen de Bashar al-Asad liberó a 2130 detenidos y la rebelión armada puso en libertad a 48 iraníes. Según la ONG turca Fundación de Asistencia Humanitaria (IHH), el régimen empezó a poner en libertad a los detendos el miércoles en diversas ciudades como Damasco, Homs, Idleb, Lattaquie y Tartous. Entre los detenidos liberados figuran al menos cuatro ciudadanos turcos. Los 48 iraníes secuestrados por los rebeldes hace varios meses fueron puestos en libertad en Damasco.