Dos candidatos europeístas concurrirán a la segunda vuelta de las presidenciales checas

P. Kowalski-Varsovia

La segunda vuelta de las elecciones presidenciales checas opondrá al ex primer ministro de izquierda, Milos Zeman, con el actual titular de Asuntos Exteriores, el conservador Karel Schwarzenber (en la foto)

La segunda vuelta de las elecciones presidenciales checas opondrá al ex primer ministro de izquierda, Milos Zeman, que logro el 24,21% de los votos, con el actual ministro de Asuntos Exteriores, el conservador Karel Schwarzenberg (23,40% del escrutinio). Ambos candidatos son firmes defensores del proceso de construcción europea. Esta primera elección presidencial al sufragio universal directo, cuya participación superó el 61,31%, se lleva a cabo en un contexto sociopolítico muy deteriorado por la crisis económica, la corrupción, que alcanza niveles impropios para un país europeo desarrollado y las disputas entre partidos. Aparentemente ajeno a esta realidad, Zeman manifestó que “el duelo presidencial opondrá a la izquierda y la derecha, como ha ocurrido en Francia”. Zeman, de 68 años, es un firme partidario de la “economía social de mercado” y una de las figuras clave de la Revolución de Terciopelo que derrocó pacíficamente el régimen comunista en 1989. El difunto dramaturgo y  presidente de Checoslovaquia y de Chequia Václav Havel fue el líder de ese proceso de revolución democrática que generó una gran admiración en Europa. En la última década Zeman estuvo alejado de la política activa. “Es un gran adversario, pero representa el pasado”, aseguró Schwarzenberg, de 73 años, que es  miembro del partido gubernamental TOP 09 (centroderecha). El centrista Jan Fisher, que fue jefe del Gobierno entre 2009 y 2010, se colocó antes de la primera vuelta electoral entre los favoritos para la segunda ronda, pero solo logró llegar en tercera posición con el 16,35% de los votos. En cuarta y quinta posición se colocaron el vicepresidente del Partido Socialdemócrata (CSSD), Jiri Dienstbier (16,12) y Vladimir Franz (6,84%), compositor y pintor inconformista que tiene el cuerpo íntegramente tatuado. El gran perdedor de la primera vuelta electoral fue el principal partido gobernante de centroderecha, los Demócratas Cívicos (ODS) del primer ministro Petr Necas, cuyo candidato es el vicepresidente del Senado, Premysl Sobotka, que apenas alcanzó el 2,46 de los votos. Se colocó en octava posición. El noveno candidato presidencial fue la diputada euroescéptica Jana Bobosikova.

Duro combate

La segunda ronda se celebrará el 25 y el 26 de enero próximo. Los observadores políticos consideran que será un combate electoral muy duro, porque los dos presidenciables son políticos experimentados e intelectualmente capaces. En Chequia, como ocurre en otros países, se celebra una segunda vuelta en las presidenciales si en la primera cita en las urnas ningún candidato ha conseguido mayoría absoluta de votos. En la primera ronda ninguno de los nueve candidatos que postulaban a la jefatura del Estado alcanzó tal reto. Zeman hizo un llamamiento al amplio espectro de centroizquierda del país centroeuropeo para que le dé su respaldo en la segunda vuelta electoral. Por su parte, Karel Schwarzenberg aseguró que si gana los comicios convertirá a Chequia en un país sólido, respetado  y exitoso en el mundo. Chequia se despedirá pronto del actual presidente, el polémico Václav Klaus, un ultraconservador euroescéptico conocido en la Unión Europea (UE) por su carácter provocador.